¿Cierre definitivo o extensión de la conciliación obligatoria?: se acerca día clave para definir futuro de Fate
La situación en torno a la planta de neumáticos Fate se encuentra en un punto crítico desde el anuncio de la empresa de cerrar sus operaciones de manera definitiva.
Tras ese anuncio que involucra a su histórica fábrica ubicada en la localidad bonaerense de San Fernando y el despido de más de 900 trabajadores, la reunión convocada para este miércoles 4 de marzo a las 11:00 se presenta como la última instancia para evitar un desenlace irreversible.
Se trata del "Día D" para sellar el futuro de Fate que se encuentra enmarcado en la reunión convocada por la Secretaría de Trabajo de la Nación y a la que deben concurrir ejecutivos de la empresa propiedad de la familia Madanes Quintanilla y la cúpula del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) tras el fracaso de la audiencia previa a fines de febrero pasado.
Si bien el encuentro será virtual, no se descarta que tendrá un clima de máxima tensión debido a que la postura de la empresa es la de mantener la determinación drástica ya anunciada
Es decir, seguir con la postura de que "Fate no reabre" y argumentar que la decisión se basa en que el modelo industrial de la planta de San Fernando es inviable bajo las condiciones económicas actuales.
Los motivos del cierre de Fate
La conducción de Fate afirma que la planta ha dejado de ser competitiva, con argumentos legales y económicos como los de que la "invasión" de neumáticos asiáticos (principalmente chinos) a precios mucho menores hace imposible competir, dado que Fate tiene costos operativos en dólares que no se han ajustado.
También recuerdan que la caída del consumo interno, la recesión y la pérdida de poder adquisitivo han desplomado las ventas de neumáticos de fabricación local.
A estos dos factores le suman las pérdidas históricas de la empresa, de acuerdo a fuentes internas de Fate que sostienen que la firma "pierde plata desde hace 30 años", aunque aclaran que el contexto actual de desregulación fue el punto de quiebre definitivo.
De hecho, aseguran que a diferencia de otras crisis anteriores (como la de 2019 donde fueron a un preventivo de crisis), esta vez la postura es de liquidación.
Desde la empresa aseguran tener la solvencia para "bajar la persiana" pagando el 100% de las indemnizaciones, deudas con proveedores y bancos y manteniendo el mensaje de que "se liquida todo y se cierra".
Si bien Madanes Quintanilla ha sido crítico de la política económica actual del presidente Javier Milei, también ha dejado claro que no busca "parches" o subsidios estatales temporales, sino un cambio estructural de competitividad que no ve posible en el corto plazo.
Cambio de foco: del caucho al aluminio
En este sentido, el futuro del Grupo que lidera el empresario parece estar alejándose del caucho para enfocarse en sectores donde sí ven rentabilidad, especialmente en su planta de aluminio.
Es decir, poner el foco en Aluar, donde se espera que el grupo concentre sus recursos en la producción de aluminio y, sobre todo, en energías renovables. De hecho, recientemente anunciaron inversiones millonarias para parques eólicos.
La visión de los dueños es que el negocio del neumático en Argentina, tal como existió durante 80 años, ya no tiene lugar en una economía abierta sin reformas laborales y tributarias profundas.
Este escenario se profundiza con la pésima relación que Madanes Quintanilla tiene con el Poder Ejecutivo, al punto que este domingo 1 de marzo, el presidente Milei volvió a cargar contra el empresario durante su discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación.
Es la segunda vez en dos meses que el jefe de Estado critica al dueño de Fate, luego de que calificara a la empresa como "Fábrica Argentina de Tarifas Exageradas".
Al respecto, Madanes Quintanilla ha adoptado una postura de "retirada silenciosa", limitándose a comunicados oficiales y delegando la batalla legal en sus abogados frente al SUTNA.
Decisión tomada
A partir de esta realidad, se descuenta que los ejecutivos de la empresa irán a la audiencia virtual con la premisa de que la conciliación obligatoria solo postergue lo inevitable. Su objetivo no es discutir cómo reabrir, sino cómo formalizar la salida y el pago de indemnizaciones
Recuerdan que el cierre es una decisión tomada debido a la caída del consumo, la apertura de importaciones (especialmente de China) y los altos costos operativos.
Los ejecutivos de la familia Madanes Quintanilla ratificaron que, aunque respetan los plazos de la conciliación, su plan de salida sigue en pie.
En tanto, el gremio liderado por Alejandro Crespo, denuncia que el cierre es "ilegal", argumentando que existe un acuerdo de estabilidad laboral firmado en 2025 que prohíbe despidos hasta julio de este año.
Bajo esta premisa, el SUTNA califica como "ilegales" los más de 900 despidos anunciados, sosteniendo que la empresa no puede alegar crisis económica para romper un acuerdo de paz social y estabilidad vigente.
Además, acusan a la empresa de utilizar el conflicto como "extorsión" para obtener beneficios impositivos o protección arancelaria.
Legalmente, el gremio sostiene que la empresa está realizando un cierre forzado o lock-out, utilizando la situación como una medida de presión para obtener beneficios del Estado, en lugar de una imposibilidad real de operar.
Críticas oficiales
El reclamo también incluye la defensa de las condiciones de trabajo y escalas salariales pactadas en la última paritaria, las cuales la empresa buscaría rediscutir a la baja debido a su situación financiera.
Este acuerdo de 2025 es el eje legal sobre el cual el sindicato busca que la Secretaría de Trabajo obligue a Fate a reincorporar a todo el personal y retomar la producción en la planta de San Fernando.
En el caso del gobierno nacional actúa como mediador a través del Ministerio de Capital Humano y, si bien dictó la conciliación obligatoria, la tensa relación con el dueño de Fate pesa a la hora de las próximas medidas que puedan tomarse desde el ámbito oficial.
De hecho, varios funcionarios ya sugirieron que la crisis de la empresa se debe a una supuesta falta de competitividad histórica protegida por el Estado en gestiones anteriores.
A pesar de esta conciliación obligatoria, que exige retrotraer los despidos y retomar la actividad, la fábrica de San Fernando permanece con candados y cadenas y tomada por el gremio.
La empresa alega que no están dadas las condiciones de seguridad técnica para operar debido a la "toma" simbólica de sectores por parte del gremio.
Condimento extra para la reunión: el factor Kicillof
Un condimento extra para la reunión del 4 de marzo es la presión que el SUTNA ha ejercido sobre la gobernación de la Provincia de Buenos Aires.
El gobernador Axel Kicillof se comprometió a involucrarse directamente en el conflicto, lo que podría generar un choque de jurisdicciones o una contrapropuesta de "auxilio provincial" si el Gobierno Nacional no cede en las mesas de negociación.
De hecho, sectores sindicales y de izquierda le acercaron una propuesta para "provincializar" la compañía y que el Estado bonaerense se haga cargo de las operaciones y del mantenimiento de las fuentes laborales.
En este sentido, existen tres escenarios probables para la reunión. Uno, que la empresa mantenga el cierre y que el gremio profundice las medidas de fuerza, con cortes de rutas o acampes prolongados.
Otra, que se acuerde un esquema de suspenciones rotativas o retiros voluntarios para evitar el cierre total a cambio de algún alivio tributario.
Una tercera opción es que el Gobierno extienda la conciliación obligatoria una vez más para seguir negociando sin que los despidos se hagan efectivos legalmente.
Movilización y cortes de ruta
Más allá del resultado del encuentro, el impacto de no solo afecta a las 920 familias de Fate, sino que es mirada de cerca por Pirelli y Bridgestone, las otras dos grandes del sector que enfrentan problemas similares de competitividad y demanda.
Es que si el 4 de marzo no hay acuerdo, el SUTNA ya adelantó que iniciará un paro nacional del neumático que afectaría también a las plantas de ambas productoras multinacionales.
Por eso, se descuenta que el escenario en torno a la reunión de Fate estará marcado por una fuerte movilización callejera y la persistencia de las medidas de fuerza que el gremio SUTNA ha venido escalando desde finales de febrero.
El sindicato ha diseñado una estrategia de "presión total" que coincidirá con el horario de la audiencia virtual (11:00 hs):
Se ha convocado a una marcha hacia la sede de la calle Alem, en el centro porteño. El objetivo es rodear simbólicamente la negociación y exigir que el Gobierno obligue a la empresa a cumplir con la reincorporación de los 920 despedidos.
A pesar de la presencia policial y las órdenes de desalojo previas, grupos de trabajadores van a mantener una vigilia y permanencia en los portones de la fábrica.
El reclamo del personal de Fate y del SUTNA ha logrado el respaldo formal de las centrales obreras, lo que podría derivar en columnas de otros gremios (como Aceiteros y Camioneros) acompañando la protesta del 4 de marzo.
No se descartan nuevas interrupciones en la Autopista Panamericana (a la altura de San Fernando/Virreyes), similares a las realizadas el pasado viernes 27 de febrero, como medida de visibilización si no hay señales de acercamiento en la previa de la reunión.
En este sentido, se espera un fuerte operativo de seguridad tanto en la planta de San Fernando como en las oficinas de la Secretaría de Trabajo para evitar incidentes durante la movilización.