El plan de la empresa de la familia Caputo para mejorar su perfil financiero
El grupo industrial Mirgor, uno de los principales jugadores de la manufactura y el retail en Argentina, ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia de financiamiento y comercial para el 2026.
Se trata del holding propiedad de Nicolás Caputo, uno de los mejores amigos del expresidente Mauricio Macri y sobrino del ministro de Economía, Luis Caputo, que el año pasado sufrió varios problemas financieros y operativos, con fuertes pérdidas y hasta la suspensión de personal en sus plantas de Tierra del Fuego.
El grupo nació en 1983 como una autopartista fabricando climatizadores para autos de la marca Peugeot 504, pero en la actualidad ya es una de las principales proveedoras de piezas para toda la industria automotriz que se suma a las ocho plantas industriales que opera en el país, mayormente ubicadas en el sur, además de ser distribuidor de exclusivo de muchas empresas internacionales como Samsung, Apple y JBL, entre otras.
En la actualidad, el grupo ya tiene presencia en 14 países de la región —incluyendo Estados Unidos, América Central y la mayoría de los mercados sudamericanos—, en el marco de negocios que le permiten alcanzar una facturación anual que roza los u$s300 millones.
También opera un hub logístico en Miami y, desde el estado de Florida, atiende a mercados como Uruguay, Paraguay, Chile, Colombia, Bolivia, Nicaragua, El Salvador, Panamá, Honduras y República Dominicana.
En el 2024, sumó la actividad del procesamiento de acero, para lo cual compró una planta Garín que pertenecía a la finlandesa Outokumpu, a lo cual se agrega la división Mirgor Agro, con la que exporta commodities y es una de las tres principales vendedoras de soja al exterior.
Flexibilizar la deuda, el objetivo de Mirgor
El plan del grupo se sustenta en la búsqueda de fondos en los mercados de capitales mediante la continuación de su Programa Global de Obligaciones Negociables (ON), con el cual saldrá a captar capital de inversores locales e internacionales.
El objetivo se centra en apuntalar sus diversas unidades de negocio, que hoy van desde la electrónica de consumo hasta el sector agropecuario.
En la actualidad, Mirgor opera bajo un programa global por un valor nominal máximo de hasta u$s300 millones.
Dentro de este paraguas, la compañía ha estructurado emisiones específicas que buscan flexibilidad en términos de moneda y plazos.
De hecho, su Directorio acaba de mantener una reunión este martes 21 de enero para analizar el proceso que pondrán en marcha durante este año.
Del encuentro, que fue informado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), participaron José Luis Alonso; Mauricio Blacher; Flavia Bevilaqua (en reemplazo del Director designado Miguel Nuri Harari) y Eduardo Koroch (en reemplazo del Director Martín Basaldúa), así como los miembros de la Comisión Fiscalizadora de la empresa.
El orden del día más importante de la reunión se vinculó con la aprobación de un plan de colocación de ONs por hasta u$s50 millones durante este ejercicio a ser emitidas en el marco del programa global de u$s300 millones.
El proceso incluye colocaciones en diversas clases, incluyendo ON denominadas en dólares (pagaderas en dólares o "hard dollar") y ON "dólar-linked" (en pesos al tipo de cambio oficial).
âRecientemente, la empresa dio pasos firmes en este sentido con colocaciones exitosas que marcan el pulso de su deuda, como la âClase III (Hard Dollar), lanzada en noviembre de 2025, por u$s20 millones, a una tasa fija del 8,5% anual y vencimiento el 11 de noviembre de este 2026.
La empresa de la familia Caputo busca fondos frescos
âEn el caso de la captación de estos u$s50 millones durante este año, tiene objetivos estratégicos claros para el holding, como son el perfil crediticio y el mantenimiento de buenas calificaciones de riesgo.
A pesar de la volatilidad del mercado, las calificadoras de riesgo (como Moody’s Local Argentina) han mantenido notas sólidas para la empresa, generalmente en la categoría A .ar, a partir de la elevada flexibilidad financiera, alianzas estratégicas con marcas globales (como Samsung) y una posición de caja robusta.
Sin embargo, la exposición a los ciclos de consumo interno en Argentina y la dependencia de la regulación del régimen industrial de Tierra del Fuego son algunas de las incertidumbres que Mirgor debe enfrentar.
En este contexto, durante la reunión de directorio se consideró que, conforme las condiciones de mercado, podría resultar conveniente para la sociedad recurrir al mercado de capitales local para obtener financiamiento mediante la emisión de una o más clases de ONs.
La propuesta fue aprobada y se coordinaron los principales términos y condiciones de las emisiones, como que serán simples, no convertibles en acciones, incondicionales, no subordinadas de la sociedad, con garantía común sobre el patrimonio.
Se podrán emitir en una o más clases y/o series, según se determine en el suplemento de prospecto, con montos de hasta u$s50 millones, o su equivalente en otras monedas o en otras unidades de valor.
Además, los títulos vencerán y serán amortizados en el plazo que se indique en el suplemento de prospecto.
Al mismo tiempo, serán escriturales o representadas en certificados globales; podrán devengar o no intereses, a tasa fija o variable nominal anual.
Recompra de acciones
Pero el plan de ONs no es el único que pondrá en marcha Mirgor durante este año para mantener un perfil financiero "discreto" ya que, en la misma reunión, el directorio aprobó mantener el proceso de recompra de acciones de la sociedad que viene llevando a cabo desde el 2024.
Para este año, el objetivo es destinar otros $1.000, para su posterior cancelación y consecuente reducción del capital social de acciones Clase C.
En el encuentro se delegó en el Directorio la facultad de determinar las fechas y los demás términos y condiciones necesarios para efectivizar dicha recompra, aunque se aclaró que la operación debe financiarse con ganancias realizadas y líquidas, o con reservas libres o facultativas.
En cuanto a la cantidad máxima de acciones o porcentaje máximo sobre el capital social que será objeto de la adquisición, se estableció en hasta el 10% del capital social.
Además, las acciones propias en cartera no podrán superar, en conjunto, ese límite del 10% del capital social, teniendo en cuenta que la sociedad actualmente tiene 727.500 acciones propias en cartera.
El límite diario para operaciones en el mercado, será de hasta el 25% del volumen promedio de transacciones diarias para la acción de los 90 días hábiles anteriores, tomando en cuenta los mercados que cotiza.
En el caso del precio a pagar por las acciones, habrá un máximo de $35.000 por cada 10 títulos en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
En el informe que transcribe la reunión de directorio de esta jornada, se deja constancia que la sociedad cuenta con la liquidez necesaria para realizar las mencionadas adquisiciones sin que se afecte su solvencia.
También se establece que Mirgor efectuará las adquisiciones por el plazo de 180 días corridos contados a partir del día hábil siguiente a la fecha de publicación de la primera compra realizada.
Este plan de recompra de acciones de Mirgor se ha consolidado como una de las estrategias financieras más persistentes y comentadas del mercado argentino en el último año.
Programa activo
El grupo ha mantenido activo este programa, al que considera como una herramienta que no solo busca estabilizar el precio del papel, sino también enviar una señal de confianza sobre la solvencia y el futuro de la compañía.
El programa fue ratificado y potenciado durante la Asamblea General Ordinaria y Extraordinaria de abril del 2025, donde se aprobó la constitución de una reserva específica para este fin que fue mencionada durante el encuentro de esta jornada.
Generalmente, estos programas se extienden por 365 días corridos, sujetos a renovación por parte del Directorio, al punto que durante los últimos meses de 2025 y las primeras semanas de este año, Mirgor ha reportado compras diarias consistentes.
Según los últimos hechos relevantes presentados ante la CNV, la empresa ha estado adquiriendo paquetes que oscilan entre las 10.000 y 20.000 acciones por jornada, dependiendo de la liquidez del mercado.
Para enero de 2026, la compañía ya ha recomprado una porción estratégica de su capital circulante, reforzando su posición técnica en el panel líder del Merval.
âLos analistas financieros coinciden en que esta maniobra responde a tres objetivos estratégicos, como el aumento del valor del accionista, ya que, al reducir el número de acciones en circulación, el beneficio por acción (BPA) aumenta automáticamente para los inversores actuales.
âEl segundo objetivo es el organizar un plan de compensación o de retribución a largo plazo para ejecutivos y personal clave, alineando los intereses de la gerencia con los de los dueños.
La tercera señal surge de analizar que, al comprar sus propios títulos, la empresa le comunica al mercado que considera que su acción está "barata" o subvaluada en relación con sus activos y proyecciones de negocio.
Es más, a pesar de los desafíos macro y las tensiones comerciales globales que afectan al Merval, Mirgor ha utilizado su sólida posición de caja (derivada de sus negocios en agro, automotriz y electrónica) para actuar como un "comprador de última instancia", otorgando un piso de soporte al precio de su acción.
Hoja de ruta
Para este 2026, el plan parece repetirse en lo financiero y con la mira puesta en consolidar la estrategia comercial de Mirgor, marcando el punto de maduración de inversiones iniciadas en años previos y una diversificación que aleja al grupo de su dependencia histórica de la electrónica de consumo.
Por caso, la nueva hoja de ruta de negocios prioriza la internacionalización y el valor agregado del grupo con un salto en la matriz productiva basada en el agro y las exportaciones.
âUno de los pilares más fuertes para 2026 es Mirgor Agro, teniendo en cuenta que la compañía ha dejado de ser un simple exportador de commodities para convertirse en un actor industrial del sector.
âTras una inversión de u$s17,5 millones en el sector porcino, se espera que este año la granja de ciclo completo (con más de 2.000 madres y 12 galpones de engorde) esté operando a plena capacidad, orientando su producción hacia mercados externos.
El foco también se mantiene en legumbres (arvejas, garbanzos) y productos con mayor margen que la soja tradicional, apalancando su propia capacidad logística.
Además, la empresa espera poder avanzar y finalizar las obras del Puerto de Río Grande, que le permitirá reducir drásticamente los costos logísticos que hoy dependen de la ruta terrestre y del puerto de Ushuaia.
Este puerto no solo servirá a Mirgor, sino que se posiciona como una unidad de negocios de servicios para terceros, mejorando la competitividad de toda la industria fueguina.
âEn el sector de consumo y automotriz, el objetivo es generar una mayor eficiencia y sumar nuevas marcas.
Por caso, para el primer cuatrimestre de 2026, Mirgor ya tiene aprobada la fabricación de 17.000 unidades de la marca de televisores Quint, buscando capturar segmentos de mercado que demandan competitividad en precio.
También profundizará su âalianza con Samsung para sustentar su expansión regional, teniendo en cuenta que ya gestiona canales en Uruguay, Paraguay, Chile, Panamá y Ecuador, y que para este 2026 espera que los ingresos provenientes del exterior representen una porción significativamente mayor del EBITDA total.
Otro segmento apuntado es el de la âmovilidad eléctrica, donde el proyecto iniciado en Baradero (ONTEC) para piezas plásticas complejas y componentes de movilidad eléctrica busca consolidarse como proveedor clave para la industria automotriz regional.
âDe manera adicional, Mirgor ha diversificado su portfolio hacia el real estate y hospitalidad a partir de una sociedad con la marca Meliá, con la que lleva adelante el desarrollo de un hotel de lujo en Ushuaia que se suma a la nueva Terminal de Cruceros, como proyectos que para 2026 estarán en etapas críticas de construcción o preventa, buscando capturar divisas a través del turismo internacional.
De esta forma, la estrategia de Mirgor para 2026 responde a la necesidad de mitigar el "riesgo local" mediante la generación de ingresos genuinos en dólares (agro y turismo) y la expansión de sus servicios de retail en otros países de la región.