CRISIS EN REDES

Papelón de Lumilagro en redes sociales: salió a dar explicaciones tras llamado a boicot de clientes

Tras una publicación polémica en plataformas digitales, la histórica firma recibe críticas y enfrenta llamados al boicot por parte de usuarios
Por iProfesional
NEGOCIOS - 24 de Marzo, 2026

La histórica marca argentina Lumilagro protagonizó en los últimos días un fuerte episodio en redes sociales que derivó en críticas masivas, llamados al boicot y una posterior marcha atrás de la empresa, que terminó reconociendo el difícil contexto económico que atraviesa.

Un mensaje que desató el escándalo

Todo comenzó con una serie de publicaciones en la red social X (ex Twitter), realizadas desde la cuenta oficial de la empresa, que es manejada por su propio dueño. En uno de los posteos, de manera llamativa, recomendaron comprar termos de la marca Stanley, lo que generó sorpresa inmediata entre los usuarios.

El mensaje, lejos de pasar desapercibido, provocó una rápida reacción negativa y se viralizó. Entre las respuestas más comentadas apareció la del exfutbolista Claudio García, quien ironizó: "Miren, Adorni consiguió nuevo laburo de CM".

Reacción en redes: críticas, enojo y llamados al boicot

La situación escaló aún más con otros mensajes publicados por la cuenta oficial, en los que la empresa defendió su proceso de reconversión productiva y justificó decisiones que implicaron la reducción de personal.

Uno de los comentarios que generó mayor rechazo fue la respuesta a un usuario que cuestionaba la pérdida de empleos: desde la cuenta replicaron preguntando si preferían pagar más caro un termo antes que aceptar los cambios implementados por la compañía.

La reacción fue inmediata. Decenas de usuarios criticaron el tono de la comunicación, lo consideraron provocador e insensible y cuestionaron que se prioricen costos por sobre el empleo local. Incluso, muchos impulsaron un boicot contra la marca.

También hubo fuertes cuestionamientos al estilo comunicacional: varios usuarios señalaron que la empresa debía profesionalizar su manejo en redes, y dejar de lado un tono confrontativo que, según plantearon, dañaba su imagen histórica.

El contexto agravó la polémica

El momento elegido para los mensajes también amplificó el rechazo. Algunas referencias realizadas por la cuenta —como comparaciones con procesos de los años 70— fueron especialmente criticadas por haberse difundido en la antesala del Día de la Memoria, lo que sumó un componente simbólico al enojo.

En paralelo, la polémica se dio en un contexto económico sensible, con empresas en crisis, cierre de actividades y pérdida de empleo, lo que volvió aún más delicado el contenido de las publicaciones.

Marcha atrás y explicación oficial

Con el correr de las horas y ante el creciente repudio, la empresa eliminó los mensajes más cuestionados y publicó un nuevo comunicado fijado en su cuenta.

"Toda reconversión es dolorosa, pero ninguna empresa pone las reglas del juego. No hemos despedido a 1 sola persona. Todos los retiros fueron por común acuerdo para adaptarnos, SOBREVIVIR y volver a CRECER. Si por el contrario decidiéramos no adaptarnos, terminaríamos perdiendo con la competencia y cerrando", dijo la empresa.

Luego agregó: "Esto nos permitirá volver a dar MAS TRABAJO. Con apertura de locales propios, fabricación de parte de nuestros productos, crecimiento de nuestro sector comercial y de diseño e ingeniería, confiamos en que eventualmente no solo podamos darle a los argentinos el MEJOR producto al MEJOR precio sino que también volveremos a dar MAS EMPLEO, quizás incluso más del que teníamos antes."

El tuit de Lumilagro tras el llamado a boicotearlo en redes

Es decir, la compañía sostuvo que los cambios apuntan a "sobrevivir y volver a crecer", con la expectativa de generar empleo a futuro mediante nuevas estrategias comerciales, desarrollo de productos y apertura de locales propios.

Reconversión, caída de ventas y cambio de modelo

Detrás del conflicto en redes aparece un proceso más profundo. Fundada en 1941, Lumilagro fue durante décadas un emblema de la industria nacional. Sin embargo, en los últimos años atravesó una fuerte caída de ventas del orden del 50% y una transformación estructural de su negocio.

La empresa experimentó cambios profundos que incluyeron:

  • Reducción de personal: pasó de alrededor de 300 empleados a poco más de 50
  • Dejó de producir completamente en el país y comenzó a importar componentes desde Asia, con fabricación en China
  • Implementó un proceso que incluyó retiros voluntarios en lugar de despidos directos
  • Modificó su estrategia para competir con productos importados y abaratar costos

Según explicó su director, Martín Nadler, la decisión respondió a la necesidad de competir con productos importados y abaratar costos, en un mercado donde ingresan millones de termos desde el exterior, muchas veces de manera irregular.

Una crisis que expone más que un error comunicacional

El episodio dejó al descubierto no solo un error en la estrategia de comunicación, sino también las tensiones que atraviesan muchas empresas en el actual contexto económico.

La combinación de caída del consumo, presión de costos, competencia externa y pérdida de empleo configura un escenario complejo, donde las decisiones empresariales tienen impacto directo en la percepción pública.

En este caso, la reacción en redes mostró un límite claro: más allá de las explicaciones, el tono y el contenido de los mensajes terminaron afectando la imagen de una marca histórica que ahora enfrenta el desafío de recomponer su vínculo con los consumidores.

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