¿FIN DE LA INCERTIDUMBRE?

Un gigante de la energía se salvó del default con un inédito acuerdo: la letra chica del pacto

GEMSA cerró la reestructuración de una millonaria deuda con un esquema de "step-up" y cláusulas PIK, como parte de un plan de normalización financiera
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 24 de Marzo, 2026

El reciente y estratégico acuerdo de reestructuración de Generación Mediterránea (GEMSA), podría abrir las puertas al fin del default de esta empresa clave del Grupo Albanesi y despejar su horizonte financiero hasta el 2036.

Se trata de la principal compañía operativa de uno de los holdings energéticos de capitales nacionales más importantes de Argentina.

Fundada en 1995, se ha consolidado como un actor crítico en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), especializándose en la generación de energía térmica.

​De hecho, es considerada como una de las mayores generadoras térmicas de Argentina que opera un parque de centrales térmicas distribuidas en puntos estratégicos del país.

Su función es vender energía al sistema interconectado nacional, principalmente a través de contratos con CAMMESA (la administradora del mercado eléctrico mayorista).

En la actualidad, aporta aproximadamente el 5,9% de la capacidad térmica del país y el 3,4% de la capacidad total del Sistema Argentino de Interconexión (SADI).

Entre sus activos más importantes se encuentran la Central Térmica Modesto Maranzana, ubicada en la localidad cordobesa de Río Cuarto.

Es su planta insignia y una de las más grandes del interior del país, pero también controla la Central Térmica Ezeiza, en la provincia de Buenos Aires, además de otras plantas en Tucumán y diferentes puntos del país, que han pasado por procesos de cierre de ciclo combinado para ganar eficiencia.

GEMSA cerró acuerdo clave para sortear el default

La compañía está bajo la conducción de Armando Losón (h), quien preside el directorio y ha liderado la transición del grupo tras los desafíos judiciales y financieros de años anteriores.

Hace unos días, GEMSA logró el aval de un grupo clave de inversores para canjear una deuda por u$s1.000 millones.

El plan, que incluye quitas de cupones y extensión de plazos, busca desactivar pedidos de quiebra y garantizar la operatividad de sus centrales térmicas, luego de haber enfrentado una crisis de liquidez que derivó en un default técnico en mayo de 2025.

Es decir, unifica series de ONs; reduce la carga de intereses inmediata y blinda las inversiones que posee en Vaca Muerta y el AMBA hasta la próxima década.

En este sentido, el nuevo acuerdo extiende los vencimientos finales del pago de este pasivo hasta 2036, con un esquema de intereses crecientes (step-up) que busca aliviar la caja en el corto plazo mientras se recupera la rentabilidad operativa.

El proceso de reestructuración fue cerrado tras meses de intensas negociaciones con un grupo ad hoc de inversores institucionales y bonistas locales para reestructurar sus Obligaciones Negociables (ON).

El pacto no solo representa un alivio para la caja del holding, sino que también actúa como un escudo legal ante los recientes pedidos de quiebra presentados en la Justicia comercial.

Con esta validación, GEMSA unifica sus distintas series de bonos en nuevos instrumentos con vencimiento final en 10 años.

Pilares del proceso

La propuesta, que fue calificada por sectores del mercado como "agresiva pero necesaria para la continuidad operativa", se apoya en tres pilares fundamentales.

​El primero es la extensión agresiva de plazos, con vencimientos de capital, que originalmente se concentraban entre 2025 y 2027 y que ahora se postergaron por varios años.

El repago del capital recién comenzará de forma semestral en diciembre de 2033, dejando un "balloon" (pago final) del 55% para el último año de la estructura.

El segundo pilar se concentra en los cupones Step-up y en la Cláusula PIK mediante los cuales se estableció una tasa de interés creciente que inicia en un módico 2,25% anual hasta 2030, saltando luego al 3% y terminando en un 4% hacia el final del ciclo.

Además, GEMSA se reservó el derecho de capitalizar intereses (Cláusula PIK) durante cuatro períodos para preservar liquidez.

​El tercer pilar se basa en el otorgamiento de un premio por participación temprana para asegurar el éxito del canje y evitar el arrastre judicial por el Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE).

Para lograrlo, el convenio incluye una oferta de un pago en efectivo del 0,50% TNA a quienes ingresaron antes del cierre de este mes de marzo.

Momento crítico para la empresa de energía

En el mercado, se entiende que el acuerdo llega en un momento crítico para la compañía, teniendo en cuenta que hace unas semanas debió presentarse ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial para rechazar un pedido de quiebra promovido por acreedores individuales.

En ese momento, la empresa argumentó que el proceso de reestructuración ya contaba con mayorías calificadas, lo que en la práctica neutraliza las acciones individuales de cobro.

​Desde el entorno de Albanesi destacan que, a pesar del estrés financiero, las centrales eléctricas del grupo (como Ezeiza, Maranzana y Arroyo Seco) se mantuvieron operativas al 100% de su disponibilidad.

Esta continuidad operativa fue la "moneda de cambio" que convenció a los acreedores de que el flujo de fondos futuro —atado a contratos con CAMMESA— es suficiente para honrar la nueva deuda.

​Para los analistas de la City, el éxito de GEMSA es un termómetro para el sector energético.

Con una potencia instalada que representa cerca del 3,6% de la capacidad térmica del país, la caída del grupo hubiera generado un efecto dominó en el sistema eléctrico nacional.

​Los términos del convenio

Ahora, con el horizonte despejado, el desafío del Grupo Albanesi será cumplir con el cronograma de inversiones prometido y recuperar la confianza de un mercado de capitales que miró con lupa la demora en los pagos del último año.

En una nota enviada a la Comisión Nacional de Valores (CNV), el pasado lunes 23 de marzo, el directorio de GEMSA explica de manera pormenorizada los términos del convenio.

La empresa recuerda que el convenio forma parte de su proceso de reordenamiento financiero integral iniciado el pasado 30 de abril.

"El grupo de sociedades alcanzó un principio de acuerdo con el grupo AdHoc de inversores, tenedores de un porcentaje significativo de sus ON Clase XXXIX garantizadas al 11%, con vencimiento en 2031", destaca ese documento.

El acuerdo de reestructuración (restructuring support agreement) representan conjuntamente aproximadamente el 43,45% del capital en circulación de las ONs 2031.

Por eso, para los ejecutivos de la empresa "constituye un hito crítico en el proceso de reordenamiento financiero integral, que se suma a la oferta de canje y solicitud de consentimiento dirigida al conjunto de obligaciones negociables no garantizadas actualmente en curso".

Canje de títulos

En el informe también se sostiene que este convenio "reafirma nuestro compromiso de adoptar todas las alternativas disponibles para regularizar la situación financiera a la mayor brevedad posible.

El objetivo en este caso, está puesto en preservar la continuidad de sus operaciones y resguardar los intereses de sus acreedores y demás partes interesadas".

Como parte del plan, GEMSA ofrecerá a todos los tenedores de las ONs 2031, nuevos títulos a tasa fija escalonada con vencimiento en 2034 e instrumentos de recuperación de valor (value recovery notes) a cambio de las ONs 2031.

A la vez, los tenedores de esos títulos que participen de este canje deberán otorgar su consentimiento para, entre otras cuestiones, la liberación de la totalidad de las garantías que respaldan las ONs 2031, y la eliminación sustancial de la totalidad de los compromisos (covenants) y supuestos de incumplimiento (events of default) previstos en el contrato de fideicomiso (indenture) que rige las ONs 2031.

Según el convenio, en caso de que tenedores que representen al menos el 85% del capital en circulación de las ONs 2031 no acepten el canje dentro de los plazos a ser establecidos en la documentación definitiva, la reestructuración financiera terminará siendo implementada mediante un proceso judicial.

Asimismo, en caso que tenedores que representen al menos el 90% del capital en circulación de las ONs 2031 acepten el canje, GEMSA podría hacer uso de su derecho a forzar el acuerdo a los restantes tenedores de títulos valores.

Alejar posibles juicios

Además, quienes participen de este proceso se comprometen a no iniciar ni promover acciones de ejecución bajo el contrato de fideicomiso que rige las ONs 2031, así como a adoptar otras acciones habituales destinadas a respaldar la implementación del canje de títulos.

En el acuerdo se explica también que GEMSA emitirá las ONs 2034 y las ONs VRN "cuyos términos se encuentran descriptos en el resumen de condiciones adjunto al Acuerdo de Reestructuración y que se encuentra disponible en el sitio web de las sociedades".

Hasta 2024, GEMSA era considerada una empresa con excelente crédito, lo que le permitió emitir ONs tanto en el mercado local como internacional.

De esta forma, el Grupo Albanesi (con GEMSA a la cabeza) consolidó una deuda financiera cercana a los u$s1.100 millones hasta que en mayo del 2025, la empresa entró en cesación de pagos al no poder afrontar los vencimientos de capital e intereses de esos títulos.

Este proceso derivó en una crisis financiera que se fue agravando con el correr de los meses y que también afectó al propio holding históricamente liderado por la familia Albanesi (con Armando Losón y luego su hijo al frente).

Con una trayectoria de más de 90 años en el sector de comercialización de gas y generación eléctrica, la situación su altísimo nivel de apalancamiento (deuda) y la pérdida de confianza de los inversores minoristas tras proponer un canje de deuda a 10 años (hasta 2036) con tasas muy bajas (2,25%), incluso derivó en pedidos de quiebra.

Actualmente, la empresa pelea en los tribunales (como el Juzgado 25) para evitar que reclamos individuales volteen su plan de reestructuración global.

De hecho, el martes 24 de febrero, su directorio envió una información a la Comisión Nacional de Valores (CNV), relacionado con un pedido de quiebra de parte de uno de sus accionistas.

En la nota, los abogados de GEMSA solicitan al juzgado "el rechazo del pedido de quiebra deducido en su contra, pedido de rechazo que la Sociedad confía obtendrá resolución favorable, con imposición de costas al peticionante".

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