FUROR IMPORTADO

Revolución en supermercados: los nuevos productos que llegaron por importaciones

Las góndolas se transforman con productos de Brasil, Italia y Europa del Este. Qué marcas llegaron, cuánto cuestan y por qué compiten con lo nacional
Por P.L.
NEGOCIOS - 01 de Febrero, 2026

La fisonomía de las góndolas en los principales supermercados de Argentina está experimentando una transformación que no se veía desde hace décadas. Tras las medidas de apertura comercial impulsadas por el Gobierno, los consumidores comenzaron a encontrarse con una variedad de productos extranjeros que, en muchos casos, no solo ofrecen sabores novedosos, sino que también irrumpen con precios más competitivos que los artículos de fabricación nacional. Este fenómeno, que recuerda a la apertura de los años 90, busca combatir la inflación mediante la competencia directa y ampliar las opciones de consumo para los argentinos.

Desde el regreso de marcas icónicas que habían desaparecido debido a las restricciones cambiarias hasta la llegada de productos impulsados por tendencias globales, el mapa del consumo se está redibujando. Gigantes del retail como Coto y Carrefour ya exhiben en sus estantes desde panificados franceses hasta fideos de Europa del Este y salsas italianas de alta gama. La sorpresa para los clientes no es solo la disponibilidad de estos artículos, sino la marcada diferencia de valores en rubros básicos como galletitas y pastas, donde lo importado empieza a ganar la pulseada por el bolsillo.

Cuáles son los productos que ya se consiguen y sus precios

Uno de los sectores donde más se nota el cambio es en el de panificados y galletitas. Las góndolas ahora ofrecen opciones como panes franceses tipo mignon listos para hornear, que sorprenden por su calidad, y una invasión de marcas brasileñas. Etiquetas como Isabela y Renata compiten directamente con las líderes locales: por ejemplo, las galletitas Maizena de origen brasileño se consiguen a unos $2.180 por 360 gramos, mientras que opciones provenientes de Paraguay con chips de chocolate, que trajo Carrefour, se ofrecen a $1.990, posicionándose como alternativas más económicas frente a las nacionales de similares características.

En el rubro de los fideos, la apertura trajo sorpresas desde orígenes poco tradicionales para el mercado local. La marca albanesa Pasta Bella desembarcó con spaghetti a un precio de $1.498,86, un valor que se ubica sensiblemente por debajo de marcas clásicas argentinas como Matarazzo, que promedian los $1.800. Para quienes buscan un segmento premium, también llegaron las prestigiosas salsas de tomate italianas, como la célebre passata de Mutti, aunque en este caso se trata de productos gourmet con valores que rondan los $12.100 por frasco, apuntando a un nicho de consumo más específico.

El impacto en la competencia y el desafío de la industria nacional

La llegada de estos productos no solo busca diversificar la oferta, sino también presionar a la baja los precios de los fabricantes locales. Sin embargo, este escenario genera un intenso debate sobre la competitividad de la industria argentina. Mientras los consumidores celebran la aparición de chocolates que son furor en Estados Unidos, como los Feastables de MrBeast, las latas de galletitas danesas y café de Colombia, desde los sectores productivos nucleados en COPAL advierten que el problema no es la importación en sí, sino los altos costos internos que deben afrontar las fábricas nacionales.

Entre los principales obstáculos que mencionan los industriales se encuentran la elevada presión tributaria, los costos logísticos y las regulaciones que no están armonizadas con el resto de la región. En este contexto de supermercado free shop, el desafío para las marcas locales será adaptarse a un mercado donde el origen ya no es una barrera y donde el precio final en góndola se convirtió en el principal factor de decisión para un consumidor que, tras años de restricciones, vuelve a tener el mundo al alcance de su mano en el pasillo del súper.

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