Una fintech y una casa de apuestas online, candidatos para la camiseta de San Lorenzo
Mientras los clubes que participan de la Liga Profesional de Fútbol amenazan con un paro como forma de defender al presidente de la AFA, Claudio Tapia, del avance de la justicia en las causas que lo involucran, una de las principales instituciones de ese deporte profundiza su crisis.
Se trata de San Lorenzo de Almagro, que actualmente está manejado por una comisión directiva de facto que encabeza Sergioi Costantino, un dirigente político del PRO en la Ciudad de Buenos Aires.
San Lorenzo de Almagro va por nuevo sponsor para su camiseta
Estos dirigentes fueron elegido por una asamblea especial que sesionó luego de que la entidad quedó acéfala y se debía reemplazar a la conducción que lideraba Marcelo Moretti, acusado por varios delitos económicos.
En la actualidad, el escenario de San Lorenzo muestra a un club que ha logrado salir de la "terapia intensiva", pero que aún permanece en observación constante.
Tras un 2025 caótico marcado por la acefalía y deudas asfixiantes, el panorama actual combina un alivio financiero con un pasivo que sigue siendo estructuralmente peligroso.
El dato más relevante de este inicio de año es que San Lorenzo logró levantar las 14 inhibiciones que pesaban en FIFA, pagando aproximadamente u$s3.2 millones para cancelar deudas con exjugadores (como Rafa Pérez, Christian Zapata y Diego Herazo) y clubes (Monterrey, entre otros).
Socios financistas
Según la actual Comisión Directiva, gran parte de ese dinero fue aportado por socios y préstamos privados que el club deberá devolver en el corto y mediano plazo.
También se utilizó el flujo de caja generado por la venta de Elías Báez (Atlanta United) y la plusvalía de Nicolás Fernández Mercau.
En la reciente Asamblea de Representantes, se aprobó el balance con fuertes observaciones de los auditores externos a partir de un pasivo que se estima, entre deuda total heredada y consolidada, en el orden de los u$s35 millones.
Sin embargo, la deuda podría ser mayor si se tiene en cuenta que la última auditoría se señaló la existencia de cerca de $3.300 millones en deudas (el 5.6% del pasivo total) de las cuales no existe documentación respaldatoria clara sobre cómo se actualizarán o devolverán.
Con este crítico escenario de fondo, otro problema que sufren las arcas de San lorenzo es que no percibirá derechos de TV hasta diciembre de 2027, ya que fueron cedidos por la gestión de Moretti como garantía de préstamos anteriores.
Decisión dirigencial
Esto obliga al club a vivir exclusivamente de la cuota social, venta de jugadores y un main sponsor que acaba de finalizar su contrato con el club de Boedo.
La ausencia de un auspiciante en la camiseta fue notoria durante el último partido disputado por San Lorenzo este domingo 22 de febrero contra Estudiantes de Río Cuarto.
No se trató de "un accidente", sino del resultado de una decisión estratégica y el fin de un ciclo contractual con la fintech IEB , que finalizó oficialmente.
Durante el 2025, la empresa había renovado su contrato e incluso adelantado fondos para ayudar al club en un momento crítico.
Sin embargo, al llegar el 2026, el contrato anual ya había expirado y en los primeros partidos de este año (enero y parte de febrero), San Lorenzo utilizó un esquema de "pago por partido".
Ese acuerdo provisorio llegó a su fin, lo que obligó a que en el partido contra Estudiantes de Río Cuarto (22 de febrero de 2026), el equipo saliera con el pecho despejado.
La dirigencia de facto decidió no renovar automáticamente con IEB ni aceptar ofertas "a la baja", con el objetivo de revalorizar el espacio de su camiseta.
Cambio de vestimenta
El club, más bien sus dirigentes transitorios que deben convocar a elecciones en mayo próximo, consideran que el pecho de la azulgrana vale más que lo que pagaba el sponsor anterior.
Es más, aspiran a un contrato que ronda los u$s1.2 millones a u$s1.5 millones, algo que las propuestas actuales de renovación no alcanzaban.
Si bien no se trata de una cifra despreciable, no se acerca a las que reciben otros clubes de primer nivel de fútbol argentino por parte de las empresas que estampan sus marcas en las camisetas.
Además, con el cambio de Nike a Atomik, el club se encuentra en un proceso de renovación total de su imagen, pero la mayoría de los socios entienden que el reemplazo del sponsor anterior debe ser urgente, debido a la frágil situación financiera que sufre el club.
Antes del partido con Estudiantes de Río Cuarto, la Comisión Directiva del club emitió un comunicado explicando la finalización del contrato con IEB y asegurando "estar avanzando en la incorporación de un Main Sponsor, pero sin informar ninguna otra novedad.
Sin embargo y a pesar del silencio de estos dirigentes, iProfesional pudo saber que existiría una oferta de una fintech de capitales nacionales, como la opción que más fuerza tiene.
Dos opciones
En este caso, San Lorenzo buscaría replicar el modelo exitoso que tuvo con Brubank e IEB , pero con una empresa que esté dispuesta a pagar lo que ahora quiere el club.
El interés de las billeteras virtuales se entiende por la búsqueda de visibilidad masiva, algo que ofrece el fútbol, además de soler tener la agilidad financiera para realizar el pago por adelantado, algo vital para las arcas del Ciclón este año.
Pero también habría en carpeta una segunda propuesta, ligada a una casa de apuestas online internacional
Si bien el monto económico sería superior al de cualquier otro rubro, en la Comisión Directiva todavía hay voces que prefieren un sponsor vinculado a la tecnología o las finanzas para no "saturar" la estética del club con el rubro del azar, aunque la necesidad de caja podría inclinar la balanza.
También y a partir del anuncio de que Mercado Libre será el naming sponsor de la Liga Profesional para 2026 y 2027, hubo contactos informales.
Si bien la empresa de Marcos Galperín no suele ser sponsor principal de equipos individuales en Argentina (priorizando la liga completa), su logo ya aparece en otros clubes de la región (como Flamengo), lo que genera expectativa en San Lorenzo.
Versión retro
La idea es que el anuncio oficial se haga esta semana para que el próximo domingo, en Córdoba, el equipo ya estrene la publicidad.
Pero, la dirigencia de Boedo no parece tener mucho apuro debido a que la camiseta sin publicidad ha sido un éxito rotundo de ventas.
De hecho, se rumorea que el acuerdo con el nuevo sponsor podría incluir una cláusula de "versión retro", permitiendo que sigan saliendo a la venta lotes de camisetas sin publicidad para los socios, mientras que el equipo utiliza la versión con patrocinio en cancha.
Por otro lado, existe una disputa legal (intimación por plagio de logo) entre la marca alemana Hummel y la argentina Atomik que viste a San Lorenzo.
Los potenciales sponsors están esperando ver cómo se resuelve esto antes de estampar su logo en miles de prendas que podrían entrar en conflicto legal.
Impacto positivo
Sin embargo, el impacto del nuevo sponsor en la economía de San Lorenzo es crítico ya que el dinero del nuevo patrocinador no irá a "deuda vieja" ya saldada, sino a evitar que el Ciclón caiga nuevamente en el mismo pozo.
El ingreso del nuevo Main Sponsor es la pieza que falta para que el club no vuelva a ser inhibido por varios frentes que siguen abiertos como la deuda con Argentino de San Carlos.
Recientemente apareció un reclamo de unos u$s377.000 por derechos de formación de Agustín Giay (transferido al Palmeiras).
El dinero del sponsor permitiría cancelar esto de contado antes de que llegue a FIFA.
Además, el club tiene el compromiso ético y legal de devolver los fondos que los socios aportaron de su bolsillo para levantar las 14 inhibiciones previas.
Además y para habilitar a refuerzos de jerarquía como Luciano Vietto o Gonzalo Ábrego, el club aumentó su masa salarial.
En ese sentido, el contrato del pecho de la camiseta cubriría aproximadamente el 20% del presupuesto operativo mensual del fútbol profesional.
Por otra parte, San Lorenzo tiene hoy un déficit operativo cercano a los $700 millones mensuales que el dinero del nuevo sponsor podría ayudar a modo de oxígeno necesario para que el déficit no se convierta en nuevos cheques rechazados que terminen, otra vez, en demandas ante la FIFA.