• 18/3/2026
ALERTA

La mayor cadena de supermercados del interior se expande para desafiar a Coto y Carrefour

Con la compra de los locales de Libertad, la empresa de los Braun sale de las fronteras de la Patagonia para desembarcar en provincias del NOA y el Centro
18/03/2026 - 17:47hs
La Anónima

La información oficial da cuenta de que La Anónima y Grupo Libertad anunciaron un acuerdo mediante el cual la cadena de supermercados de la familia Braun compra parcialmente el fondo de comercio de la división de Hipermercados de la sociedad que es propiedad de un grupo de origen salvadoreño.

El deal le permite a La Anónima incorporar un centro de distribución y 12 nuevas sucursales, cuatro ubicadas en la ciudad de Córdoba, dos en Tucumán y el resto distribuidas en Rosario, Salta, San Juan, Rafaela, Posadas y Santiago del Estero.

Hasta ahora, esta cadena, con 117 años de historia, opera casi exclusivamente en la Patagonia y pequeñas y medianas localidades de Argentina, con 171 sucursales en 91 ciudades.

La transacción no incluye los activos inmobiliarios que opera Libertad en el interior del país mediante varios centros comerciales (malls) que rodean a sus hipermercados.

Pero contempla el mantenimiento de los puestos de trabajo, garantizando la continuidad laboral y asegurando una transición ordenada de las operaciones.

En lo práctico, la adquisición representa un paso clave en la estrategia de crecimiento de La Anónima, reforzando su presencia en el centro y norte del país, que la consolida como la cadena de supermercados con mayor presencia en el interior de la Argentina.

La Anónima busca saltar el cerco

También rompe su histórica frontera patagónica con el desembarco en Córdoba, Tucumán y el Litoral, desafíando el liderazgo de Carrefour y Coto en las plazas más rentables del país.

El deal muestra también cómo en el tablero del consumo masivo argentino, los movimientos de La Anónima suelen ser quirúrgicos, silenciosos y de largo plazo.

Sin embargo, la operación también parece representar un cambio de paradigma para el retail si se tiene en cuenta que no es solo una adquisición de activos, sino el fin de una era de "pactos territoriales" no escritos.

Durante décadas, la estrategia de La Anónima fue clara: dominar el sur y el interior bonaerense, evitando el choque directo en las grandes capitales del centro y norte del país.

Con la absorción de los supermercados Libertad, la compañía que preside Federico Braun salta la cerca y se queda con posiciones estratégicas en:

En el caso de ​Córdoba, llega al corazón del consumo en el interior, mientras que ​Tucumán y Salta son plazas donde Libertad era el referente indiscutido del formato hipermercado.

​Con respecto a Misiones y Chaco, la cadena completa un corredor logístico que, ahora une el extremo sur con el límite norte del país.

​La movida de La Anónima también llega en un momento de incertidumbre en el mercado supermercadista local.

Desafiar a los gigantes, el objetivo de la cadena de supermercados

De hecho, el CEO global de Carrefour, Alexandre Bompard, acaba de visitar la Argentina para ratificar la permanencia de la cadena francesa y un plan de inversiones por u$s300 millones, así como Alfredo Coto blinda su logística y también desembolsa millones de dólares para sostener sus operaciones.

En este contexto, la famila Braun responde con escala federal y aportando algo que a los franceses les costó años entender: la gestión de la cercanía en el interior.

Con una estructura de costos muy eficiente y frigoríficos propios (una ventaja que solo comparte con Coto), la cadena patagónica promete llevar a las góndolas de Libertad una agresividad comercial que el Grupo Casino, golpeado por su crisis global, había perdido.

​Para el cliente de Libertad, el cambio se notará en varios frentes como el de las marcas propias, donde La Anónima tiene una de las líneas más sólidas del mercado, que desplazará a los productos de bandera francesa.

Otro beneficio se dará en la ​fidelización, ya que programa de beneficios de la cadena de los Braun, muy fuerte en el sur, se nacionalizará, buscando "robarle" clientes a las tarjetas de fidelidad de los competidores internacionales.

​A partir de este escenario, se puede sostener que La Anónima apuesta a la escala como la única forma de sobrevivir.

Oportunidad de expansión para la empresa del interior

Quiere dejar de ser una cadena regional para, con el tiempo, convertirse en otro gigante nacional que pueda mirar de frente a los "hiper" del AMBA.

​El propio Federico Braun, presidente del Directorio de La Anónima, califica a la operación como "una oportunidad única de crecimiento y expansión en una región donde casi no teníamos presencia, lo que nos permite llegar a nuevos clientes y comunidades".

El empresario se muestra convencido de que estas tiendas "potenciarán nuestra red comercial y refuerzan nuestro compromiso con el desarrollo del país".

De hecho, el salto de La Anónima al control de la red de Libertad también es un cambio de escala que altera profundamente la relación de fuerzas con los "pesos pesados" de la industria alimenticia y de limpieza (Arcor, Unilever, Molinos Río de la Plata, Mastellone).

​Hasta ahora, los grandes proveedores trataban a esta cadena como el líder indiscutido de la Patagonia, pero con un techo claro de volumen.

Poder de negociación

Luego de sumar las bocas de Libertad en Córdoba, Tucumán, Salta y Santa Fe, la familia Braun pasa a jugar en la "Champions League" del volumen nacional.

Al concentrar un mayor porcentaje del market share total del país, La Anónima puede exigir bonificaciones por volumen (rebajas en el precio por unidad) que antes solo conseguían Carrefour o Coto.

​La cadena también posee una de las logísticas más aceitadas del país (crucial para abastecer el sur) y, al heredar los centros de distribución de Libertad en el centro y norte puede negociar con los proveedores entregas en puntos centralizados más estratégicos, reduciendo el costo logístico que las marcas suelen trasladar al precio final.

Además, su presencia desde Ushuaia hasta Salta, seduce a una marca que quiera tener alcance nacional para sumarse a las góndolas de La Anónima, lo que le da a la cadena de los Braun una palanca enorme para negociar plazos de pago y aportes para publicidad en el punto de venta.

Si, por ejemplo, Molinos o Arcor no aceptan las condiciones de precios, La Anónima tiene ahora 35 bocas adicionales (las de Libertad) para exhibir agresivamente su propia marca en categorías sensibles (fideos, conservas, galletitas).

Usará ese poder para "marcarle el precio" al líder de la categoría, obligando a los grandes proveedores a bajar sus márgenes para no perder terreno en las góndolas.

Para Unilever o Nestlé, negociar con los Braun ahora será tan complejo (o más) como negociar con las multinacionales. La Anónima ahora tiene la escala para "cerrar la persiana" a un producto y generarle un agujero negro en las ventas de Córdoba o el NOA a cualquier proveedor que no se alinee con su estrategia de precios 2026.

Gigante ganadero

​​Otra de las fortalezas del deal se basa en que, a diferencia de Libertad (que era puramente un retailer), La Anónima es un importante productor de ganado con frigoríficos propios.

Por eso, al desembarcar en el norte con su propia carne, desplazará a proveedores locales y nacionales que antes abastecían a Libertad.

Esto le da un flujo de caja propio y una independencia que los proveedores de otros rubros (como lácteos o secos) miran con respeto, ya que la carne suele ser el "gancho" que lleva al cliente al súper.

​En suma, La Anónima deja de ser un "cacique regional" para convertirse en un "Gobernador Federal" del consumo.

El foco en los shoppings

Con respecto al impacto que esta operación tendrá en el Grupo Libertad, el acuerdo representa un paso relevante dentro de su estrategia de concentración en el desarrollo y gestión del negocio de Real Estate, a través del fortalecimiento de la operación de los Centros Comerciales Paseo Libertad.

Al respecto, Carlos Calleja, vicepresidente del Directorio de Grupo Libertad, adelantó que el conglomerado nacido en El Salvador, focalizará su operación en los centros comerciales Paseo Libertad.

"Expandir nuestro Real Estate en Argentina nos permite trabajar por la sostenibilidad de la empresa en el corto, mediano y largo plazo, con un negocio que genera valor en el país y en la región", agregó el ejecutivo.

"Fresh Market": un concepto que fracasó

De hecho, a principios de este año, el grupo cerró de manera definitiva su cadena de supermercados de formato "Fresh Market".

Se trataba de un concepto apoyado en un gran surtido y variedad de productos frescos y saludables que tenía un local ubicado en el shopping Dot, del barrio porteño de Saavedra y propiedad del grupo IRSA.

El establecimiento insumíó una inversión cercana a los u$s3 millones para poner en marcha un salón de ventas de 1.800 m2, con una oferta de 10.000 referencias.

El formato ofrecía un mercado abierto sin ninguna barrera o puerta en su entrada y una propuesta comercial orientada a las diferentes opciones de consumo y de compra; sectores con compra asistida; la posibilidad de pagos ágiles en circuitos cortos.

En este sentido, el cierre marcaría también el fin de una apuesta ambiciosa que buscaba redefinir la experiencia de compra en la Ciudad de Buenos Aires.

El local, que ocupaba unos 1.800 metros cuadrados en la planta baja del shopping (en parte del espacio que anteriormente perteneció a Walmart), tenía una propuesta que se alejaba del supermercado tradicional y que apostaba por: "islas temáticas" en lugar de pasillos infinitos.

El concepto de Fresh Market representó una evolución significativa en la experiencia de compra, teniendo en cuenta que no era solo un supermercado, sino un modelo híbrido que buscaba borrar la frontera entre la tienda de comestibles y el mercado gourmet.

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