GIGANTE EN PROBLEMAS

Arcor, en alerta por caída del consumo: qué dato clave revela su nuevo balance

Con una rentabilidad que se desplomó 71% por la recesión, el grupo de la familia Pagani apuesta a su modelo y a estirar plazos de su deuda hasta 2033
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 12 de Marzo, 2026

Mientras la "operación desembarco en Mastellone" se demora y todo indica que continuará el camino judicial, el Grupo Arcor arrancó el 2026 con una realidad dual: un sólido desempeño operativo y estratégico frente a un contexto macroeconómico que golpea con dureza el consumo masivo y sus propios resultados financieros.

Así se desprende de analizar el balance del 2025 enviado por el holding alimenticio fundado por la familia Pagani a la Comisión Nacional de Valores (CNV), que revela una ganancia neta del ejercicio de $115.188 millones contra una de $406.413 millones del 2024.

Es decir, en tan sólo un año, la rentabilidad de la mayor fabricante de golosinas de la Argentina y de América latina se desplomó en $291.225 millones, que también representan un descenso del 71,65%, lo que confirma que la rentabilidad de Arcor sufrió un golpe drástico en términos reales durante el año pasado.

El principal factor detrás de esta caída no fue solo la recesión del consumo doméstico, sino el cambio en las variables financieras, con ventas consolidadas por $4.902.647 millones que marcan una baja del 7,8% con respecto al año anterior.

En este sentido, los despachos en Argentina representaron el 66,7% del total, mientras que las destinadas a clientes del exterior, que incluyen las exportaciones a otros países, representaron el 33,3% del total consolidado.

Arcor, en alerta por caída del consumo: cae la venta de alimentos

En el informe, el directorio de la compañía cordobesa explica que "en Argentina, principal escenario para el desarrollo de nuestros negocios, se produjo una desaceleración de la inflación y señales de recuperación gradual de la actividad, aunque con un impacto todavía dispar sobre el poder adquisitivo y las decisiones de los consumidores".

Con respecto a sus operaciones en el segmento de consumo masivo en Argentina, el grupo siguió enfrentando desafíos asociados a la evolución de los costos, la dinámica competitiva y la presión sobre los márgenes.

Si bien varias de sus categorías de golosinas, chocolates y galletas mostraron una recuperación en los volúmenes de venta respecto del año anterior, el segmento de alimentos mostró una disminución.

Según el reporte de la compañía, "el negocio operó en un entorno altamente competitivo y exigente, caracterizado por un consumidor más racional, una mayor sensibilidad al precio y presiones significativas sobre los costos de insumos clave, particularmente en la categoría de chocolates".

En este contexto, el sector mostró una mejora relativa respecto del ejercicio anterior, con comportamientos diferenciados según categorías y geografías.

El gigante de las golosinas busca lograr eficiencia operativa

A nivel global, el negocio evidenció una mayor capacidad de adaptación frente al escenario desafiante, apoyándose en la fortaleza de su portafolio de marcas, la innovación selectiva, una ejecución comercial más precisa y una gestión activa del mix de productos y formatos.

Las categorías de consumo planificado y aquellas con mayor valor agregado mostraron un desempeño más sólido, mientras que las de impulso comenzaron a exhibir señales de recuperación, aunque condicionadas por la intensidad competitiva y los cambios en las decisiones de compra de los consumidores.

Para enfrentar este escenario dual, el grupo profundizó el foco en la eficiencia operativa y productiva, con inversiones industriales orientadas a ampliar capacidades, mejorar productividad y acompañar el desarrollo de nuevos productos y formatos.

También sostuvo su plan de diversificación geográfica, que sigue siendo un factor clave para atenuar impactos negativos a nivel local, permitiendo compensar desempeños dispares entre mercados.

En este marco, dentro de los mercados en donde opera, el de consumo masivo en Argentina se desenvolvió en un escenario de transición, con una desaceleración de la inflación, una recuperación gradual de las ventas y una mayor apertura a las importaciones, lo que incrementó la presión competitiva, especialmente en las categorías de impulso.

Inversiones industriales: el próximo objetivo

Pero el sector mostró un desempeño heterogéneo según categorías, aunque en general mostró una evolución favorable con respecto al año anterior.

En Alimentos, el grupo operó en un entorno de elevada competencia en precios y contracción del consumo en algunas categorías.

A pesar de ello, logró sostener su participación en categorías centrales como tomates, mermeladas y atún, mediante lanzamientos relevantes de nuevos productos y marcas.

En el plano industrial, avanzó en inversiones orientadas a mejoras de productividad, eficiencia y automatización, manteniendo elevados estándares de calidad y seguridad alimentaria.

En Golosinas, el mercado evidenció una recuperación respecto del fuerte retroceso del año anterior, aunque todavía condicionado por las modificaciones en el comportamiento de los consumidores vinculados a este segmento.

En este caso, se destacó el buen desempeño de las categorías de gomas y extrudados, impulsadas por marcas como Mogul y Misky, así como la evolución favorable de los chicles Topline, además de la incorporación de nuevas plataformas que le permitieron ampliar la oferta, captar nuevas ocasiones de consumo, mejorar la rotación, y actividad en los canales de Distribución y Mayoristas.

En Chocolates, el negocio continuó condicionado por el incremento en el costo del cacao durante la primera mitad del año, lo que impactó en la dinámica de precios y consumo.

No obstante, el grupo registró una evolución más favorable en relación con el año anterior, apalancada en marcas como Cofler, Águila, Rocklets y bon o bon.

Además, las inversiones industriales realizadas permitieron ampliar capacidad y mejorar eficiencia en las plantas del negocio.

Chocolinas y Saladix, entre las marcas que empujan

En el caso del segmento de Galletas, el negocio de Arcor logró finalizar el año con un crecimiento en volumen en un mercado que mostró una leve recuperación, aunque con un consumidor que mantuvo un comportamiento racional y una fuerte presencia de segundas marcas y marcas blancas.

"Se observó un desempeño particularmente favorable en categorías indulgentes e impulso, apoyadas en la modernización del portafolio", destaca la compañía en su informe.

Las marcas Chocolinas, Saladix, Traviata y la plataforma Cofler continuaron consolidándose, acompañadas por lanzamientos relevantes, como el alfajor Chocotorta, nuevas presentaciones de papas Saladix y las cracker resultantes del cobranding de Traviata y Porteñitas, junto con una inversión sostenida en comunicación.

En el plano industrial, las inversiones apuntaron a mejorar la eficiencia, capacidad operativa y flexibilidad productiva.

Entorno complejo

Por otro lado, el documento destaca positivamente el incremento en los volúmenes de ventas de Agronegocios respecto del año anterior.

Los despachos a terceros ascendieron a $586.246 millones, mientras que en el 2024 fueron de $649.734 millones, mostrando en este caso también una caída de $63.488 millones en solamente 12 meses.

"El negocio mantuvo durante 2025 su compromiso de aportar valor a los procesos agroindustriales, operando con foco en la calidad y en el desarrollo de soluciones para diversas industrias", señala el reporte de Arcor.

Como en el caso del consumo masivo, el grupo justifica los resultados asegurando que "el año estuvo marcado por un entorno macroeconómico complejo en Argentina, con volatilidad en costos de insumos principales y condiciones de mercado desafiantes para varios de los segmentos en los que participa el negocio".

Entre ellos destaca el procesamiento de maíz, operación que sostuvo con una oferta amplia de jarabes, almidones, especialidades y subproductos destinados a las industrias de alimentos y bebidas, papel y cartón corrugado, cuidado personal y nutrición animal.

A lo largo del año se avanzó en la mejora de la eficiencia operativa, en la optimización de procesos clave y en el fortalecimiento de la confiabilidad de las plantas productivas.

En las plantas industriales ubicadas en Chacabuco y Baradero se continuó ampliando el portafolio con productos core y nuevas especialidades, así como con proyectos orientados a elevar la capacidad productiva, modernizar infraestructura y acompañar la demanda de los distintos sectores atendidos.

En paralelo, se concretaron acciones para mejorar la productividad y la calidad de los procesos, incluyendo inversiones en automatización, mejoras de instalaciones, actualización de equipos, ampliaciones de capacidad y proyectos orientados a aumentar la eficiencia en procesos de molienda, separación y secado.

En cuanto al Ingenio La Providencia en Tucumán, se destaca que atravesó condiciones productivas favorables, con una mayor disponibilidad de caña molida y una producción de azúcar superior a la del ejercicio anterior.

Pero a pesar del mayor volumen producido, las ventas disminuyeron como consecuencia de una mayor oferta en el mercado y la consecuente caída de precios.

Packaging estable

En este contexto, las exportaciones se mantuvieron en línea con los años previos y la línea de azúcar orgánica continuó con una presencia sostenida en los mercados internacionales.

En el segmento de Packaging, la performance se mantuvo alineada con la evolución de los mercados atendidos, con cierta estabilidad en los volúmenes y una mayor presión competitiva sobre los precios.

Las ventas a terceros ascendieron a $897.764 millones, mientras que en el 2024 fueron de $1.103.219 millones, marcando una caída superior a los $205.000 millones.

"Durante 2025, el negocio se desenvolvió en un contexto competitivo exigente, caracterizado por una recuperación irregular de la demanda, mayor apertura comercial y una presión sostenida sobre los precios en determinados segmentos", se aclara en el informe.

Además, la diversificación del portafolio —que abarca desde soluciones industriales hasta envases para el mercado frutihortícola— permitió atenuar los efectos de la mayor competencia y acompañar la demanda de distintos sectores.

Priorizar la liquidez

Frente a este contexto, las acciones futuras que el directorio del grupo de la familia Pagani plantea se mantienen alineadas a la visión de ser una empresa líder de alimentos y golosinas en Latinoamérica y reconocida en el mercado internacional.

"De esta manera, cada año reafirmamos nuestra estrategia de crecer con cada uno de nuestros negocios, superando diversas crisis económicas en distintos mercados a partir de un fuerte posicionamiento marcario, integración vertical, y continua optimización de nuestra estructura de gastos y eficiencia operativa", agrega el paper.

Asimismo, el grupo anticipa que continuará con su política de priorizar la liquidez, mantener una gestión eficiente del capital de trabajo y una estructura de financiamiento sólida.

El objetivo está puesto en "asegurar el cumplimiento de nuestras obligaciones, sostener el crecimiento de las operaciones y concretar nuevos proyectos de inversión orientados a la expansión sostenida de nuestras actividades".

El plan para este 2026 es privilegiar la generación de caja, mantener niveles de liquidez adecuados y un sólido perfil de vencimientos de la deuda, buscando optimizar los costos de financiamiento.

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