MENORES VENTAS

Famosa cadena de cerveza empieza a cerrar sucursales emblemáticas y se agrava la crisis del sector

La marca se ve afectada por la merma que muestra el consumo y la suba de los costos inmobiliarios y laborales. La importación impacta en ese nicho
Por Patricio Eleisegui
NEGOCIOS - 07 de Abril, 2026

La crisis del consumo que viene afectando a la mayoría de los emprendimientos comerciales complica fuerte el negocio de las franquicias y apuestas que hasta hace poco tiempo gozaban de éxito económico ahora enfrentan un duro presente de persianas que se bajan. Una muestra reciente de esta afectación está en lo que ocurre con varios socios la cadena de cervecerías Antares, que entre mitad de marzo y lo que va de abril informaron que desactivarán dos locales emblemáticos en La Plata y Mar del Plata. La marca en cuestión se ve impactada por las bajas ventas y la suba de los costos operativos, incluidos los alquileres, en un combo que también derivó en el cierre de puntos de venta desde 2024 a esta parte. El segmento de la cerveza atraviesa una crisis que golpea desde a las "peso pesado" comerciales como Quilmes, hace muy poco informó que eliminaría un tercio de empleos y suprimirá dos turnos en una de sus plantas, hasta el nicho de la producción artesanal.

La novedad del cierre de la sucursal de Antares en La Plata se conoció durante este martes. La baja de persianas comprende al local ubicado en 56, entre 11 y 12, y sendos medios locales señalan que los socios del emprendimiento reconocieron que el cierre se deriva de "costos fijos disparados (un aumento en los servicios básicos que ronda el 600% en los últimos 24 meses), alquileres prohibitivos y caída del consumo".

Antares y el cierre de locales emblemáticos

El punto de venta en cuestión fue inaugurado en 2005 y se suma a otros locales bajo la marca Antares que también dejaron de operar en La Plata y sus alrededores en los últimos dos años.

"Durante 2024, la cervecería ya había bajado las persianas de sus locales en Diagonal 74 (mayo), así como en City Bell y Ensenada (agosto), motivada por la misma crisis de ventas y tarifas", precisó el portal InfoCielo.

"Los socios de la firma son contundentes al diagnosticar que, si bien toda la gastronomía está golpeada, el rubro cervecero es el más afectado. Actualmente, en la zona solo resisten el parador de 18 y 44 y el espacio en Baxar", añadió la misma fuente.

En paralelo a la situación en la capital bonaerense, a mediados del mes pasado la cadena también anunció que pondría fin a la vida comercial de uno de sus locales más emblemáticos en Mar del Plata.

En esa ciudad, la marca informó que, tras dos décadas de operativo, cerrará el local de Bernardo de Irigoyen 3851, en Playa Grande, a partir del próximo 18 de abril.

"No fue una decisión fácil. Lamentablemente, no hemos podido llegar a un acuerdo con los nuevos propietarios del local y eso nos lleva a terminar esta etapa que significó muchísimo para nosotros", afirmó la empresa a través de un comunicado que se divulgó rápidamente en "La Feliz".

Tras 20 años de "encuentros, celebraciones, música, amistades y trabajo en equipo", Antares señaló que se despide de ese lugar "con orgullo por lo construido y, sobre todo, con un profundo agradecimiento".

"Cada persona que pasó por acá —clientes, amigos, colaboradores— fueron parte de esta historia. Gracias por elegirnos, por acompañarnos y por hacer de este espacio algo tan especial", indicaron los socios de esa sucursal.

Quilmes, también golpeada por el bajo consumo

En sintonía con lo que ocurre con los emprendimientos artesanales, gigantes de la cerveza como Quilmes también vienen dando cuenta de una crisis que es inseparable del menor consumo y la suba de los costos operativos.

A fines de febrero, la firma anunció que avanzará con un recorte de personal en su planta operativa de Zárate, donde más de la mitad de los trabajadores dejarán sus puestos a través de un programa de retiros voluntarios.

De esa forma, la compañía pasará de una dotación de 260 empleados a apenas 80 y reducirá su esquema de producción de tres turnos diarios a uno solo.

La decisión fue acordada con la comisión interna de la planta, que atribuye la medida a una caída del 45% en las ventas respecto de 2025 y a los problemas financieros que la empresa venía arrastrando como consecuencia de la retracción del consumo y la mayor apertura de importaciones. El ajuste, se indicó, busca evitar un escenario más crítico para la operación local.

El comienzo de 2026 encontró a la industria atravesada por una crisis más amplia que impacta en distintos sectores manufactureros. En el caso puntual del negocio cervecero, el avance de las importaciones aparece como un factor determinante en el deterioro del mercado interno.

De acuerdo con un informe del Centro de Investigación en Negocios y Exportación (Cien), elaborado sobre la base de estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), las importaciones de cerveza crecieron 293% tan sólo en el primer trimestre de 2025.

Ese salto profundizó la competencia externa en un contexto de consumo debilitado y presión sobre los costos locales.

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