INDUSTRIA TEXTIL

Marca argentina de ropa básica cierra sus puertas tras perder a todos sus clientes por las importaciones

La caída de ventas por la apertura de importaciones forzó la salida de una pyme nacional que apostaba por llegar sin intermediarios al público
Por iProfesional
NEGOCIOS - 10 de Abril, 2026

La marca argentina de indumentaria básica dfac cerró sus puertas. Apenas dos años después de su lanzamiento, la empresa anunció el fin de sus operaciones y el inicio de una liquidación total de stock.

La decisión fue comunicada a través de sus redes sociales. Allí, la compañía explicó los motivos detrás del cierre y repasó su breve historia en el competitivo mercado textil argentino.

dfac —sigla de "De Fábrica al Consumidor"— apostaba a un modelo sin intermediarios. Producía remeras, medias, buzos, joggings y ropa interior en colores básicos: blanco, negro y gris.

La propuesta era simple: fabricar localmente, controlar toda la cadena productiva y vender directo al público para mantener precios competitivos sin resignar calidad.

Por qué dfac tuvo que cerrar su fábrica

El comunicado de la empresa apunta directo al cambio en el sector. "Llegó diciembre de 2025. Las marcas con las que trabajábamos pasaron a importar y no tuvimos más opción que cerrar nuestra fábrica", explicaron.

La firma reconoció que evaluó alternativas para sobrevivir. Analizaron la producción tercerizada. También consideraron importar productos ellos mismos.

Ninguna de esas opciones resultó viable. La decisión final fue discontinuar la actividad y liquidar el inventario restante.

El cierre de dfac se suma a una lista cada vez más larga de textiles argentinas que no logran competir con la oleada importadora.

Cómo funcionaba el modelo de fábrica a consumidor

Los fundadores de dfac no eran nuevos en el negocio textil. Antes de lanzar su marca en 2023, operaban una fábrica que producía para terceros.

Esa experiencia los llevó a crear algo diferente. Decidieron desarrollar una marca propia que eliminara intermediarios y ofreciera productos básicos a precios más accesibles manteniendo producción nacional.

La integración vertical era clave en su operación. dfac realizaba internamente el hilado, el tejido de tela y la confección de las prendas. Solo la tintorería se tercerizaba.

Este esquema les daba control sobre cada etapa. Según la compañía, podían trazar el recorrido completo de sus productos y optimizar costos en diseño, packaging y distribución.

La empresa contaba con plantas productivas en varias provincias. Operaba en Tucumán, Catamarca, La Rioja y Buenos Aires.

El algodón llegaba directo de los campos. Lo compraban en Chaco y Santiago del Estero, y trabajaban bajo certificación ARA (Algodón Responsable Argentino).

En redes sociales, dfac había construido una comunidad de casi 200.000 seguidores. Una base nada despreciable para una marca tan joven.

El derrumbe de la industria textil argentina

El cierre de dfac no es un caso aislado. Es apenas un síntoma más de la crisis que atraviesa el sector textil argentino.

Los números del Indec son contundentes. En febrero, el rubro "textiles, prendas de vestir, cuero y calzado" cayó 22,6% en su nivel de producción interanual.

Esa caída forma parte de una tendencia sostenida. Los relevamientos muestran que la actividad del sector está entre las más bajas de los últimos años.

La producción local enfrenta un desafío difícil de sortear. Los principales clientes de las fábricas argentinas están optando por importar directamente, dejando sin demanda a los productores nacionales que históricamente los abastecían.

Desde dfac, además, cuestionaron dónde se generan realmente los sobrecostos. Señalaron que, en su visión, los principales incrementos de precios no ocurren en la producción sino en etapas posteriores de la cadena.

También defendieron el valor de la producción local. Destacaron que sus prendas generaban empleo argentino en distintas plantas y provincias.

Qué pasa ahora con dfac

La empresa ya confirmó los próximos pasos. Avanzará con la liquidación total del stock disponible como parte del proceso de cierre definitivo.

Con esta decisión, dfac se despide del mercado de indumentaria básica. Su modelo de venta directa no logró resistir el cambio de escenario en la industria textil.

El caso se suma a otras reestructuraciones y cierres recientes en el sector. La marca cierra tras apenas dos años de vida, en un contexto económico que sigue golpeando a la producción local.

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