La crisis por el cierre de Fate se encamina a tener un final con "paz social"
La Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial del partido bonaerense de San Isidro ha emitido un fallo clave que altera el tablero del conflicto en la planta de neumáticos de Fate.
Ocurre que los jueces de esta cámara revocaron la orden de desalojo que pesaba sobre los trabajadores y el sindicato (SUTNA) que mantienen tomado el predio ubicado en la localidad de San Fernando, que pertenece a esa zona de la provincia que gobierna Axel Kicillof.
De este modo y en el marco de las protestas que se vienen sucediendo desde el anuncio de cierre de la fábrica de la familia Madanes Quintanilla, la Justicia introduce un elemento de "freno" a la estrategia de judicialización extrema.
Guerra entre FATE y los gremios: cómo se resolverá el conflicto
Si bien se trata de un revés judicial para la empresa, lo cierto es que no cambia en nada el escenario del conflicto ya que la orden nunca fue efectivizada ni hubo intentos de llevarla a cabo, por el temor al impacto social que un desalojo "por la fuerza" puede sumar al conflicto.
De todos modos, la decisión judicial tampoco modifica la narrativa de "normalización" que se venía gestando sobre este caso y que, más que seguro, se terminará de definir antes del inicio de abril próximo.
En este sentido, está claro que no habrá lugar para opciones que no sean el final de la empresa. No habrá negociaciones para provincializar Fate y que pase a manos del gobierno bonaerense, como tampoco para que los dueños de la empresa den marcha atrás con su determinación inicial.
Tampoco existe margen para el desembarco de un nuevo inversor que se anime a comprar la compañía en este contexto de fuerte disputa gremial y de escenario terminal para una fábrica que no logró sobrevivir a los cambios planteados por el nuevo modelo económico libertario.
La Justicia busca agotar el diálogo
Lo que sí está claro es que el fallo de Cámara, que consideró que el desalojo era una medida prematura y desproporcionada y que defiende el derecho a la protesta, descomprime un potencial nuevo escándalo en torno al futuro de Fate.
También ayuda que el final del conflicto se concrete sin nuevos incidentes y abre la puerta a que la "paz" entre la mayor parte de los empleados de la planta y los dueños se selle en las próximas semanas.
De hecho, el fallo asegura que al tratarse de un conflicto de naturaleza estrictamente laboral, la justicia civil debe agotar las instancias de mediación antes de recurrir a la fuerza pública.
En este sentido y si bien el próximo 11 de marzo habrá una nueva reunión formal en el marco de la conciliación obligatoria establecida por la Secretaria de Trabajo de la Nación, en los próximos días habrá importantes novedades que darán un giro impensado a las protestas.
Estos anuncios también abrirán la puerta al cierre del litigio entre el gremio y la empresa sin la necesidad de usar el desalojo como herramienta para "limpiar" la operatividad de la planta y avanzar con el esquema de reestructuración sin interferencias físicas en los portones.
âA pesar de que el sindicato liderado por Alejandro Crespo recibe un "oxígeno" judicial en un momento de fuerte presión por los despidos, la permanencia de la ocupación de la planta tiene los días contados y quedará sin efecto a partir de una serie de acciones que se irán anunciando durante el correr de estas próximas semanas.
El cierre de FATE se mantiene
De todos modos, la orientación del final de esta disputa será la que la empresa marcó desde un principio, cuando informó que Fate cerraba sus puertas de manera definitiva por la crisis de competitividad que venía sufriendo en los últimos años.
Así, la situación de la principal fabricante de neumáticos del país, parece haber entrado en una etapa de definiciones tras meses de altísima tensión gremial y operativa.
Varios indicadores sugieren que el conflicto se encamina hacia una resolución, o al menos hacia una nueva estabilidad con el condimento de que se mantendrán los despidos que ya estarían siendo aceptados por la gran mayoría de los empleados de la compañía.
âEn este sentido y a partir de las medidas de fuerza recurrentes, la intervención de la Secretaría de Trabajo de la Nación y del Ministerio de Trabajo bonaerense habrían sido determinantes para "calmar las aguas".
La estrategia de la empresa de alegar una situación insostenible frente a la apertura de las importaciones diseñada por el gobierno del presidente Javier Milei forzó una mesa de negociación donde el sindicato tuvo que flexibilizar posturas para evitar un vaciamiento mayor.
Además, el agotamiento de los trabajadores tras estos meses de disputas y la inflexible decisión de la empresa de "bajar las persianas para siempre", aporta para la llegada de la tan ansiada solución definitiva con "paz social" de hecho.
Sector del neumático: un esquema que cruje y SUTNA, atento
Esta aparente estabilización marca el cierre de un capítulo que mantuvo en vilo a toda la cadena de valor automotriz y a toda la industria argentina en general que será testigo de la adaptación forzosa de un gigante nacional a un ecosistema económico que ya no perdona la ineficiencia.
âHistóricamente, el sector del neumático en Argentina funcionó bajo un paraguas de protección arancelaria y una demanda cautiva.
Cuando ese esquema crujió bajo el peso de la apertura de importaciones y una caída estrepitosa del consumo interno, la crisis de competitividad de la empresa de Madanes Quintanilla quedó al desnudo.
Por eso, la normalización que se espera para los próximos días, con la confirmación del final de las operaciones de Fate, no es un regreso al statu quo anterior, sino el nacimiento de una estructura más magra y, por necesidad, más productiva.
El desenlace en Fate envía tres señales potentes al resto de la industria:
- âEl límite del músculo sindical: El SUTNA, uno de los gremios más combativos del mapa laboral, ha tenido que aceptar que la confrontación total tiene un techo que es la viabilidad misma de la fuente de trabajo. La "paz social" actual no nace de un acuerdo ideológico, sino del pragmatismo de la supervivencia.
- âLa reconfiguración de costos: El caso Fate implica que los costos logísticos y de insumos (como el caucho) han encontrado un nuevo equilibrio con las normativas vigentes. Para el sector industrial, esto significa que la previsibilidad ha pasado a ser el activo más valioso, incluso por encima de los subsidios o protecciones.
- âEl espejo para otras terminales: Lo ocurrido en el sector de neumáticos es un espejo donde se miran hoy las automotrices y las metalmecánicas.
Si bien el final del conflicto implica el cierre de una fábrica que daba trabajo a casi 1.000 personas, el mensaje es claro: en la Argentina que viene, la industria será competitiva o no será, aunque el precio sea una transformación dolorosa.