TOP 100 DEL CAFÉ

Son argentinos, no sabían hacer un espresso y hoy tienen una de las mejores cafeterías del mundo

Por segundo año consecutivo, fue distinguida entre las 100 mejores cafeterías del mundo y apuesta a crecer con nuevos formatos y más integración
Por Laura Andahazi Kasnya
NEGOCIOS - 09 de Marzo, 2026

El café de especialidad argentino reafirma su lugar en el mapa global del sector. Negro Café fue reconocida por segundo año consecutivo entre las 100 mejores cafeterías del mundo, ocupando el puesto 94 del ranking internacional The World’s 100 Best Coffee Shops, presentado en el CoffeeFest Madrid 2026.

En una edición en la que solo dos locales del país lograron ingresar al listado, la marca fundada por Fernando Lozano y María Conte consolida una trayectoria que comenzó hace más de una década en el microcentro porteño y que hoy combina tostadero propio, escuela de baristas y una red de abastecimiento de más de 400 cafeterías en todo el país.

Es la segunda vez consecutiva que la marca porteña logra ingresar a esta lista, en la que compitió contra más de 14.000 espacios evaluados por 200 jueces de todo el mundo y decenas de miles de consumidores. "Es un orgullo enorme estar dentro de los mejores, pero lo que más nos llena de alegría y reconforta es entender que todo esto forma parte de años de trabajo", señaló en diálogo con iProfesional. Y esos años implican escuela, tostadero, viajes a fincas y decisiones estratégicas que ampliaron el alcance del proyecto.

Lozano y Conte fundaron Negro en 2015 en el microcentro porteño. Venían de mundos completamente distintos: él trabajaba en la venta de tecnología médica; ella, en una financiera. Ninguno de los dos sabía hacer un espresso, pero los unía la curiosidad y el gusto por la gastronomía. "Éramos solo gente que disfrutaba de la gastronomía y muy curiosos siempre de probar cosas nuevas, pero que no habíamos tenido ningún acercamiento a ella", reconoció Lozano. Esa distancia de la industria, paradójicamente, terminó siendo parte de su diferencial.

Cuando abrieron la primera barra en Suipacha 637, el concepto de café de especialidad era incipiente y el ecosistema, todavía pequeño. "Éramos cinco, seis cafeterías, no mucho más", recordó. En ese contexto, Negro apostó por algo que hoy parece evidente pero entonces no lo era; construir una marca con identidad visual, desarrollar una estética propia, pensar en los estímulos que recibía el cliente —desde la música hasta la distribución del espacio— y apostar por una ventana cafetera cuando ese formato aún era una rareza.

Negro compitió contra más de 14.000 cafeterías evaluadas por 200 jueces de todo el mundo

Pero quizás lo más disruptivo fue la decisión de instalarse en el Microcentro, lejos de barrios como Palermo o San Telmo, que ya empezaban a adoptar el café de especialidad. Eso les permitió llegar a un público que lo probaba por primera vez. "Negro siempre fue una marca que acercó a gente que no conocía de café de especialidad de un modo muy amigable, muy descontracturado, sin ser pretenciosos", explica. Esa búsqueda de democratizar el consumo fue clave para fidelizar una clientela que, una década después, sigue volviendo.

Tan nuevo era el segmento en la Argentina que tampoco había baristas formados. Por eso, en 2016, Lozano y Conte crearon Negro Escuela, el programa de formación que hoy capacita baristas y equipos gastronómicos. A diez años de su fundación y con miles de personas capacitadas, la escuela suma una pata solidaria en el barrio Padre Mugica, donde cada año beca a más de 40 personas que buscan una oportunidad laboral en el mundo del barismo. Con el tiempo, además, se convirtió en consultora: acompañó aperturas como Solilé y Oli Café, y asesora a nuevas marcas en diseño de carta, armado de espacios y formación de equipos.

El secreto está en el origen: cómo Negro controla cada paso del café que sirve

El verdadero salto de Negro se dio en la cadena de producción cuando en 2019 fundaron Fuego Tostadores, el tostadero propio que modificó la estructura del negocio. "Ahí transicionamos de brindar servicio a hacer productos. Son dos caminos que cuando se juntan y funcionan bien tienen mucha potencia", afirmó Lozano.

Hoy Fuego tuesta entre 9 y 10 toneladas de café por mes, abastece a más de 400 cafeterías en todo el país y el año pasado superó las 115 toneladas de producción anual. Los propios locales de Negro representan apenas el 5% de ese volumen.

Fuego Tostadores tuesta entre nueve y diez toneladas de café por mes y abastece a 400 cafeterías

Actualmente la marca cuenta con cuatro locales y en cada uno se sirven entre 1.700 y 1.800 tazas por día. Un espresso cuesta entre $3.000 y $3.500; un flat white ronda los $5.000; una experiencia completa con café con pastelería se ubica por debajo de los $15.000. "Son los números lógicos del mercado. Negro no es una marca cara", subrayó Lozano.

En 2025, los locales facturaron $890 millones —algo por debajo de los $950 millones del año anterior—, mientras que Fuego alcanzó los $3.500 millones. La tostadora es hoy el principal motor financiero del grupo.

El control sobre el origen del café también forma parte de la ecuación. Lozano y su equipo viajan a fincas en Brasil, Colombia, Bolivia y Perú y, trabajan con cosecha fresca. "Tener un tostadero propio nos permite un mejor control de calidad y una selección más precisa. Para estar dentro de los mejores, trabajamos con cosecha de temporada. Viajamos a las fincas, hablamos con los productores y hacemos personalmente la selección cuidando la trazabilidad del producto, algo que hoy la gente valora", explicó.

Negro abrirá una librería-disquería en Palermo Hollywood con más de 2.000 libros y cocina propia

Lo que viene habla de una marca en transición. Negro Café está a punto de abrir un local en un puesto de diarios frente al Alto Palermo, que incorporará libros y objetos de diseño. A su vez, trabaja en una librería-disquería en Palermo Hollywood bajo un concepto mid-century (de mediados del siglo XX), con apertura prevista en dos meses. "Vamos a tener más de 2.000 libros, venta de discos y cocina propia. Es un concepto completamente distinto a los otros, más enfocado en disfrutar un libro, leer, desayunar", adelantó.

Al cierre, Lozano sintetiza tres razones que explican por qué Negro Café logró ingresar y sostenerse en el ranking global: "Consistencia en el tiempo, timing acertado y el camino de ir hacia atrás en los procesos". Esa integración —de la finca a la taza, de la formación al producto— es la que le permitió a la marca posicionarse como un referente que incide en el negocio del café de especialidad más allá de sus propios locales.

Te puede interesar

Secciones