Incertidumbre por el futuro de la dueña de las heladeras Gafa
La situación de Electrolux en Argentina puede tomarse como un caso testigo de cómo las multinacionales de electrodomésticos están lidiando con la tormenta perfecta.
Es decir, con una caída estrepitosa del consumo interno, falta de previsión macroeconómica y una competencia feroz a partir de la apertura de las importaciones en un mercado con el poder adquisitivo pulverizado.
Si bien en el 2011 había reforzado su presencia en el país con la compra de la marca rosarina Gafa por u$s700 millones, ahora atraviesa una fuerte crisis cuyo foco se observa en su planta de Rosario, Santa Fe, donde concentra la producción de heladeras y otros artículos de línea blanca.
Por eso, su perfil actual ha mutado drásticamente, pasando de ser un polo industrial expansivo a sostener una operación en modo "superviviencia" y con una profunda reestructuración.
La compañía de origen sueca y con presencia global, enfrenta su crisis más profunda en el país donde opera principalmente bajo su marca insignia Electrolux y la local Gafa, que históricamente lideró el segmento de heladeras y freezers de país.
Electrolux, en plena incertidumbre: retiros antes que despidos
A raíz del derrumbe de sus ventas, la empresa viene recurriendo a suspensiones de personal (pagando porcentajes del salario) para evitar despidos masivos inmediatos ante el exceso de stock.
A fines del año pasado, acordó suspensiones rotativas para los 400 operarios, ante la continuidad del derrumbe de sus operaciones.
El esquema implicó que la compañía funcione a "a media máquina", al trabajar a menos del 50% de su capacidad, con un impacto que también se extendió a toda la cadena: talleres de partes, proveedores de servicios y empresas tercerizadas. En las últimas semanas y ante la continuidad del mismo escenario, sus ejecutivos decidieron abrir una lista de retiros voluntarios como medida de ajuste estructural y para achicar su plantilla.
El temor entre los representantes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), es que este proceso termine "vaciando" de trabajadores a una empresa que en el 2023 tenía 900 operarios y que en la actualidad sólo llega a los 400.
Representantes del sindicato aseguran que existe una "adhesión masiva" a los retiros voluntarios.
Según explicó Pablo Cerra, abogado y apoderado de la UOM en Rosario a varios medios de la zona, el nuevo plan de la empresa incluye una indemnización superior a la prevista por la ley.
"Electrolux abrió un retiro voluntario y la indemnización mejora la ley vigente. Ofrece la indemnización tarifada más tres sueldos", explicó el dirigente gremial.
La dueña de las heladeras Gafa busca reconfigurarse para sobrevivir
En términos concretos, la oferta para un trabajador con 10 años de antigüedad es la de llegar a cobrar alrededor de un 130% de indemnización, mientras que quienes tienen menos años de servicio recibirían un porcentaje incluso mayor.
Se trata de una señal clara de que no esperan una recuperación en el corto plazo y que, antes de optar por el cierre definitivo, buscarán sobrevivir mediante un proceso de reconfiguración a la situación actual.
La empresa intenta adecuar sus operaciones a una crisis causada por la suma de factores internos y externos, si se tiene también en cuenta que, a nivel global, la compañía atraviesa un plan de reestructuración masivo que incluye el recorte de miles de puestos de trabajo en todo el mundo para mejorar la eficiencia operativa.
En el caso de Argentina, la volatilidad cambiaria potencia este escenario negativo, ya que el mercado de la línea blanca es el primero en sentir el freno de la economía y el último en recuperarse, ya que depende enteramente del excedente salarial y el crédito.
En este contexto, el futuro de la marca en el país depende de una "alineación de planetas" que aún parece lejana.
Encrucijada futura
Para sostener su planta productora deberían adecuarse ciertos factores externos como una estabilización del salario real para que las familias vuelvan a renovar sus cocinas o heladeras.
También se debería observar una baja de tasas para que el retail pueda ofrecer financiamiento atractivo y el Estado debería hacer caso a un reclamo histórico del sector industrial sobre la carga tributaria que resta competitividad frente a productos importados (especialmente de Brasil y China).
La situación sigue siendo fluida y monitoreada de cerca por la UOM, que intenta negociar para que el ajuste no se traduzca en un cierre definitivo de líneas de producción.
De todos modos, el futuro de Electrolux en Argentina se encuentra en una encrucijada marcada por la reestructuración global de la compañía y los desafíos específicos del mercado local, caracterizado por una fuerte caída del consumo y cambios estructurales en la competitividad industrial.
La empresa enfrenta el desafío de mantener operativa una fábrica diseñada para un volumen de demanda que hoy el mercado interno no convalida.
En este sentido, es probable que siga el camino de otros competidores del sector que combinan la fabricación nacional de modelos seleccionados con la importación de productos de alta gama para robustecer su catálogo sin depender exclusivamente del costo industrial local.
Pero esto también requiere de otras variables externas a la operación de la compañía como la recuperación del consumo durable.
Es que sectores como el de electrodomésticos han visto caídas de ventas cercanas al 30% interanual.
La competitividad futura también dependerá de mejoras en la infraestructura y logística, áreas que actualmente están recibiendo inversiones en el conurbano bonaerense y zonas portuarias para reducir costos de distribución.
Achique global
El plan local también sigue los lineamientos de la estrategia de reestructuración global de Electrolux Group que tiene como objetivo central recuperar la rentabilidad mediante una simplificación radical de su estructura y un agresivo programa de ahorro de costos.
La compañía busca transformar su modelo industrial para ser más ágil frente a la competencia asiática y la débil demanda en mercados clave.
Por eso es que desde el 1 de febrero pasado, comenzó a implementar una nueva arquitectura corporativa, mediante la que se creó una unidad global unificada liderada por un Chief Product Officer.
Esta oficina ahora controla toda la estrategia de producto, I D, diseño y compras, eliminando las antiguas divisiones separadas por categorías ("Taste" y "Care").
Además, las operaciones se agruparon en solo cuatro grandes regiones comerciales para reducir capas jerárquicas.
Una de las novedades clave fue la creación de la región Asia-Pacífico como entidad comercial enfocada para ganar velocidad en mercados emergentes.
En tanto, las áreas de Tecnología, Digital y Sostenibilidad se fusionaron dentro de la organización de producto para acelerar el desarrollo de ecosistemas de electrodomésticos conectados.
En el mismo sentido, el grupo se ha fijado objetivos financieros extremadamente estrictos para sanear su balance.
Para los expertos, la estrategia pone foco en el value engineering (rediseño de productos para que sean más baratos de fabricar sin perder calidad) y en la optimización de la cadena de suministro.
Además y al igual que está ocurriendo en la Argentina, desde fines del 2023 viene recortando su personal, con 3.000 despidos acumulados a nivel global, un proceso que ha tenido un impacto directo en plantas con altos costos operativos, incluyendo la de Rosario.
A modo de complemento, Electrolux ha decidido desprenderse de activos que no considera "núcleo" para concentrarse en los segmentos de gama media y alta.
Se concretaron desinversiones importantes, como el negocio de calentadores de agua en Sudáfrica y la revisión de fábricas en Europa (como la posible relocalización de la producción de cocción de Suiza a Italia).
La estrategia prioriza marcas y categorías de mayor margen para contrarrestar la "guerra de precios" en los niveles de entrada del mercado.