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ALERTA

De Bianchi a Norton: así impacta la crisis financiera de las bodegas en toda la cadena del vino argentino

Con consumo intermo en baja y exportaciones en su nivel más bajo desde el 2009, la vendimia arranca con tensión en toda la cadena productiva
28/02/2026 - 08:01hs
De Bianchi a Norton: así impacta la crisis financiera de las bodegas en toda la cadena del vino argentino

El 2025 fue un año complejo para la vitivinicultura argentina. El consumo interno de vino cayó, las exportaciones retrocedieron y los costos en dólares siguieron en alza. Con menor facturación y márgenes más ajustados, varias bodegas comenzaron a reordenar pasivos y a renegociar compromisos financieros para sostener su operación.

La presión sobre las bodegas empezó a sentirse también en la cosecha. En las primeras semanas de vendimia, la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) denunció que el valor que se paga por la recolección cayó en promedio 30% frente a la temporada pasada.

Según el relevamiento realizado por el gremio, hoy se están pagando entre $320 y $350 por cada tacho que contiene unos 22 a 25 kilos de uva, cuando en 2025 el valor rondaba los $550. Desde el sector indicaron que la aspiración para esta vendimia era que el pago alcanzara los 715 pesos.

Si bien no hay un precio unificado para la uva, en varios casos la entrega se realiza sin monto fijado y la liquidación se define más adelante. Esto aparece cuando las ventas están frenadas y nadie quiere cerrar números de entrada.

A comienzos de febrero, la discusión ya había quedado expuesta. Productores señalaron que la uva común debía pagarse en torno a $300 por kilo, mientras algunas bodegas ofrecían entre $200 y 210 pesos.

Según el informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), el consumo de vino en el mercado interno registró en 2025 una caída interanual de 12,5%. El retroceso fue más marcado en el formato botella, que se contrajo 16,3% frente al año anterior, en un contexto de menor rotación en góndola y un consumidor más cauteloso.

En paralelo, el frente externo tampoco aportó alivio. En 2025, las exportaciones totales de vino sumaron 1,93 millones de hectolitros, lo que implicó una baja de 6,8% interanual. En términos de valor, el sector exportó u$s 661 millones, un 7,2% menos que en 2024 y el registro más bajo desde 2009.

Con menor facturación y costos que no lograron ajustarse al mismo ritmo, la presión sobre las empresas se profundizó.

Un sector en crisis

En los últimos meses, al menos tres bodegas quedaron expuestas por problemas financieros, con un patrón que se repite: cheques rechazados, dificultades para sostener pagos y, en uno de los casos, un concurso preventivo ya abierto.

Bodegas Bianchi, una de las firmas históricas del sector, inició un proceso de renegociación de deuda en medio de una delicada situación financiera. La decisión llegó tras semanas de tensión y después de que se registraran más de 100 cheques rechazados por un monto superior a los $1.000 millones, según datos de la Central de Deudores del Banco Central.

De acuerdo con esos registros, la empresa acumuló 108 cheques rechazados por $1.294 millones. El primer rechazo se registró el 26 de diciembre de 2025 y, hacia fines de enero de este año, el monto seguía en aumento. Hasta la última actualización disponible no figuraban cheques regularizados.

Ante la consulta de este medio, la bodega fundada por Valentín Bianchi no realizó comentarios. Sin embargo, comunicó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que decidió avanzar en un proceso de reordenamiento frente a un escenario de estrés financiero derivado del contexto macroeconómico y su impacto en la operatoria diaria. El objetivo, según informó, es preservar el valor del negocio y alcanzar un acuerdo con acreedores financieros y comerciales.

El caso se suma al de Bodega Norton, que en diciembre obtuvo la apertura de su concurso preventivo en la Justicia de Mendoza para reorganizar pasivos que rondan los u$s30 millones, según consta en el expediente judicial.

También Casa Montes, con base en San Juan, quedó bajo presión. Según registros oficiales, acumuló 286 cheques rechazados por un total de $471 millones entre mayo de 2025 y enero de 2026. De ese monto, abonó alrededor del 34%, mientras el resto permanecía pendiente al último relevamiento.

Menor cosecha y tensión en la cadena

A la fragilidad financiera se suma una producción que sería inferior a la del año pasado. El INV proyectó para 2026 una cosecha 9% menor que la de 2025. Sin embargo, referentes del sector advierten que en algunas regiones la caída podría ser más profunda y alcanzar hasta 25 por ciento.

En condiciones normales, una menor oferta podría impulsar los precios de la uva. Sin embargo, la debilidad del mercado interno y el stock acumulado en algunos segmentos limitan esa posibilidad.

Con menor capacidad para adelantar fondos a productores y con pagos que en algunos casos se pactan a plazo, la tensión termina trasladándose al precio que se paga por la cosecha.

FOEVA anticipó que llevará el reclamo a la negociación paritaria y solicitará una recomposición salarial y una actualización del valor por unidad recolectada. La discusión se da dentro de una cadena que mantiene un peso relevante en la economía argentina.

La vitivinicultura es una de las diez principales cadenas agroexportadoras del país. En 2024, último dato anual consolidado, generó exportaciones totales por u$s933 millones, incluyendo vino fraccionado, a granel, mosto, pasas y uva fresca.

Más del 80% de la producción se destina al mercado interno. Con el consumo en retroceso y márgenes ajustados, el conflicto por el precio de la uva y por los salarios se suma a una industria que atraviesa una etapa de reordenamiento en todos sus eslabones.

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