OPORTUNIDAD DE NEGOCIO

Es el "rey" de los artículos del hogar en La Plata, sobrevivió a todas las crisis y planea tener 200 franquicias

De un local de 60 m² a 18.000 m² de depósito: la cadena desafía la crisis del sector y expande su red de franquicias por el país. Cuánto sale abrir una
Por Laura Andahazi Kasnya
NEGOCIOS - 14 de Marzo, 2026

Las cadenas de electrodomésticos acumulan cierres, pero Aloise resiste, crece y mira hacia adelante. La marca platense, fundada por Oscar Aloise, construyó en más de tres décadas un modelo de negocio propio, sin socios y sin endeudamiento, que hoy se apoya en la expansión a través de franquicias para llegar a todo el país. Con un centro de distribución de 18.000 m² sobre la Ruta 2 y una red de locales propios y franquiciados, Aloise es hoy una alternativa concreta para quienes buscan invertir en un negocio probado.

La historia de Aloise empezó en un pequeño local de 60 metros cuadrados en la ciudad de La Plata, a comienzos de los 90 y terminó siendo una de las cadenas de artículos para el hogar más consolidadas del interior bonaerense. Antes, Oscar trabajó en el negocio familiar bajo el modelo de ventas a crédito auspiciado por marcas como Philips y Noblex. La hiperinflación terminó con ese formato y en torno a 1990 hubo que reinventarse con locales a la calle y venta tradicional. En el año 2000, Oscar decidió separarse y encarar su propio camino.

Desde entonces, mantuvo una disciplina financiera que él mismo resume con claridad: "Lo que hice fue laburar y reinvertir. En ese momento tenía chicos chicos, entonces los gastos tenían que ser muy acotados." Mientras cadenas históricas implosionaban por el peso de sus estructuras, Aloise crecía despacio, pero a paso firme. Una de sus decisiones más determinantes fue no vender a crédito en las primeras etapas del negocio. "Si le daba crédito personal a alguien, me ingresaba el 8,66% por mes y me dejaba imposibilitado el poder volver a reponer", explica. La rotación rápida y el margen corto fueron su alternativa, y le permitieron acumular capital genuino sin depender de financiamiento externo, especialmente de los bancos.

Hoy el escenario cambió. Con la inflación cediendo terreno, Aloise está lanzando su propia financiera interna para ofrecer crédito a sus clientes y franquiciados con tasas que no superarían el 100-125% anual, frente al casi 200% que cobran las financieras del mercado. "Cuando elimino un intermediario, ahí es donde realmente se traslada el beneficio al consumidor", señala.

El otro gran diferencial es su marca propia, PHP, una línea de productos que importa de manera directa desde China y que incluye televisores, ventiladores, bicicletas, cavas, lavarropas, secadoras, cortadoras de pasto y generadores entre otros. "Para el consumidor final PHP significa un ahorro de más de 15 puntos respecto a marcas conocidas", afirma.

A esto se suma una infraestructura logística que pocos competidores pueden igualar: el centro de distribución de 18.000 m² en Ruta 2, km 54, con maquinaria automatizada que apila mercadería hasta 14 metros de altura y abastece a sus actuales 18 locales propios y 15 franquicias.

La expansión por franquicias fue una consecuencia lógica. "Cuando llegás arriba de cinco o seis locales propios empezás a perder eficiencia. Necesito gente que tenga el mismo pensamiento que yo tenía cuando empecé", razona Aloise. Y mira con escepticismo a las grandes cadenas: "Busca caída de cadenas de electrodomésticos en los últimos 30 años y te vas a sorprender. No hay forma de controlar la estructura con gente que no tiene cultura de trabajo." El objetivo es llegar a 200 franquicias en todo el país.

Una franquicia Aloise requiere una inversión desde u$s75.000

La propuesta de franquicia de Aloise no está pensada para el inversor pasivo. Desde el primer contacto, Óscar deja en claro qué tipo de socio comercial busca: "Quiero gente activa que esté en el negocio. Lo que no quiero es inversores." La diferencia no es semántica. Quiere ver a los dueños dentro del local, involucrados en el día a día. La experiencia le enseñó que cuando quienes pusieron el capital no están presentes, el negocio se deteriora. "Todo lo que se cayó es porque eran inversores. Cuando el inversor va a la caja y no le empieza a cerrar, el negocio se cae."

El modelo ideal es un núcleo de tres personas, idealmente familia: pareja, un hijo o un hermano. "Con tres personas alcanza para que el negocio funcione. Cada uno podría tener un sueldo de $2 millones", ejemplifica. Eso elimina la necesidad de contratar empleados adicionales y reduce el riesgo operativo. Lo fundamental es que siempre haya alguien del riñón presente: "La imagen es fundamental."

En cuanto a la inversión inicial, el rango está entre u$s75.000 y u$s90.000. "Para arrancar, lo ideal es tener 75.000 dólares", aconseja Aloise. De ese monto, la mayor parte se destina a mercadería inicial y el resto —unos 15.000 dólares— al mobiliario y el sistema de gestión que provee la empresa. Esos 15.000 dólares pueden restarse de los 75.000 o puede sumárselos para tener más producto que vender. "Nosotros no cobramos fee de ingreso, por lo tanto, todo lo que se invierte es del franquiciado", remarca el empresario.

El local mínimo recomendado es de 150 m², aunque Aloise es flexible en cuanto a la ubicación y el formato. "No soy de los que dicen que tiene que estar al lado de McDonald's o de un banco." De hecho, uno de los segmentos más atractivos es franquiciados que ya tienen un local en uso como por ejemplo, una mueblería e incorporan electrodomésticos. "Si vos tenés el local, no venden más y está bien ubicado, en la mitad del espacio podés probar Aloise. Con esa bifuncionalidad potenciás ambos negocios."

El esquema comercial es simple: el franquiciado compra la mercadería al mismo costo que Aloise —con factura que lo certifica—, la vende con un precio de referencia con margen de alrededor del 10% y al cierre de cada mes paga un canon del 10% sobre el costo de la mercadería retirada. "Si vendiste 100 millones con un margen del 40%, la mercadería te costó 70 millones, pagás 7 millones de canon", ejemplifica. No hay canon de publicidad centralizado: cada franquiciado invierte aproximadamente el 1,5% de su facturación en comunicación local —radio, redes, influencers de la zona— mientras la empresa aporta marketing general.

Una de las ventajas más potentes del sistema es que el franquiciado no necesita inmovilizar capital en stock. El centro de distribución garantiza que cualquier producto puede entregarse en el día o al día siguiente. "El franquiciado dice: 'Ese no lo tengo, pero lo tengo en el depósito. Se lo puedo entregar hoy a la tarde.' No necesitás hacer una inversión de 10 millones de mercadería inmovilizada", resume Aloise.

En términos de rentabilidad, una franquicia puede facturar en promedio $75 millones de pesos mensuales —con casos que van de 50 a 150 millones según la plaza y la dedicación—. El alquiler no debería superar el 3 o 4% de la facturación. Y el tiempo de recupero, siguiendo las pautas del sistema, se estima entre 15 y 18 meses. "Si me dan bolilla en cuanto a tiempos y forma de trabajar, en ese tiempo es muy posible recuperar la inversión", confirma.

En cuanto a las plazas ideales, la visión apunta a ciudades medianas del interior, lejos de la competencia de las grandes cadenas. Por el momento, la expansión de franquicias está pensada para el mercado argentino. "Vamos por lo que podemos manejar de cerca", concluye Aloise, convencido de que el negocio de los electrodomésticos, bien gestionado y con el respaldo logístico adecuado, todavía tiene mucho terreno por conquistar.

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