Una cuestionada empresa de juegos online sería el nuevo sponsor de la camiseta de San Lorenzo
Tras la finalización del contrato con la empresa IEB , San Lorenzo está a punto de cerrar su nuevo sponsor principal que llevará su logo en la camiseta del club de Boedo.
Se trata de Casino Buenos Aires Online, sociedad con la cual la dirigencia de la institución deportiva ya mantuvo varias conversaciones para concretar el acuerdo comercial que sería anunciado en los próximos días.
De hecho, la idea es que el logo comience a verse en simultáneo con la presentación de la nueva camiseta que fabrica la marca Atomix y que también estaría a punto de ser lanzada.
Lo concreto es que la relación comercial se daría a partir de este mes de marzo con el logo de la plataforma ocupando el pecho de la camiseta azulgrana, el espacio publicitario más valioso del equipo.
Se estima que el vínculo ronda los u$s1.2 millones a u$s1.5 millones anuales, una cifra vital para cubrir el déficit operativo mensual del club pero que está lejos de los millonarios números que lograba San Lorenzo en otras épocas de mayor esplendor deportivo y económico.
Licencia dudosa
El acuerdo inicial se proyectó para cubrir la temporada 2026, con opciones de renovación basadas en objetivos de marketing y visibilidad del nuevo sponsor que es la plataforma virtual y no el casino físico de los barcos ubicado en la zona porteña de Puerto Madero.
Es más, Casino Buenos Aires Online es propiedad de Casino Buenos Aires, que también controla otra casa de apuestas virtual como es Betwarrior.
Si bien ambas sociedades son "hermanas", tienen dos licencias independientes, una de la época de la pandemia, y la otra cuando licitaron otro permiso con Betwarrior.
La primera fue otorgada a la empresa holding de manera directa, sin licitación durante los años del Covid-19 y todo indica que debería estar revocada precisamente luego del otro proceso licitatorio.
Es decir, el nuevo sponsor de San Lorenzo sería una empresa "floja de papeles" y propiedad de un grupo empresario del juego con importante "prontuario" judicial y legal al punto que su licencia debería haber caducado para evitar las diferencias que se hicieron entre los operadores físicos y el resto de las empresas que presentaron antecedentes.
De hecho, uno de los principales conflictos legales que envuelve a Casino Buenos Aires es con el gobierno porteño, más precisamente con Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA).
Paradoja dirigencial
El ente estatal reclama por la caducidad de la licencia como operadora, pero la empresa cuenta con un amparo judicial que le ha permitido seguir operando no sólo las salas de Puerto Madero, sino también su plataforma virtual que ahora estampará en el pecho de la camiseta de uno de los clubes más populares de la Argentina.
La paradoja es que, a pesar de la gran cantidad de conflictos que esta sociedad enfrenta, su rol como sponsor de San Lorenzo es impulsado por el presidente de la institución, Sergio Costantino, a pesar de que también es funcionario del gobierno porteño con el que, paradójicamente, Casino de la Ciudad se encuentra enfrentado.
Otra de las supuestas irregularidades se vincula con el apuro de la actual Comisión Directiva del club para firmar el nuevo contrato si se tiene en cuenta que debe llamar a elecciones para mayo próximo para definir la nueva conducción del club para los próximos años.
En el caso de Casino Buenos Aires atraviesa uno de los momentos más inestables de su historia a partir de una compleja red de disputas judiciales, sindicales y políticas que amenazan su continuidad operativa.
En este sentido, se puede mencionar que la concesión original de los barcos venció en octubre de 2019 y desde entonces, el casino opera mediante medidas cautelares que han sido cuestionadas hasta llegar a la Corte Suprema.
Licitación en stand by
En marzo de 2025, el máximo tribunal judicial del país revocó una de las cautelares clave que permitía la operación, calificando de "arbitraria" la extensión del contrato sin una nueva licitación.
A pesar del fallo, el casino sigue abierto debido a una segunda medida cautelar vigente desde 2021 que, técnicamente, no fue apelada a tiempo por el Estado en su momento.
Sin embargo, LOTBA presiona para que la justicia dicte una sentencia de fondo que obligue a llamar a licitación este mismo año.
Existe además una tensión histórica por cuánto dinero se queda el Estado y cuánto la empresa.
En 2017, ese valor subió al 30% de los ingresos brutos, lo que la empresa alega que rompió el equilibrio económico del contrato original.
Además, con el auge del juego online (donde la propia empresa compite contra sí misma), la afluencia de público a los barcos ha bajado, haciendo que el costo de mantenimiento de los buques sea cada vez más pesado frente a los márgenes de ganancia.
Viejos conocidos
En la actualidad, Casino de Buenos Aires es controlada por una UTE operadora de la cual participan varias empresas del sector como el grupo el español Cirsa, propiedad de Manuel Lao, que posee el 50% de las acciones.
Es importante notar que Lao mantuvo esta participación a título personal cuando vendió el resto de Cirsa al fondo Blackstone, debido a la complejidad del mercado argentino.
También se destaca Federico de Achával, con HAPSA, que es además dueña del Hipódromo de Palermo y de todas las salas de juego que operan en ese predio.
En la UTE con Lao, este empresario controla el 50% restante y en el pasado, esta participación estuvo asociada al empresario Cristóbal López (Inverclub), pero tras diversos procesos judiciales y ventas de activos, la gestión quedó consolidada bajo la órbita de Achával y sus socios.
En el caso del complejo de Puerto Madero, opera sobre dos barcos, el Estrella de la Fortuna y el Princess, fondeados en la Dársena Sur.
Cuenta con más de 120 mesas de juego (ruleta, blackjack, punto y banca, poker) y más de 1.400 máquinas tragamonedas (slots) y es sede habitual de los torneos de poker más importantes del país, como la Madero Poker.
Nuevos requerimientos
En el caso de la plataforma Casino Buenos Aires Online, la sociedad busca adaptarse a la nueva regulación de apuestas virtuales de la Ciudad, aunque en la actualidad ese permiso atraviesa un periodo de alta incertidumbre.
Se espera que durante este 2026 se avance en un proceso de licitación controlada por el Estado, donde los actuales operadores y nuevos grupos internacionales podrían competir por la plaza.
Los requerimientos que se barajan para 2026 incluyen:
Plazo de Concesión: se estima un contrato de 10 a 15 años, lo suficientemente largo para amortizar las inversiones en infraestructura que el Gobierno exigirá.
Canon Progresivo: actualmente es del 30%, pero la Ciudad evalúa un esquema donde el porcentaje suba si los ingresos superan ciertos niveles, asegurando una recaudación mínima para el fisco.
Renovación Tecnológica: el pliego obligaría a renovar al menos el 50% del parque de tragamonedas (slots) en los primeros dos años con máquinas de última generación.
Cláusula Social: un punto crítico es la garantía de continuidad para los más de 3.500 empleados actuales. Los gremios (ALEARA y SOMU) ya han advertido que no aceptarán una licitación que no proteja la antigüedad y los salarios vigentes.
Sustentabilidad y Turismo: se pedirá un plan para integrar mejor los barcos al corredor turístico de Puerto Madero, posiblemente con mejoras en la pasarela de acceso y servicios gastronómicos abiertos al público no apostador.
Plataforma robusta
Pero más allá de las irregularidades de la licencia y de los litigios con la Ciudad y mientras los barcos enfrentan tormentas judiciales, la plataforma online vuela bajo un cielo despejado.
Es hoy una de las más robustas del mercado regulado y hasta ofrece un bono de registro de $30.000 sin depósito previo y la duplicación del primer depósito hasta $500.000.
Además, la omdicanalidad (Club Play) es su mayor diferencial ya que permite sumar puntos en la plataforma online y canjearlos por beneficios (cenas, créditos de juego) en el casino físico o el Hipódromo de Palermo.
La app también cuenta con aplicaciones nativas para Android e iOS que permiten depósitos rápidos vía Mercado Pago, tarjetas de débito y transferencias bancarias.
Es la única plataforma legal en CABA que permite jugar torneos de la red Madero Poker de forma virtual, compitiendo contra jugadores reales de todo el país en salas reguladas.