AGROTECNOLOGÍA

De la peor sequía en décadas a una solución argentina: startup desafía al clima con nanotecnología

Cycle F desarrolló un bioestimulante nanotecnológico avalado por el CONICET y la UBA que está cambiando la forma de proteger los cultivos del clima
Por Laura Andahazi Kasnya
NEGOCIOS - 12 de Abril, 2026

El cambio climático es para el campo argentino una realidad que destruye cosechas. Durante la sequía histórica de 2022-2023, los cultivos de soja cayeron un 54,3%, el trigo un 48% y el maíz un 39%, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario y el INDEC. Frente a ese diagnóstico, un grupo de científicos y emprendedores decidió buscar una respuesta desde la ciencia. La encontraron en un bioestimulante nanotecnológico desarrollado en el país: NanoPower Complex, el producto estrella de Cycle F, que se presentó en Expoagro 2026 ante productores, inversores y referentes del sector.

Cycle F reúne profesionales de la ingeniería ambiental, la biotecnología, la agronomía y la gestión empresarial. Al frente está Rodrigo Pontiggia, director general y co-founder, con más de 20 años de experiencia en negocios de innovación. El equipo supera los ocho integrantes, la inversión inicial fue de más de u$s100.000 y el objetivo de ventas para 2026 asciende a u$s920.000. Antes de que termine el año, planean lanzar tres productos más de su línea nanotecnológica.

"Sequías, olas de calor, heladas y condiciones ambientales impredecibles generan un estrés constante en los cultivos, conocido técnicamente como estrés abiótico, limitando su rendimiento y amenazando la rentabilidad del productor. Una planta estresada reduce su eficiencia fisiológica, es decir, su capacidad para realizar la fotosíntesis, absorber nutrientes y, en definitiva, generar rendimiento. El resultado es una brecha entre el potencial genético del cultivo y la cosecha que realmente se obtiene.", dice Pontiggia.

La clave de NanoPower Complex está en su escala nanométrica. Al interactuar con la planta a nivel molecular, activa una respuesta fisiológica que la fortalece con dosis muy bajas. Los ensayos de campo en Argentina mostraron respuestas positivas y medibles en más del 90% de los casos. En situaciones de estrés severo, los incrementos de rendimiento llegaron al 32%; en condiciones normales, la mejora promedio ronda entre el 8% y el 10%.

"Lo importante es que hemos tenido resultados positivos y respuesta medible en más del 90% de los casos de uso", señala Pontiggia. "El recupero para el productor fue positivo, ese es el valor que buscamos." El producto además tiene un efecto detoxificante cuando se aplica junto a fitosanitarios, lo que reduce el estrés químico asociado a herbicidas y fungicidas y permite que el cultivo mantenga su actividad fisiológica.

Los mejores resultados se registraron en cultivos extensivos: soja, maíz y trigo, donde el estrés abiótico impacta con mayor fuerza sobre los rendimientos. En cultivos intensivos como cítricos también hay resultados positivos, aunque la validación de dosis y momentos de aplicación continúa.

Cycle F trabajó con investigadores del CONICET y sus tecnologías están publicadas en revistas internacionales, entre ellas Nature. En agosto de 2025 firmó un convenio marco con la Facultad de Agronomía de la UBA para el desarrollo conjunto de fertilizantes organominerales y bioestimulantes. En Expoagro, fue reconocida como caso de éxito en el espacio de ArgenINTA, dentro del proyecto AgTech.AR. "Cycle F ya transcendió el laboratorio, y su tecnología está siendo adoptada por grandes productores agrícolas, con quienes trabajan continuamente en ensayos de campo", destacó Jorge Gambale, director nacional de agricultura.

Un kit del tamaño de una caja de zapatos alcanza para tratar 40 hectáreas de cultivo

Dos años de trabajo y un modelo de negocio híbrido

Llevar NanoPower Complex del laboratorio al mercado tomó dos años. "Pasar de la idea a la etapa comercial fue un desafío muy grande", admite Pontiggia. "Los últimos dos años estuvimos concentrados en hacer que eso suceda: trabajamos en la escalabilidad de producción, la optimización de formulaciones, los ensayos de validación en laboratorio y campo, el registro de los productos y el lanzamiento comercial."

El diferencial no es solo agronómico. Al requerir dosis muy bajas, NanoPower Complex reduce el volumen a transportar y almacenar: un kit de 32 x 15 x 24 centímetros alcanza para preparar caldo suficiente para 40 hectáreas. Es compatible con drones y sistemas de aplicación modernos. Y, al ser 100% nacional, su precio no depende del dólar ni de las importaciones. "La provisión del producto no depende de factores externos como la fluctuación del dólar, de las importaciones y otros factores socioeconómicos y/o geopolíticos", destaca Pontiggia.

La comercialización combina una red de distribuidores y agroservicios con vínculos directos con grandes productores. En precio, Cycle F no se posiciona como commodity: su competitividad se mide en retorno de inversión por hectárea, no en costo por hectárea. Si bien el rango de precio es comparable al de los bioestimulantes tradicionales, la diferencia está en la respuesta productiva bajo estrés.

El campo argentino que enfrenta cada campaña los efectos del cambio climático, pero el bioestimulante nanotecnológico de Cycle F demuestra, ensayo a ensayo, que proteger los cultivos argentinos es posible y accesible. "El futuro de la producción de alimentos exige más que sostenibilidad. Exige inteligencia, innovación y un compromiso genuino con cerrar los ciclos", concluye Pontiggia.

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