Sigue la incertidumbre en la privatización de la mayor distribuidora de gas del país
Mientras el Gobierno se prepara para privatizar durante este 2026 varias empresas donde el Estado tiene participación accionaria, el futuro de Metrogas no parece correr la misma suerte, por lo menos en lo inmediato.
Se trata de la mayor distribuidora de gas de la Argentina, que actualmente es controlada en un 70% por la petrolera estatal YPF, mientras el resto de las acciones se reparten entre Integra Gas Distribution, ligada a José Luis Manzano, con 9,23%, el ANSES, con otro 8,23% y un 12,54% que flota en los mercados bursátiles.
La empresa brinda servicios a 2,4 millones de clientes dentro de su área de concesión, de los cuales aproximadamente el 61% se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires y el 39% restante en los partidos bonaerenses de Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Esteban Echeverria, Ezeiza, Florencio Varela, Lanús, Lomas De Zamora, Presidente Perón, Quilmes y San Vicente.
A través de su red de distribución de 18.629 km lineales de cañerías que abarca un área de 2.150 km2, el año pasado entregó 6.702 millones de m3 de gas natural, principalmente a centrales eléctricas y clientes residenciales
En febrero pasado, YPF autorizó al Citigroup para buscar compradores por su 70% de participación con el objetivo de recaudar entre u$s600 millones y u$s900 millones con esta operación.
Trámite demorado
Pero para que la venta sea atractiva, el Gobierno debe extender la licencia de concesión de la compañía hasta el 2047, ya que el contrato actual vence en diciembre del 2027.
Este trámite fue iniciado el año pasado y el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), dio el visto bueno a la determinación, al punto que también se llevó a cabo una audiencia pública para analizar el caso, junto con los de otras distribuidoras de gas como Litoral Gas S.A.y Camuzzi Gas Pampeana S.A.
Sin embargo, hasta ahora desde el Ministerio de Economía se mantiene el silencio con respecto al inicio de este proceso, lo cual complica la posibilidad de que capitales privados se muestren interesados en ingresar a Metrogas.
Del mismo modo, el último balance de la compañía parece no ayudar a despertar el interés en su privatización si se tiene en cuenta que mostró ganancias por $132.483 millones durante el 2025, contra $206.044 millones del 2024.
Es decir, un resultado neto positivo $73.561 millones menor entre ejercicio y ejercicio que, sin embargo, se equilibra con la ganancia operativa consolidada que fue de $196.311 millones y que implicó un incremento del 3% en relación con los $191.237 millones obtenidos en 2024.
En este sentido, los principales factores que permitieron lograr que el EBITDA (resultado antes de impuestos, resultados financieros y amortizaciones) alcanzara $256.694 millones, se centralizan en la consolidación de la tarifa a partir los incrementos de transición desde abril 2024 y sobre todo por la implementación de la Revisión Tarifaria Integral a partir de mayo 2025.
Inversiones y refinanciación de deuda
Asimismo, la distribuidora mantiene una continua gestión de eficiencias operativas y reducción de gastos, siempre buscando poner al cliente en el centro de todas sus decisiones. En este sentido, la Revisión Tarifaria también estableció que Metrogas debe cumplir con un plan de obras y/o inversiones en el quinquenio, que ya se encuentra en ejecución. Dicho plan está orientado a inversiones en infraestructura gasífera, priorizando la seguridad de la red, su confiabilidad y la calidad del servicio.
Además, en 2025, la empresa llevó a cabo la refinanciación de las deudas financieras y comerciales con sociedades relacionadas, alineando los nuevos préstamos obtenidos a la moneda de sus ingresos ordinarios.
Este proceso le permitió revertir la posición de capital de trabajo negativo que poseía al 30 de junio del año pasado, y mejorar los índices de liquidez y solvencia.
También logró reducir drásticamente su exposición al riesgo cambiario. A inicios del año pasado, solo el 3% de su deuda financiera estaba nominada en dólares, lo que le dio una protección crucial frente a la volatilidad del tipo de cambio.
De todos modos, la baja de la inflación afectó sus resultados financieros por el impacto en el ajuste contable, resultando en una menor ganancia financiera en relación con el año anterior.
Plan 2026
A partir de este escenario y si bien la extensión de la concesión sigue siendo incierta, el directorio de Metrogas centra sus acciones para este 2026 en continuar con la consolidación del negocio, dando cumplimiento a las obras comprometidas y manteniendo siempre el foco en el cliente y en la seguridad y confiabilidad de sus operaciones.
Los planes para este año están marcados por la consolidación de la reforma regulatoria iniciada en 2024 y un cambio en la estructura de propiedad de la compañía teniendo en cuenta que la Ley Bases obliga a relicitar las concesiones que vencen entre 2026 y 2027.
Además, se espera que el sistema de distribución de gas funcione bajo un esquema plenamente normalizado, tras el proceso de Revisión Tarifaria Integral (RTI) y del inicio de cuadros tarifarios que reflejen los costos reales de inversión y mantenimiento.
El sistema de subsidios ya no será por niveles de ingresos (N1, N2, N3), sino que estará limitado a una "canasta básica" para situaciones de vulnerabilidad extrema, lo que obliga a la empresa a gestionar una demanda que paga tarifa plena en su gran mayoría.
En este contexto, la compañía encara este período con una estructura de capital mucho más sólida, con el foco puesto en la renegociación de contratos de suministro a largo plazo y en la posible expansión de la red hacia nuevas urbanizaciones, siempre supeditado a que la inflación continúe su senda de desaceleración y permita una planificación de costos más previsible.
Esperanza privatizadora
También existe la esperanza de que el gobierno nacional finalmente oficialice la extensión de la concesión y dispare el proceso privatizador. Hasta ahora, existe una lista de interesados entre los que se encuentran grupos locales que ya operan en el sector energético argentino, que buscan ampliar su escala y que tienen la ventaja de conocer el marco regulatorio local y poseer equipos técnicos ya operativos.
Entre esos grupos se menciona a Pampa Energía, el holding de Marcelo Mindlin que siempre es un candidato natural en activos energéticos estratégicos, aunque su foco actual está muy puesto en el upstream (producción) de Vaca Muerta. También se estima que la Corporación América (Eduardo Eurnekian), podría participar del proceso a través de su controlada Compañía General de Combustibles (CGC), que viene mostrando un apetito voraz por activos de gas y petróleo en los últimos años.
En el mismo sentido, se menciona al Grupo Techint (Paolo Rocca), a pesar de que su fuerte es la producción (Tecpetrol) y el transporte (TGS), pero teniendo en cuenta que el control de la mayor distribuidora del país le daría una integración vertical total.
No se descarta la participación de Integra Capital, empresa ligada a José Luis Manzano, que ya participa del capital accionario de Metrogas y que tiene derecho de preferencia sobre el resto de las acciones de la distribuidora.
De todos modos, YPF y el Gobierno buscan atraer a un nuevo actor global que no esté presente en el país, teniendo en cuenta que el nuevo marco regulatorio (tarifas dolarizadas y actualización mensual por encima de la inflación) hace que Metrogas sea un activo de flujo de caja previsible, atractivo para fondos que buscan retornos estables a largo plazo. Se trata de tentar a grupos de capitales chilenos o brasileños que busquen diversificar su presencia en el Cono Sur aprovechando la cercanía geográfica.
Pero para que un grupo se quede con Metrogas, debe cumplir con tres condiciones que el Citigroup está evaluando en el data room:
- Capacidad de Financiamiento: La operación supera los u$s700 millones, por lo que el comprador debe tener acceso a crédito internacional o liquidez propia inmediata.
- Horizonte de Concesión: Los interesados exigen que la Procuración del Tesoro confirme la extensión de la licencia hasta 2047. Nadie compraría un activo que vence en 20 meses (diciembre de 2027).
- Cumplimiento Normativo: Según la Ley del Gas (24.076), un productor no puede controlar una distribuidora. Por ello, petroleras como Shell o TotalEnergies tendrían dificultades legales para ser los compradores directos si no es a través de una estructura corporativa separada.