La "hoja de ruta 2026" de la única empresa privatizada por el gobierno de Javier Milei
Con ganancias que en el 2025 llegaron a los $202.680 millones y que contrastan con la pérdida del 2024, cuando cerró el ejercicio con un rojo mayor a los $73.626 millones, la nueva IMPSA atravesó un año de transición crítica.
Ese período estuvo marcado por la búsqueda de socios estratégicos y la ejecución de proyectos de alta complejidad tecnológica para el mercado local e internacional.
Ahora y bajo la conducción del fondo Industrial Acquisitions Fund (IAF), la compañía mendocina busca capitalizar su know-how único en la región.
El fondo inversor, constituido en Estados Unidos, adquirió el 100% de las acciones Clase C de la compañía fundada por la familia Pescarmona, pertenecientes hasta ese momento al gobierno nacional que encabezaba el ex presidente Alberto Fernández, a través de FONDEP y el gobierno de Mendoza, que representaban un 84,96% del capital.
En la misma fecha, IAF firmó un convenio de suscripción de acciones para la capitalización de IMPSA mediante un aporte total equivalente a u$s27 millones.
Como resultado de esa operación, IAF controla el 98,94% del capital social y votos de IMPSA, mientras que el Fideicomiso de Acciones de la empresa 0,69% y el Fideicomiso de los Accionistas Originarios el 0,37% restante.
Además, se incluyó un acuerdo de los acreedores de la sociedad respecto de una reestructuración de su deuda de u$s576 millones a implementarse mediante un nuevo APE que se inició el 11 de junio del 2025.
IMPSA: la homologación, en veremos
Un mes después, el juzgado interviniente en este proceso aprobó la apertura del trámite preliminar que luego fue avalado por sus acreedores bajo préstamos bilaterales tales como Inter-American Development Bank (BID), Inter-American Investment Corporation (BID Invest), la Corporación Andina de Fomento (CAF) y Export Development Canada (EDC), entre otros.
Actualmente, la homologación de ese APE se encuentra bajo análisis del juzgado para su homologación.
Desde la empresa entienden que esa reestructuración del pasivo, posibilitará el ordenamiento y normalización de sus operaciones y de su estructura, así como la obtención de nuevos contratos conforme al plan de negocios desarrollado y la estabilización de un flujo de fondos.
En ese sentido, durante el 2025, IMPSA tuvo una pérdida operativa de $31.566.008.000, mientras que los costos financieros ascendieron a $30.493.031.000.
Sin embargo el impacto positivo del proceso de reestructuración de deuda ascendió a la suma de $194.586.387.000, lo que dio lugar a una ganancia de $202.681.268.000.
Del informe enviado por la empresa a la Comisión Nacional de Valores (CNV), se puede deducir que logró recomponer el patrimonio de IMPSA, que ahora asciende a $195.032.890.000.
La estrategia comercial de la única empresa privatizada por Javier Milei
A partir de esas cifras, el directorio de IMPSA elaboró un "business plan" en el que se distinguen tres aristas principales: grúas portuarias, centrales nucleares y energía hidroeléctrica.
En el primer caso, el objetivo es continuar con la provisión de grúas portuarias en Estados Unidos y en el resto del mundo, mercado en el que IMPSA fue líder en su momento.
Asimismo, la fuerte demanda internacional de componentes y servicios para centrales nucleares y el interés de inversionistas extranjeros en este tipo de energía, posibilitará grandes oportunidades de negocios en los que IMPSA también tiene una importante trayectoria fabricando componentes para reactores.
De hecho, IMPSA posee la certificación internacional ASME de fabricación de componentes grado nuclear, un activo importante para su internacionalización en el plano nuclear.
"La demanda de energía eléctrica en Argentina presentó un panorama mixto, caracterizado por una alta volatilidad estacional, récords de potencia ante olas de calor (30.257 MW en febrero) y una caída generalizada en el consumo industrial y comercial debido a la menor actividad económica", destaca el informe de la empresa.
Sin embargo, advierte que la tendencia a nivel global se mantiene en ascenso con un incremento del 4% respecto de la energía consumida en 2024, impulsada por la inteligencia artificial (centros de datos), vehículos eléctricos y la expansión económica.
Apostar a la energía nuclear, el objetivo de la empresa
También se observa un marcado patrón de crecimiento de producción de energía renovable en detrimento de las otras fuentes de energía, que se cubre con energía solar y eólica, pero que demuestra que la utilización de las mismas incrementa también la importancia de la participación de hidroeléctricas en el sistema interconectado para absorber los efectos de la intermitencia de las primeras.
El impacto de esta matriz de consumo de energía en Argentina impacta en el mercado de negocios de IMPSA, no solo por su participación en proyectos de energía hidroeléctrica, sino también por su participación en actividades en el área de energía solar fotovoltaica de gran tamaño.
En lo que se refiere al sector nuclear, se mantiene latente la confirmación de la construcción de la Cuarta Central Nuclear Atucha III, que traerá aparejado mucho trabajo para el sector.
Asimismo, se observa un importante sector empresario internacional interesado en invertir en este tipo de energías, en pequeños reactores modulares (SMR), "lo que le brinda a la sociedad una posibilidad de crecimiento de su participación en este mercado, dada la experiencia de 30 años y la alta calificación para llevarlos a cabo".
En este sentido, IMPSA está llevando adelante acciones comerciales concretas en mercados internacionales para ofrecer su expertise en el diseño y fabricación de reactores nucleares modulares que se encuentran en auge por su gran capacidad de producción de energía y las altas demandas previstas por el incremento del uso de la Inteligencia Artificial (IA) aplicada a distintos procesos.
Más allá de estos negocios, el directorio de IMPSA apuesta al mercado de hidrógeno (H2) de bajas emisiones, tanto en Argentina como en la región. Los ejecutivos de la empresa entienden que el H2 como vector de energía está tomando un marcado auge en los últimos años, en particular en 2024 a partir de la fuerte alza del precio del gas natural que se mantenía en 35% por encima de su valor a fines del año anterior.
Aseguran que el mercado europeo será de alta demanda por la posibilidad que tienen estas grandes inversiones de aprovechar el RIGI presentado por el Gobierno.
Prioridad 2026
Asimismo, el reporte sostiene que la sociedad está trabajando en la adjudicación de proyectos de grúas portuarias, mercado que se está abriendo dado el cambio de accionistas, principalmente en los puertos de Estados Unidos.
Respecto a defensa, la sociedad está aprovechando su conocimiento en esta unidad de negocios para poder seguir trabajando en equipamiento general para fuerzas armadas.
De todos modos, del balance del 2025 se deduce que las unidades de Energía Hidroeléctrica y Nuclear continúan siendo los pilares de la facturación de IMPSA, seguidas por los servicios de mantenimiento para la industria del petróleo y gas.
En tanto para este año, el Directorio de la compañía destacó que la prioridad será consolidar la transferencia tecnológica; asegurar nuevas líneas de financiamiento para capital de trabajo y âprofundizar la participación en proyectos de energía eólica y otras fuentes renovables no convencionales.
Los ejes principales de este plan son:
â1. Consolidación en el Sector Nuclear: para posicionarse como el brazo ejecutor clave para la infraestructura nuclear argentina.
âProyecto CAREM 25: La prioridad absoluta es finalizar la fabricación de componentes críticos para el primer reactor nuclear de potencia diseñado íntegramente en el país.
âServicios para Atucha II: Se prevé que durante este año finalice la puesta en marcha de la nueva grúa pórtico y se avance en el proyecto de almacenamiento en seco de elementos combustibles gastados, esencial para la operatividad de la central hasta 2027 y más allá.
â2. Expansión Internacional y Nuevos Mercados: con la apertura de oficinas estratégicas en Miami y Houston para competir globalmente.
âGrúas Portuarias en Estados Unidos: Un mercado clave donde IMPSA ya ha recuperado terreno, compitiendo en licitaciones de infraestructura logística.
âSudeste Asiático y Región Andina: Foco en la exportación de servicios de ingeniería y provisión de turbinas para centrales hidroeléctricas existentes que requieren modernización.
â3. Transición Energética e Hidrógeno Verde: como modo de virar hacia soluciones de baja emisión de carbono:
âHidrógeno Verde: Tras los acuerdos iniciales con firmas como Fortescue, IMPSA planea escalar su rol como proveedor de mástiles de medición de viento y componentes para parques eólicos de gran escala, fundamentales para la producción de hidrógeno en la Patagonia.
âEnergía Solar y Eólica: Finalización de proyectos como el Parque Solar Ullum (50 MW) y búsqueda de nuevos contratos "llave en mano" en el NOA y Cuyo.
âHistoria centenaria
âPara que estos planes se materialicen, la empresa sigue un cronograma estricto del cual depende su capacidad para mantener sus certificaciones internacionales (como la ASME N para diseño nuclear).
Esto le permite ser una de las pocas empresas en el mundo habilitada para fabricar componentes de alta complejidad.
IMPSA fue fundada en 1907 bajo la denominación de "Talleres Metalúrgicos Pescarmona" con el propósito de fabricar repuestos para maquinaria de hierro fundido, compuertas, equipos para la industria vitivinícola y otros componentes de metalúrgica liviana.
En 1946 pasó a llamarse Construcciones Metalúrgicas Pescarmona S.R.L y en 1965 se fundó Industrias Metalúrgicas Pescarmona S.A.I.C. y F. mediante la transferencia de los activos y pasivos de esa sociedad.
En la actualidad, IMPSA provee soluciones integrales para la generación de energía eléctrica a partir de recursos renovables, componentes para centrales nucleares y equipos para la industria de proceso.
Para el cumplimiento de estos objetivos, cuenta con varias unidades de negocio como Hydro, Wind, Nuclear, Servicios, Oil & Gas/Hidrógeno, Fotovoltaico, Inteligencia Artificial, Grúas y Defensa.
Además, cuenta con un centro de producción ubicado en Mendoza para la fabricación y comercialización de ciertos componentes, tales como estructuras metálicas, bienes de capital de gran tamaño y obras civiles, lo cual constituye su actividad principal.
En febrero del año pasado, pasó a formar parte de los activos del fondo Industrial Acquisitions Fund, LLC (IAF), radicado en la ciudad norteamericana de Delaware.
Dicha venta se realizó en el marco del proceso de adjudicación previsto en la licitación pública nacional e internacional convocada por el gobierno del presidente Javier Milei.