Comprar un auto para trabajar: cuánto hay que invertir y cuándo se recupera
Invertir en un auto para destinarlo a plataformas como Uber, Cabify o Didi se convirtió en una alternativa que cada vez más propietarios evalúan como fuente de ingresos. Para quien analiza esta opción, la clave está en calcular cuánto capital inicial se necesita y en qué plazo puede recuperarse la inversión a través del alquiler del vehículo.
En lugar de manejarlo personalmente, muchos dueños optan por alquilar la unidad a conductores que no cuentan con auto propio. Este esquema permite obtener una renta mensual relativamente previsible, siempre que el vehículo cumpla con los requisitos de las aplicaciones y se mantenga en condiciones.
Cuánto se puede cobrar por alquilar el auto
Un relevamiento realizado por iProfesional en Mercado Libre reveló que el valor del alquiler de un auto estándar apto para Uber o Cabify parte desde los $295.000 semanales. En términos mensuales, esto equivale a aproximadamente $1.180.000 por unidad.
Para el propietario, este monto representa el ingreso bruto mensual por cada vehículo estándar, aunque en el caso de unidades más nuevas o con mejores prestaciones, el precio puede ser superior, pero también implica una inversión inicial más alta.
El contrato puede realizarse entre particulares o a través de empresas especializadas en administración de flotas. En ambos casos, el dueño del vehículo es quien conserva la titularidad del bien y acuerda las condiciones de uso, plazos y responsabilidades con el conductor.
Por dar un ejemplo, un Chevrolet Onix 2015 tiene un precio aproximado de $15.000.000. De esta forma, si se alquila a $295.000 semanales, suponiendo que el valor se actualiza por inflación, se recuperaría en casi 13 meses.
Sin embargo, el monto mencionado es bruto, por lo que se debe restar los gastos que le corresponde al dueño del vehículo como el mantenimiento (cambio de aceite, filtro, piezas que se desgastan, etc). Cabe recordar que, además de abonar el costo del alquiler, los conductores suelen tener que afrontar los siguientes gastos:
- Combustible
- Lavados
- Peajes
- Estacionamiento (en el caso de guardarlo en una cochera)
- Multas Roturas y gastos del vehículo que no sean producto del desgaste/mantenimiento habitual
En cuanto al dueño del vehículo suele afrontar los siguientes gastos:
- Seguro
- Impuestos como patente
- Mantenimiento habitual del vehículo
- Dispositivo de TelePase (por única vez, salvo cambio de conductor)
Por lo tanto, la recuperación dependerá de los mantenimientos que el auto tenga a lo largo del año calendario, como también de aspectos como los días que se encuentre alquilado, ya que es posible que existan períodos en los que el auto no genere ingresos (por ejemplo, por estar en el mecánico o por no tener un conductor).
Alternativa a comprar un auto y ganar en el negocio de alquileres
Otra forma de invertir es hacerlo a través de plataformas especializadas como deRentas. Sus ventajas son varias. La inversión promedio es de u$s12.000 y tiene una rentabilidad neta anual del 11% en dólares, lo que despeja el escenario cambiario.
La principal ventaja es que, a diferencia de comprar un vehículo y ponerlo en alquiler, es una inversión totalmente pasiva: el usuario invierte en el vehículo y la empresa se encarga de que genere ganancias consistentemente.
Desde la empresa resaltan que existe una total transparencia. El usuario recibe informes detallados del rendimiento de la unidad directamente en su correo electrónico. Además, cuenta con acceso a su portal web, donde puede consultar todos los datos en tiempo real.
Al mismo tiempo, los costos de mantenimiento (servicios, repuestos, etc.) se cubren directamente con los ingresos que genera la unidad. Por lo tanto, puede suceder que el usuario deba poner dinero de su bolsillo directamente, situación muy distinta a la de comprar y alquilar por cuenta propia.
Además, ante un accidente, como inversor no se tiene ninguna responsabilidad operativa, ya que la unidad se encuentra a nombre de deRentas y, al mismo tiempo, cada unidad cuenta con seguro contra todo riesgo.
Por otra parte, la empresa cubre el ingreso del usuario por los primeros dos meses con su Fondo de Contingencia. Si el daño es mayor o el vehículo es irrecuperable, la empresa asigna una unidad nueva de inmediato. De esta forma, el usuario nunca deja de percibir sus ingresos.
Sin embargo, si bien esta forma de negocio es mucho más simple, el tiempo de recuperación del capital (duplicar el monto invertido) es más alto. El mismo, según estimaciones, es de 7 años, mientras que hacerlo por cuenta propia tardaría, en promedio, menos de la mitad.
Sin embargo, hacerlo por cuenta propia no solo no cuenta con los beneficios como el no tener responsabilidades o siempre cobrar intereses, sino que requiere un involucramiento constante del usuario inversor.