SECTOR EN PROBLEMAS

Frigorífico suspendió a 400 trabajadores por la caída en la producción y se profundiza la crisis en el sector

El ajuste en la industria de la carne impacta de lleno en la localidad de Ramallo: la disminución de producción por el costo del ganado agrava el desempleo
Por iProfesional
NEGOCIOS - 10 de Marzo, 2026

La industria de la carne argentina enfrenta semanas de máxima tensión. El impacto ya llegó a varias plantas del país y ArreBeef es la última en sentir el golpe. Este frigorífico exportador, ubicado en Pérez Millán (partido de Ramallo, Buenos Aires), redujo drásticamente su actividad y dejó sin tareas a unos 400 trabajadores vinculados a su planta.

La empresa no ejecutó despidos formales, según confirmaron fuentes del sector. Lo que hizo fue interrumpir la convocatoria de personal contratado a través de agencias laborales.

Se trata de un mecanismo habitual en el negocio frigorífico. Permite ajustar rápidamente la cantidad de operarios según el volumen de producción que tenga cada planta en un momento determinado.

En el caso de ArreBeef, el personal es contratado mediante la firma Grupo Ceta, encargada de gestionar tanto el ingreso como la desvinculación del personal eventual que trabaja dentro de la planta.

Por qué ArreBeef frenó su producción y dejó sin trabajo a 400 empleados

Detrás de la decisión de reducir la actividad aparecen varios factores. Todos vienen afectando al negocio frigorífico, especialmente a las plantas con fuerte perfil exportador como ArreBeef.

Fuentes del mercado revelaron datos contundentes. ArreBeef venía faenando cerca de 1.500 cabezas diarias hasta hace pocas semanas. Hoy ese volumen bajó a entre 850 y 900 animales por día.

El recorte implica una caída cercana al 40% de la actividad. Un porcentaje que explica por qué 400 trabajadores quedaron sin convocatoria laboral.

Uno de los principales problemas que enfrentan los frigoríficos es el aumento del precio del ganado en pie. En los últimos meses comenzó a subir por encima del ritmo de la inflación.

Eso encareció la principal materia prima del sector. Comprar hacienda se volvió más caro y los márgenes empezaron a comprimirse de manera acelerada.

A esto se suma un tipo de cambio que el sector considera poco competitivo para exportar. Las plantas que venden al exterior sienten con más fuerza el impacto de estas variables.

En el caso de ArreBeef, casi toda su producción se destina a exportaciones, por lo que el impacto de la suba de costos y el tipo de cambio bajo se siente con mayor intensidad que en otros frigoríficos con mayor exposición al mercado interno.

La faena nacional cayó 11% y el sector espera medidas urgentes

El freno en la actividad ya empieza a reflejarse en los números generales del sector. Según datos de la industria, la faena nacional alcanzó en febrero unas 924.000 cabezas.

Esa cifra representó una caída del 9% respecto de enero. Y una baja del 11% frente al mismo mes del año pasado.

Los frigoríficos exportadores esperan medidas que mejoren la competitividad cambiaria. Una devaluación o un ajuste en las retenciones podría aliviar el escenario actual.

Pero mientras esas definiciones no lleguen, las plantas siguen ajustando su actividad. Y los trabajadores son los primeros en sentir las consecuencias de esa ecuación apretada.

Cierres, despidos y suspensiones: la crisis frigorífica se expande por todo el país

La situación de ArreBeef se inscribe en un escenario más amplio de tensión dentro de la industria frigorífica. En los últimos meses se acumularon conflictos laborales, suspensiones y cierres de plantas.

A comienzos de marzo, el frigorífico Ganadera San Roque anunció el cierre definitivo de su planta en Morón. Esa decisión derivó en 140 despidos directos.

En la comunicación enviada a los empleados, la empresa atribuyó la medida al deterioro del contexto económico. También mencionó la caída del consumo interno y los cambios en las condiciones del negocio.

A ese caso se suman los problemas en el Frigorífico General Pico, en La Pampa. Allí cerca de 190 trabajadores recibieron telegramas de despido en el marco de un Procedimiento Preventivo de Crisis.

La empresa intenta reordenar su situación financiera. Pero el panorama no es alentador para quienes perdieron su fuente de trabajo.

Dentro del sector advierten que estos episodios reflejan un escenario de rentabilidad cada vez más ajustada. El encarecimiento de la hacienda, el retroceso del consumo interno y las dificultades para sostener márgenes en la exportación presionan a las plantas de todo el país.

Los frigoríficos esperan definiciones concretas en materia cambiaria y tributaria para evitar que la ola de cierres y suspensiones siga creciendo en los próximos meses.

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