Cambia el negocio del alfajor: qué hay detrás del lanzamiento viral Pescado Raúl
Dielo S.A., propietaria de Fantoche, marca reconocida por ser la creadora del alfajor triple, atraviesa un periodo de transformación y crecimiento sostenido en el mercado alimenticio argentino e internacional. Durante 2025, la compañía registró un incremento del 26% en su volumen de ventas. Este desempeño es resultado de una política comercial enfocada en la distribución federal y un plan de trade marketing integral que incluye capacitación de preventistas y presencia estratégica en los puntos de venta.
Actualmente, la firma produce 2.000 toneladas mensuales de productos, operando desde una planta de 26.000 metros cuadrados en la Ciudad de Buenos Aires, donde se fabrican diariamente 1,5 millones de unidades.
En los últimos 13 años, la marca ha pasado por un proceso de modernización profunda. Al inicio de este periodo, la marca presentaba una rotación lenta y un bajo reconocimiento entre el público joven. La estrategia para revertir esta situación incluyó la modificación del logo, la actualización de la imagen de los productos y una comunicación disruptiva que prescindió de iconos antiguos como el payaso para incorporar licencias como Los Simpsons y alianzas con marcas como MTV y Billboard.
Radiografía del negocio y diversificación de cartera
Aunque Fantoche es reconocido históricamente por ser el creador del alfajor triple, la organización ha diversificado su oferta para mitigar riesgos y capturar nuevas oportunidades de mercado. Según explica a iProfesional Claudio Messina, director de Marketing y Comercial: "Dielo S.A: con su marca insignia Fantoche dejó hace tiempo de ser solo una empresa enfocada solamente en alfajores, hoy producimos alfajores, galletitas, pan dulces y budines, además de tener un portfolio muy completo al sumar, chocolatada, café en cápsulas, confituras, puddings, helados, entre otros productos alimenticios".
La estructura de facturación actual refleja esta diversificación: los alfajores representan el 55% de los ingresos, las galletitas el 20%, la línea de productos de fiesta (pan dulce y budines) el 18%, y el 7% restante corresponde a productos innovadores en etapa inicial.
En cuanto a los canales de distribución, Messina destaca que el kiosco sigue siendo el corazón del negocio, representando aproximadamente el 65% de nuestras ventas, seguido por un 20% a través de locales de distribuidores y el resto en grandes cadenas y tiendas especializadas.
Innovación disruptiva: cómo nació el alfajor "Pescado Raúl"
Para 2026, la meta es que las innovaciones superen el 10% de la facturación total. Entre los lanzamientos más disruptivos se encuentra la alianza con el músico Joaquín Levinton para la creación de la marca "Pescado Raúl". Esta colaboración surge del impacto mediático que tuvo el artista en el programa MasterChef Celebrity, donde popularizó el nombre de un pescado que cocinaba.
"Se trata de una alianza estratégica con uno de los músicos más queridos de nuestro país. El concepto es alimentar divirtiendo al país con un alfajor clásico divertido y con la fantasía que nos caracteriza tanto a nuestra marca como al músico", argumenta el ejecutivo.
En paralelo, la compañía ha incursionado en el segmento "súper gourmet" con el lanzamiento de alfajores de 100 gramos, un tamaño inusual en las góndolas industriales. Esta línea incluye el Triple Red Velvet, con tapas sabor frambuesa y relleno de dulce de leche blanco, y el Súper Triple Chocolate, con baño semiamargo de alta calidad. "Los nuevos triple red velvet y el súper triple revalorizan a los alfajores industriales y demuestran una vez más que se pueden desarrollar alfajores gourmet en volumen", declara.
El mercado del alfajor como categoría de alimento
Fantoche opera en un mercado interno donde se consumen aproximadamente 12 millones de alfajores diarios, lo que representa un consumo per cápita anual de casi 101 unidades. La visión de la empresa es que este producto ha superado la categoría de simple golosina para convertirse en un alimento funcional. Al respecto, Messina sostiene que "el alfajor no es una golosina, ya es un alimento, el alimento con la porción justa que cumple todos los requisitos para formar parte del desayuno, la merienda, una colación durante el día, un almuerzo y hasta para ayudar a recuperar glucosa entre los más jóvenes luego de hacer deportes".
Esta concepción del producto impulsa la necesidad de mantener la calidad y el tamaño original frente a la competencia. Al respecto, Messina subraya: "El nuestro nunca modificó su fórmula ni tamaño y muchos de los competidores sí. Crecemos y mejoramos la participación ya que nuestros alfajores triples son de excelente relación precio calidad".
Inversión tecnológica y capital humano
La proyección para el cierre de 2026 contempla un crecimiento del 15% en la producción. Para alcanzar este objetivo, Fantoche viene invirtiendo en la automatización de sus líneas de producción con el fin de incrementar un 30% el volumen en la categoría de alfajores. Sin embargo, la empresa enfatiza que la tecnología no reemplaza el oficio tradicional que dio origen a la firma.
Messina explica la importancia de preservar el factor humano en procesos específicos: "Esta es una empresa que tiene orígenes pasteleros, por el cual la mano humana es clave y fundamental, por ejemplo, la masa madre se mantiene todo el año y hay tres personas que se ocupan de mantenerlas a lo largo de los años. La automatización agiliza y nos ayuda a crecer, pero la mano de obra calificada es irremplazable". Esta estrategia busca mantener el equilibrio entre la eficiencia a gran escala y la calidad artesanal que define el ADN de la marca.
Internacionalización y desafíos logísticos
En 2025, Fantoche inició formalmente su plan de exportación, centrándose inicialmente en los países de América del Sur. No obstante, tiene en el radar mercados más distantes como Estados Unidos, España y Corea del Sur. Según describe, la expansión global enfrenta dos barreras técnicas principales: la vida útil del producto y las normativas de etiquetado.
"Exportar galletitas es más fácil por el vencimiento, cosa que en alfajores termina siendo un escollo los 150 días de vencimiento. Con respecto a los inconvenientes que tenemos en cuanto a adaptaciones técnicas, obviamente la ley de etiquetado es la más compleja, porque hay que adaptarla a las legislaciones de cada país, lo que hace que se deban etiquetar los paquetes, aumentando el costo", detalla el vocero. Pese a ello, la empresa trabaja en adaptar su tecnología para asegurar que el producto llegue en condiciones óptimas a cualquier continente.
Mirando hacia los próximos cinco años, Messina visualiza un crecimiento administrado y la consolidación de equipos profesionales multiedad: "Visualizo los próximos 5 años, creando, creciendo e intentando llevar nuestro exquisito sabor en alfajores y galletitas al resto de América y por qué no, del mundo". La organización se propone seguir respetando el legado de sus fundadores —quienes desafiaron las reglas al crear el alfajor triple— mientras se adapta a las nuevas exigencias de un mercado globalizado.