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Los reyes del negocio del aceite lanzan un ambicioso plan agrícola sobre 40.000 hectáreas

ADG cambió de paradigma con técnicas regenerativas que recuperan suelos, reducen carga de fitosanitarios y promueven biodiversidad sin perder rentabilidad
Por Diego Mañas
NEGOCIOS - 27 de Febrero, 2026

Aceitera General Deheza (AGD), uno de los grandes actores del agro argentino, presentó los avances de un ambicioso proceso de agricultura regenerativa aplicado a sus 40.000 hectáreas propias en la región de La Carlota, Córdoba, donde busca demostrar que es posible unir productividad, sustentabilidad y mejora de suelos degradados.

Un giro histórico en la lógica productiva

En la Estancia El Manantial, AGD viene implementando desde hace varios años un sistema de agricultura regenerativa que trascendió las prácticas tradicionales. La iniciativa se presentó recientemente ante más de un centenar de agrónomos y productores, con la intención de contagiar conocimiento y mostrar resultados concretos frente a desafíos agronómicos clásicos.

Los responsables técnicos del proceso, Demian Monti y Julio Priotti, explicaron que el cambio comenzó por comprender la necesidad de complejizar el sistema productivo. El punto de partida fue afrontar problemas como malezas resistentes, suelos compactados y rindes estancados mediante un enfoque integral que prioriza procesos sobre recetas químicas tradicionales.

"El ambiente no se puede comprar, sólo mantener y tratar de disminuir el impacto de nuestra actividad", señalaron los técnicos, para explicar que la idea es generar sistemas donde la biodiversidad sea productiva y se reduzca el uso de agroquímicos.

Recuperar suelo y bajar insumos sin perder competitividad

Una de las claves del modelo fue la recuperación de suelos degradados e inundados. Mediante rotaciones con cultivos multiespecies, coberturas de suelo y cultivos de servicio, AGD logró transformar campos con problemas de infiltración y estructura en sistemas más resilientes. Esa transformación incluyó pasar de tres a más de diez especies en rotación —gramíneas, vicia, centeno, crucíferas y otras— con beneficios que se reflejan en la actividad biológica del suelo.

Además, la empresa redujo en aproximadamente 30% el uso de agroquímicos, incluyendo herbicidas y otros insumos, al favorecer estrategias como cultivos de cobertura que suprimen malezas por efecto físico y biológico, y al incorporar biológicos en semillas y aplicaciones foliares que complementan la nutrición sin reemplazar prácticas fundamentales del manejo agronómico.

Monti remarcó que este enfoque "no está reñido con la rentabilidad". Según explicó, bajar costos y reducir insumos sin sacrificar producción puede llevar a una rentabilidad incluso mayor, porque se optimizan recursos y se abordan las causas profundas de la reducción de potencial productivo, como la compactación y el estrés abiótico y biótico sobre los cultivos.

Más allá del manejo de cultivos: biodiversidad y trasferencia de conocimientos

La biodiversidad es un concepto central en este proceso. Los técnicos de AGD destacaron que parte del desafío fue descubrir y potenciar la biodiversidad preexistente en los campos, conectar parcelas mediante corredores biológicos y diseñar borduras con pasturas para apoyar polinizadores y organismos beneficiosos.

Este enfoque también está orientado a compartir experiencias con otros productores. Priotti afirmó que AGD certifica sus productos, que son comercializados y exportados, y que mostrar lo que se hace "de tranquera para afuera" es parte de la estrategia para ampliar la adopción de prácticas regenerativas más allá de sus propios campos.

Un laboratorio a cielo abierto

La jornada en La Carlota no sólo fue una presentación, sino un espacio de demostración y debate entre técnicos y productores de distintas regiones. Las preguntas planteadas por los asistentes -referidas a la eliminación del barbecho químico, el manejo de malezas sin herbicidas y la solución a la compactación de suelos- revelan la inquietud de la comunidad agrícola por alternativas productivas más sostenibles.

AGD ofreció respuestas basadas en evidencia de campo, con ejemplos de sistemas donde los cultivos de cobertura, las rotaciones diversificadas y la reducción de químicos no sólo mejoran la estructura y salud del suelo, sino que permiten mantener o mejorar la productividad.

Un aporte al debate sobre sustentabilidad agrícola

El proceso de AGD se inscribe en la discusión más amplia sobre cómo hacer al agro más resiliente y respetuoso con el ambiente sin renunciar a la eficiencia económica. Al mostrar que es posible transformar sistemas productivos a gran escala -40.000 hectáreas es una superficie considerable para cualquier productor, y más aún para un modelo regenerativo-, la experiencia cordobesa ofrece un caso concreto para quienes buscan equilibrar productividad con conservación del recurso suelo.

La experiencia de AGD, si bien es fruto de años de trabajo y aprendizaje, puede ser una referencia para otros actores del sector que enfrentan desafíos similares en sus territorios. El desafío ahora es replicar, adaptar y escalar estos aprendizajes hacia un agro que combine productividad, salud de suelos y sustentabilidad ambiental a largo plazo.

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