El plan de las operadoras telcos pequeñas y medianas para financiar sus planes este año
Mientras el mercado de las grandes operadoras de telecomunicaciones espera la decisión del gobierno nacional sobre la compra de Movistar por parte de Personal y el escenario de negocios que esta operación generará, las pequeñas y medianas empresas del sector buscan acelerar su reconversión tecnológica.
El objetivo es poder competir en un escenario de creciente demanda por conectividad de alta velocidad, utilizando como espalda financiera los programas oficiales vinculados al Fondo de Servicio Universal (FSU).
Se trata de una herramienta clave que este sector tiene a mano para no quedar relegadas frente a los grandes operadores nacionales.
El aprovechamiento de estos recursos no solo responde a una necesidad de actualización técnica, sino a una estrategia de supervivencia y expansión en localidades donde la capilaridad de las grandes telcos es limitada o inexistente.
La estrategia viene siendo impulsada por Red Intercable, que se erige como un modelo de asociatividad particular en Argentina.
Competir por la última milla
Fundada en 1998, esta organización no opera como una empresa tradicional con red propia, sino como una mandataria y nodo de servicios que agrupa a más de 200 cableoperadores pymes independientes.
Su perfil combina la capilaridad del "interior profundo" con la escala de un operador nacional, permitiendo que empresas familiares de pueblos pequeños compitan con tecnología de última generación.
El corazón de Red Intercable es la preservación de la autonomía de gestión de cada socio, ya que cada pyme preserva su marca local y su relación directa con el vecino, y permite a la Red centralizar las funciones que requieren escala.
Entre ellas, el poder de negociación para actuar como representante ante los grandes programadores de señales (Disney, Warner Bros. Discovery, etc.), logrando costos de contenido que una pyme aislada jamás obtendría.
También desarrolla soluciones comunes como Dibox (su plataforma de TV digital) y alianzas estratégicas (como la integración con Flow) para que sus socios ofrezcan servicios OTT y video bajo demanda.
Del mismo modo, la Red facilita la compra conjunta de insumos críticos como fibra óptica, decodificadores y módems, mitigando el impacto de la brecha cambiaria.
Recambio de tecnología
En los últimos años, esta organización ha logrado una cobertura federal que supera a cualquier operador único en términos de localidades servidas mediante una estrategia de negocios que combina varios factores como el del recambio para pasar de coaxial a fibra óptica.
Para los cableoperadores del interior, el acceso a los aportes no reembolsables (ANR) y a las líneas de crédito subsidiadas del FSU ha permitido financiar dos ejes fundamentales.
El primero es el de la migración a FTTH (Fiber To The Home), con el despliegue de redes de fibra óptica directa al hogar como la prioridad absoluta. Muchas operadoras socias están utilizando los fondos para reemplazar sus antiguas redes de cable coaxial (HFC), lo que les permite ofrecer planes de 100 Mbps o más, equiparando su oferta a la de las capitales.
El segundo eje es el de la conectividad en instituciones públicas ya que el programa también fomenta la llegada de internet gratuito o subsidiado a escuelas, centros de salud y comisarías, un compromiso que las pymes locales asumen para cumplir con las metas de universalización del servicio que exige el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM).
Ayuda antiburocracia
En este sentido, la estructura de Red Intercable ha sido determinante para que sus socios puedan acceder a estos beneficios a partir de que la organización actúa como un soporte técnico y administrativo que facilita varios procesos.
Uno es el armado de las carpetas técnicas necesarias para calificar a los fondos, que suele ser complejo para una pyme aislada.
Otro es el poder de compra ya que, al garantizar el financiamiento, las operadoras pueden realizar compras conjuntas de insumos (cables, ONUs, cabezales) para obtener mejores precios en un contexto de alta volatilidad de costos.
También el proceso de capacitación, como la actualización de los planteles técnicos para el manejo de nuevas tecnologías de transmisión.
Este escenario, sumado al uso eficiente del FSU está permitiendo que el interior profundo de Argentina cierre la brecha digital.
Para las operadoras locales, esto significa, por ejemplo, la reducción del Churn (Tasa de cancelación).
Al ofrecer un servicio de calidad similar al de las grandes compañías, fidelizan a su base de clientes histórica.
Además, pueden abrir nuevas unidades de negocios, a partir de que la fibra permite incursionar en servicios de valor agregado como el streaming propio, seguridad inteligente y soluciones para el agro (IoT).
Facilitar el crédito
Desde Red Intercable aseguran que continúan profundizando su trabajo para acercar herramientas concretas de desarrollo a sus empresas integrantes, en este caso a través de la difusión y activación del Programa de Financiamiento vinculado al FSU.
Lo hacen en el marco de las distintas líneas impulsadas por el ENACOM y para llevar adelante "un proceso activo de comunicación, acompañamiento y articulación con sus mandantes, con el objetivo de facilitar el acceso a líneas de crédito con condiciones altamente favorables para el sector".
Fuentes de la organización entienden que la Red trabaja de manera sostenida para que estas herramientas lleguen efectivamente a las PyMEs del interior, "promoviendo su utilización para el desarrollo de infraestructura, la mejora de la calidad de servicio y la expansión de redes".
En este sentido, la entidad asegura actuar como articulador entre el programa y sus asociados, brindando información, orientación y acompañamiento en el proceso de evaluación y acceso a las distintas líneas disponibles.
Asimismo, destacan el trabajo conjunto que se viene llevando adelante con las autoridades del ENACOM, "en particular, la buena recepción y predisposición por parte del interventor Juan Martín Ozores y del jefe de Gabinete, Diego Brunelli, con quienes se viene articulando una agenda de trabajo común orientada a potenciar el impacto de estas herramientas en el sector".
Las fuentes informan que se ha conformado una mesa de trabajo específica para abordar temáticas vinculadas a la ciberseguridad, incluyendo la problemática de la piratería, "entendiendo que se trata de un eje central para la sostenibilidad y el desarrollo de la industria".
"Desde Red Intercable se agradece especialmente a los funcionarios del organismo por su compromiso y por el rol activo que vienen desempeñando como nexo entre el programa y las empresas del interior", agregan.
Impulsar el crecimiento
También destacan la convicción de que este tipo de instrumentos deben transformarse en inversión real en las redes de nuestras empresas.
Aseguran que es fundamental que los recursos del Fondo de Servicio Universal lleguen al territorio y se traduzcan en desarrollo concreto para las PyMEs del sector.
Los voceros de Red Intercable reafirman "su compromiso de continuar trabajando activamente para que sus integrantes puedan acceder a herramientas de financiamiento que impulsen su crecimiento y acompañen la evolución tecnológica de la industria".
Pero, a pesar del impulso del FSU, las operadoras socias de esta organización enfrentan retos significativos para lo que resta del 2026. La inflación de los costos en dólares de los equipos y las demoras en las importaciones suelen desfasar los montos asignados en los programas originales, obligando a las pymes a reinvertir capital propio para finalizar las obras proyectadas.
También deberán sostener el proyecto RED+, mediante el cual la Red ya no solo asesora, sino que interviene activamente en la modernización.
El objetivo de esta herramienta es el de acelerar el despliegue de FTTH (Fibra hasta el hogar) en comunidades donde el cable coaxial ha quedado obsoleto.
Como caso testigo, se destaca la reciente modernización del Canal 4 en Esquel y el Canal 3 en General Madariaga, donde la Red lideró la inversión en infraestructura para asegurar la supervivencia del operador local frente a la competencia satelital.