Se conocieron trabajando en Globant y crearon el control de personal más simple del mercado
Qontact es la startup argentina que encontró en WhatsApp la solución a uno de los problemas más cotidianos que enfrentan las empresas: el control de horario del personal. Con una inversión inicial de u$s100.000 —parte propia, parte de un inversor ángel— dos ex Globant se lanzaron en 2023 para enterrar el tan obsoleto reloj biométrico.
Javier Loucim y Federico Viale se conocieron trabajando en Globant. Uno era desarrollador de aplicaciones móviles; el otro, Project Manager. Como suele suceder en las empresas, se hicieron amigos y en el seno de ese vínculo surgió la idea de emprender juntos. Durante años, cada vez que se juntaban, las ideas negocios sobrevolaban la conversación. El problema era encontrar el correcto.
La respuesta llegó cuando Viale se sumó a Workia, una empresa de software para Recursos Humanos. Ahí, desde adentro, pudo ver con claridad un problema que afecta a miles de organizaciones en la región: el control de asistencia del personal era costoso, ineficiente y poco flexible. "Las empresas invertían en relojes biométricos y hardware caro, o destinaban personal administrativo para una tarea rutinaria", recuerda Viale. Con ese diagnóstico en mano, llamó a Loucim y en 2023 fundaron Qontact.
La primera versión del producto era un Excel que enviaban a sus primeros tres clientes con los registros de ingreso y salida. Cuando WhatsApp habilitó el acceso a sus APIs para integraciones externas, el producto que imaginaban se volvió posible.
"Es tan simple como escribir Hola en un chat de WhatsApp", explica Viale. El bot de Qontact saluda al empleado y le despliega un menú: registrar entrada o salida, firmar recibos de sueldo, solicitar licencias o gestionar el banco de horas. Para validar la presencia, el empleado comparte su ubicación en el momento del registro; el sistema la compara con las coordenadas habilitadas por la empresa.
"La ubicación que utilizamos es únicamente la que el propio empleado comparte en el momento del registro. No realizamos un seguimiento en tiempo real de la persona ni de su dispositivo", aclara Viale, y agrega que esa decisión fue deliberada: "Elegimos operar a través de WhatsApp también porque ese canal nos permite validar la asistencia sin habilitar esquemas de monitoreo continuo como puede suceder con otras aplicaciones, resguardando así la privacidad de cada trabajador."
Del otro lado, el responsable de Recursos Humanos accede desde un panel web a la fecha, hora y lugar de cada registro, recibe alertas automáticas si un colaborador no fichó al comenzar su turno, y el sistema calcula horas trabajadas y extras sin intervención manual. También incorpora mecanismos para detectar irregularidades como ubicaciones repetidas de compañeros o manipulación del GPS y cuyos detalles técnicos no se divulgan por razones de compliance.
De Buenos Aires a cinco países: la expansión que nadie planeó
La internacionalización no fue parte del plan original, pero sucedió. "Al principio hicimos foco en Argentina y nuestro primer cliente llegó desde España, por un contacto que teníamos en común", recuerda Viale. Ese primer cliente extranjero funcionó como una señal, si el producto viajaba solo, valía la pena empujarlo. Hoy Qontact opera en Argentina, Paraguay, Guatemala, Panamá y España. En 2025 firmaron una alianza con Solutions Tech para escalar en Centroamérica.
Actualmente el 10% de la facturación proviene del exterior, y el objetivo es duplicar ese número antes de que termine 2026. El crecimiento en el mercado local también es notable: en 2024 la empresa facturó aproximadamente u$s25.000, y en 2025 triplicó esa cifra, llegando a los u$s75.000. Hoy tienen más de 100 clientes que representan más de 25.000 usuarios mensuales activos.
¿El costo del desorden? u$s12.000 al año
La propuesta de Qontact no es solo tecnológica, sino también económica. "Una empresa de 100 empleados puede perder hasta u$s12.000 anuales por controles ineficientes", sostiene Viale. Frente al reloj biométrico, viale explica que "Cada nuevo punto de trabajo suele implicar más hardware, más instalación y más mantenimiento. Qontact elimina la dependencia de dispositivos físicos y centraliza la información en tiempo real."
El esquema de precios del producto tiene dos niveles. El plan Standard arranca en $56.000 mensuales y el plan Enterprise en $126.000, con el valor final ajustándose según la cantidad de empleados. La diferencia principal entre ambos está en el nivel de personalización, Enterprise incluye reportes a medida, control de novedades, solicitudes de licencias, un ejecutivo de cuenta dedicado y acceso prioritario a nuevas funcionalidades.
Ante las consultas sobre tensiones sindicales por el uso de WhatsApp personal, Viale no esquiva el debate: "Confundir el uso de WhatsApp con invasión laboral es leer mal el problema. La discusión seria no es el canal, sino si la empresa implementa la herramienta respetando el convenio, la política interna y los derechos del trabajador." Para los casos donde el uso del teléfono personal genera resistencia, la solución es simple, otorgar a cada empleado un dispositivo corporativo.
El próximo horizonte de Qontact son las integraciones con sistemas de Payroll —ya conectados con Workia y Thomson Reuters— para que el control de horario que registran las empresas vía WhatsApp fluya automáticamente a la liquidación de sueldos, sin carga manual. Con la nueva ley de modernización laboral, ahora en suspenso, el mercado que apuntan a liderar es enorme. "Nuestro mindset es WhatsApp-First", sintetiza Viale. "Las transacciones entre los empleados y las empresas deben suceder en el lugar donde hoy ya suceden todas las cosas."