TRAS EL CIERRE DE FATE

Colapso de Fate: advierten sobre un peligroso "efecto dominó" en la industria nacional de neumáticos

Se especula con la posibilidad de que los otros dos grandes grupos del sector dejen de producir para convertirse en importadores con servicio de postventa
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 18 de Febrero, 2026

Tras el intempestivo cierre de la planta de Fate, la Unión Industrial Argentina (UIA), salió a tomar postura con un "lavado" comunicado en el cual "lamenta profundamente" la determinación tomada por los dueños de esta emblemática empresa propiedad de la familia Madanes Quintanilla.

La entidad empresaria también expresó su gran preocupación ante el anuncio y calificó a Fate como "una empresa de origen nacional con décadas de trayectoria en el desarrollo industrial argentino y generadora de empleo, tecnología y cadenas de valor locales".

Se trata de un comunicado "obligado" por las circunstancias que evita confrontar con el gobierno nacional sobre los motivos esgrimidos por los accionistas de la compañía sobre las nefastas consecuencias que le causaron la masiva importación de neumáticos provenientes de China y Brasil, y de la alta conflictividad gremial que sufrió la compañía, así como de la elevada carga impositiva que la dejó fuera de competencia.

De hecho, el cierre del establecimiento ubicado en la localidad bonaerense de San Fernando y el consecuente despido de 900 trabajadores ya marca un antes y un después para la industria del neumático en Argentina.

Conciliación obligatoria por 15 días

El Gobierno nacional dictó la conciliación obligatoria luego del anuncio de cierre de la planta de la empresa FATE, una de las principales fabricantes de neumáticos del país. La medida fue adoptada tras la audiencia virtual que mantuvieron la empresa y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) para frenar el conflicto laboral y abrir una instancia formal de negociación entre la compañía y el gremio del sector.

A través de un comunicado publicado por el Ministerio de Capital Humano, el Poder Ejecutivo dispuso de 15 días para intentar acercar posturas y negociar una solución al conflicto. Además, establece que en el mientras tanto, las partes deberán retrotraer la situación al estado previo al conflicto y "abstenerse" de adoptar medidas que alteren el desarrollo de las relaciones laborales.

"El Ministerio de Capital Humano continuará promoviendo las instancias de mediación necesarias, en resguardo del empleo y del cumplimiento de la normativa laboral y de seguridad social vigente", indica el documento publicado en redes sociales. 

La decisión implica que tanto la empresa como los 920 trabajadores deberán retrotraer la situación al estado previo al conflicto mientras se desarrollan las conversaciones en el ámbito del Ministerio de Trabajo. La reunión fue realizada bajo modalidad virtual. Hay que tener en cuenta que las partes están obligadas a negociar, lo que no implica que se llegue a un acuerdo, por lo que es probable que la empresa se mantenga en la misma postura.

Cierre de Fate: advierten sobre un mercado frágil

Con el posible cese de operaciones de la mayor fabricante de capitales nacionales, el sector local ha quedado reducido a un duopolio de firmas multinacionales como son Bridgestone (Firestone) y Pirelli.

​Sin embargo, la situación de estas dos compañías también es similar a la que le tocó atravesar a Fate en los últimos tres años.

Es decir, de extrema fragilidad, marcada por un "combo" de factores económicos y sindicales similares a los que atravesó la empresa de los Madanes Quintanilla y que también ponen en duda la continuidad de la producción a gran escala en el país.

En el caso de la japonesa Bridgestone, su planta de la localidad bonaerense de Llavallol, que produce la marca Firestone, atraviesa uno de sus momentos más críticos en décadas.

Por ahora, ha optado por el camino legal y estructural para reducir su tamaño en Argentina a través del cual solicitó extender su Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) otorgado por la Secretaría de Trabajo bajo el argumento central de "acoplar la fabricación a la demanda esperada", que proyectan como muy baja.

También comenzó y mantiene un proceso de despidos y retiros voluntarios de cientos de empleados (se estima un recorte de casi el 30% de su plantilla en Llavallol).

Al mismo tiempo, Bridgestone está utilizando su red global para abastecer el mercado local con neumáticos fabricados en otras plantas de la región (especialmente Brasil), reduciendo la dependencia de la producción argentina, que hoy consideran poco competitiva.

Vínculos conflictivos

​De hecho, en el mercado se asegura que la planta está operando a menos del 50% de su capacidad instalada, aunque algunas líneas de producción específicas han llegado a funcionar apenas al 33% de su poder total.

Al igual que Fate, la empresa mantiene una conflictiva relación con el SUTNA que, a inicios de este 2026 sigue en un punto de quiebre.

El gremio denuncia que la empresa utiliza la crisis para imponer una "rebaja salarial encubierta", mientras que la firma argumenta que los constantes paros hacen inviable la exportación y el cumplimiento de contratos internacionales.

En este contexto, la situación de Pirelli no es diferente si se tiene en cuenta que la multinacional de origen italiano, con un establecimiento productivo en la localidad bonaerense de Merlo, no es ajena a la crisis y ha tomado medidas drásticas para evitar el mismo destino que Fate.

La firma italiana mantiene una postura de "perfil bajo" operativo, pero con ajustes internos a partir de la implementación de planes de ajuste en su planta de Merlo para reducir costos fijos sin llegar a un conflicto abierto total.

De este modo, ha reducido más de 150 puestos de trabajo en los últimos meses y está evaluando la tercerización de sectores internos para bajar costos operativos fijos.

Recientemente, la planta debió detenerse de forma total durante semanas debido a un exceso de stock generado por la caída del consumo interno, sumada a los precios poco competitivos para exportar, lo cual hizo que los depósitos se llenaran de productos que no tienen salida.

​A diferencia de Fate (que competía mucho en precio y volumen), Pirelli está intentando refugiarse en el segmento de alta gama y motos (como el lanzamiento de la Scorpion Trail III), donde la competencia china es menos agresiva.

Viabilidad en duda

También ha reforzado su presencia de marca (como el patrocinio de la Liga Profesional de Fútbol) para mantener la relevancia ante el consumidor frente a la marea de nuevas marcas asiáticas desconocidas.

​Sin embargo, estas medidas no parecen ser suficientes si se tiene en cuenta que actualmente, Pirelli opera a un ritmo de unas 7,000 unidades diarias, un volumen que la empresa considera el "mínimo de supervivencia" para no apagar las calderas definitivamente.

​A partir de esta situación, en el mercado advierten que el cierre de Fate no significó un alivio para Pirelli y Firestone por "menor competencia", sino que encendió las alarmas sobre la viabilidad de fabricar neumáticos en Argentina.

Ambas empresas están mutando su modelo de negocios para pasar de ser grandes polos productivos regionales, a ser centros de producción mínima complementados con una fuerte pata importadora.

Un escenario que comenzó a dibujarse a partir de la liberación de las importaciones de neumáticos por parte del gobierno nacional que alcanzó su punto máximo este 18 de febrero con el anuncio de que la mayor fabricante local dejaba de operar.

De hecho, la invasión de productos importados marcó un récord a fines de diciembre pasado con el ingresos de neumáticos chinos que alcanzaron las 860.000 unidades.

Reestructuraciones en puerta

Semejante poderío erosionó la capacidad de venta de los grandes jugadores locales ya que mercado ha pasado de ser mayoritariamente nacional a estar compuesto por un 85% a 90% de productos importados.

​Estos neumáticos extranjeros ingresan con precios entre un 15% y 40% más bajos que los de fabricación local, lo que ha "normalizado" el abastecimiento pero a costa de la industria nacional.

Dicho marco asusta a los empresarios de la industria local, algunos de los cuales advierten sobre la posibilidad de un "efecto dominó" y especulan con posibles nuevas reestructuraciones o cierres si no mejoran las condiciones de competitividad para exportar.

​En tanto, desde el gobierno nacional ven este proceso como parte de una "reconversión" hacia un mercado más abierto, mientras que los sectores industriales y gremiales denuncian un "industricidio".

De hecho, la respuesta de Pirelli y Bridgestone (Firestone) ante el cierre de Fate y la apertura comercial no es de "aprovechamiento de mercado", sino de ajuste defensivo.

Al ser multinacionales, están ejecutando estrategias que priorizan la sostenibilidad global por sobre la producción local masiva y el cierre de Fate, que ha quitado el "colchón" nacional, las dejó expuestas a una situación casi terminal.

Por eso, la respuesta de ambas empresas parece ser la de producir lo mínimo indispensable para mantener la presencia y convertirse, gradualmente, en grandes importadores con un servicio de post-venta local.

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