LECHERÍA

Endeudada y con miles de cheques sin cubrir, láctea emblemática reduce al mínimo la labor y negocia su venta

La compañía busca la manera de preservar la continuidad de 700 puestos de trabajo. Los cruces con el gremio ATILRA y la posibilidad de la venta
Por Patricio Eleisegui
NEGOCIOS - 10 de Marzo, 2026

El desplome operativo y financiero que atraviesa Lácteos Verónica, una de las empresas que supo marcar el pulso lechero en la Argentina, sigue agravándose y la firma en cuestión abrió la semana enviando telegramas a sus empleados informando que reducirá a 4 las horas diarias de labor. La medida alcanza al personal que la compañía integra en sus plantas en Lehmann y Clason, en la provincia de Santa Fe. Detalló que el régimen de funcionamiento acotado se mantendrá al menos hasta el mes de abril. En paralelo, volvió a ganar fuerza la posibilidad de que la familia Espiñeira, dueña actual de Lácteos Verónica, ejecute la venta de los activos de la lechera. Mientras tanto, la firma sigue acumulando cheques sin fondos y montos sin cubrir con bancos y financieras.

La firma en cuestión envió telegramas notificando a sus empleados en Lehmann y Clason de la reducción de la jornada laboral a un tope de 4 horas diarias con vigencia desde esta semana hasta por lo menos la primera parte de abril.

La cúpula de Lácteos Verónica argumentó que la medida es impulsada "ante la notoria crisis que estamos padeciendo", y con la perspectiva de tratar de salvaguardar los 700 puestos de trabajo que genera la compañía.

En el documento acercado a sus operarios la lechera señaló que mantiene "la expectativa de poder recuperar en el corto plazo niveles razonables de productividad y empleabilidad". Al mismo tiempo, recalcó que para sus trabajadores "es obligatorio presentarse en el establecimiento durante el lapso de tiempo establecido".

En paralelo, volvieron a incrementarse las versiones de que los Espiñeira podrían desprenderse de los activos de Lácteos Verónica. En esa línea, se afirma que los propietarios de la lechera mantienen negociaciones con la francesa Savencia, compañía que en Argentina posee el control de la marca Milkaut y en su momento también pasó de manejar el negocio de Ilolay.

ATILRA también juega su partido en Lácteos Verónica

En simultáneo a esta situación, el gremio ATILRA subrayó recientemente que se mantendrá firme para impedir que los controlantes de la firma retiren equipamiento de las plantas e, incluso, insistió con que tampoco permitirá que se retire mercadería que supuestamente quedó almacenada en Lehmann.

Respecto de ese posicionamiento, Domingo Possetto, titular de la seccional de ATILRA en Rafaela, siempre en Santa Fe, declaró: ""No queremos que se lleven nada. Primero que abonen los sueldos atrasados. Así como están hoy los obreros, nadie va a dejar que los empresarios retiren nada. Es que no hay diálogo. Hace meses que los empresarios no aparecen".

"Los trabajadores resisten. Por ejemplo, quienes trabajan en la planta de Lehmann, resguardan una cantidad importante de quesos para que la empresa no se los lleve. Si se entrega es para que salgan a la venta y el producido se destine a acotar en algo la elevada deuda que los empresarios no asumen", agregó.

En contraposición a esto, medios especializados como Bichos de Campo exponen que la planta de Lehmann se encuentra en parálisis total desde enero, por lo que resulta poco probable que la producción de quesos "custodiada" sea de la envergadura que asegura ATILRA.

La deuda de Lácteos Verónica no para de crecer

En cuanto a la situación de la deuda bancaria de la compañía, hace escasos días iProfesional constató en el registro del Banco Central (BCRA) que la empresa acumula 3.834 cheques emitidos sin fondos y una deuda en ese ítem superior a los 13.400 millones de pesos.

Además, Lácteos Verónica debe miles y miles de pesos a entidades de crédito como Catalinas, Credibel y Trend Capital. También posee deudas con los bancos Nación, BBVA, Santander, Galicia y Macro, entre otros.

El contexto actual, señalan voceros de los empleados de la lechera, es de total incertidumbre y en el horizonte no se descarta la posibilidad de la quiebra. Dicha acción implicaría la pérdida de 700 puestos de trabajo.

Por el lado de los proveedores, la situación también es dramática: cerca de 150 productores de leche de la provincia de Santa Fe se unieron recientemente para reclamar el pago de mercadería entregada y nunca abonada.

Se estima que sólo con ese grupo de tamberos la deuda que mantiene Lácteos Verónica se ubica en torno a los 60 millones de dólares.

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