LONGVIE

Gigante de los electrodomésticos acumula millonarias pérdidas en apenas dos años

La caída del consumo y la apertura de las importaciones siguen causando estragos en las productoras nacionales de este sector del mercado
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 10 de Marzo, 2026

La histórica fabricante de electrodomésticos, Longvie, atraviesa un período de profunda transformación marcado por un contraste crítico entre anuncios de inversiones estratégicas para ganar competitividad y balances financieros que reflejan un duro impacto del escenario macroeconómico actual.

En marzo del 2025, la compañía que es propiedad de la familia Zimmermann, comunicó formalmente a la Comisión Nacional de Valores (CNV) un desembolso de u$s1 millón destinado a su planta de Paraná, Entre Ríos.

El objetivo de ese dinero fue el de duplicar la capacidad de producción de termotanques, además de optimizar procesos para reducir costos operativos y así enfrentar la creciente competencia de productos importados, facilitada por la flexibilización del comercio exterior.

​Pero a pesar de esta apuesta productiva, los números de la empresa muestran una realidad compleja. El cierre del ejercicio 2024 dejó una pérdida neta de $12.028 millones que marcó una caída drástica frente a las ganancias del año anterior.

A estas cifras se le suman los resultados del 2025, que también muestran un balance negativo por $5.421 millones que, si se suma con el del año anterior, muestra que en sólo 24 meses, Longvie ya acumula pérdidas mayores a los $17.000 millones.

En ambos casos, el desplome de la demanda interna y el exceso de stock son las causas de este crítico escenario financiero que, incluso ha obligado a la firma a tomar medidas drásticas como la reducción y suspensión de personal.

Longvie afronta un historial de crisis

La empresa fue fundada en 1918 y actualmente es una de las compañías industriales de capital nacional más tradicionales del panel general de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires

Opera mediante un esquema de especialización en tres centros productivos.

El primero se encuentra en Villa Martelli (Buenos Aires), y funciona como su sede administrativa y centro de fabricación de cocinas, hornos y anafes a gas y eléctricos, con aproximadamente 210 empleados.

El segundo está en Paraná (Entre Ríos), y se especializada en calentamiento de agua (calefones y termotanques) y calefacción.

La tercera planta se ubica en la capital de Catamarca y se dedica exclusivamente a la línea de lavado (lavarropas y lavasecarropas), fruto de una asociación tecnológica histórica con la italiana Candy. Cuenta con unos 70 empleados.

Entre su portafolio de productos se encuentran cocinas, hornos, anafes y campanas; calefones (gas/tiro forzado) y termotanques (gas, eléctricos y solares) y estufas de tiro balanceado y convección, además de lavarropas y lavasecarropas con tecnología Inverter.

En la actualidad, atraviesa un proceso de saneamiento tras varios años de reestructuración de deuda, con un Patrimonio Neto en torno a los $25.310 millones y un fuerte historial de deuda que la llevó a entrar en default en el 2018, logrando reestructurar sus Obligaciones Negociables (ON).

Suspensiones y despidos

En los últimos dos años ha mantenido el cumplimiento de sus compromisos financieros, aunque con márgenes de rentabilidad negativos por el contexto de consumo.

Sin embargo, durante el último año, Longvie ha implementado esquemas de suspensiones rotativas que han afectado hasta al 50% de su personal en plantas específicas.

Los trabajadores suspendidos perciben entre el 75% y 80% de su salario neto.

También se han registrado despidos y cesantías, sumando una reducción significativa de la plantilla total respecto a años anteriores.

En la planta de Paraná, por ejemplo, el número de operarios ha descendido drásticamente desde 2018.

Factores negativos

​En este sentido, desde la empresa se han identificado dos factores principales que asfixian su rentabilidad:

  • ​Apertura de importaciones: La entrada de productos terminados con menores costos de origen obliga a Longvie a bajar precios o ceder cuota de mercado.
  • ​Parate de la construcción: Al ser fabricante de productos de "línea blanca" (cocinas, calefones, estufas), la caída en la edificación de viviendas nuevas golpea directamente su núcleo de ventas.

En este contexto y de cara al 2026, la gerencia de Longvie apuesta a que la unificación cambiaria y la reducción de impuestos internos (como el Impuesto PAIS en su momento) alivien los costos de los insumos importados necesarios para fabricar localmente.

Sin embargo, el mercado bursátil mantiene una postura cautelosa ya que la acción de Longvie (LONG) ha mostrado una alta volatilidad, con recomendaciones de analistas que sugieren prudencia ante la falta de una recuperación sostenida del consumo masivo.

Reducir costos

En este contexto desafiante, desde la compañía aseguran estar implementando cambios estructurales destinados a alinear sus recursos hacia un modelo de negocio industrial y comercial sustentable.

"Estamos avanzando con planes agresivos de reducción de costos y complementando nuestra producción con la importación estratégica de productos terminados, ampliando así la oferta de líneas y modelos disponibles para nuestros consumidores", detalla la compañía en un trabajo enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), para informar sobre su balance del 2025.

En el mismo sentido, en abril entrará en operación la nueva fábrica de termotanques, que le permitirá lanzar una renovada línea de productos y fortalecer su competitividad frente a las crecientes importaciones del sector.

La iniciativa está alineada con el objetivo de la empresa de aumentar la participación de mercado y mejorar la eficiencia general del negocio.

"Todo este proceso es posible gracias a la solidez de nuestra estructura patrimonial, un adecuado nivel de liquidez, bajo endeudamiento y un robusto capital de trabajo, indicadores que la compañía viene sosteniendo consistentemente durante varios ejercicios", detalla el informe.

También destaca que el control estricto de gastos continúa siendo una prioridad, con revisiones exhaustivas de cada partida y proceso.

Reactivación que no llega

Sin embargo, a finales del año pasado y comienzos de este 2026, el escenario sigue siendo especialmente complejo para el mercado en general y para la compañía en particular.

En especial porque la esperada reactivación del consumo no se materializó, lo que se tradujo en niveles de ventas muy bajos que, además se sumaron al fuerte ingreso de importaciones acumuladas de trimestres anteriores, que impactaron negativamente, especialmente en las líneas de lavarropas y lavasecarropas.

"Aun así, confiamos en que Longvie está preparada para desarrollarse en un entorno altamente competitivo", enfatizan en la firma, en donde apuestan al crecimiento del crédito al consumo y para la construcción para que la demanda retome su dinamismo.

En el mismo sentido, el plan de Longvie apuesta a sellar alianzas estratégicas como las que acordó con el Grupo Haier (propietaria de Candy) y Grupo Rotoplas.

También incluye el mantenimiento de su política comercial tradicional basada en la seriedad, cumplimiento estricto de sus compromisos y dinamismo en las decisiones, además del desarrollo de canales de venta directa a través de portales de comercio electrónico que sigue siendo estratégico.

El mejoramiento de productos a través del diseño y el lanzamiento de modelos nuevos en varias líneas son otras aristas del mismo plan, junto a las inversiones en sus tres plantas.

Por caso, en la de Paraná, Entre Ríos, la empresa está finalizando una inversión orientada a termotanques a gas y eléctricos.

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