Metrogas: dos gigantes pelean por la mega empresa que vende YPF
La venta de Metrogas por parte de YPF ya tiene contendientes concretos. La petrolera estatal busca desprenderse del 70% del capital de la principal distribuidora de gas del país. Ese paquete accionario podría dejarle u$s560 millones dentro de una valuación total de la empresa cercana a los u$s800 millones.
La operación tiene una particularidad: quien compre ese bloque deberá tener músculo financiero suficiente para lanzar una oferta pública de adquisición (OPA) por el resto de las acciones. No es un detalle menor.
El banco Citi conduce el proceso. Ya finalizó el informe detallado sobre la compañía y lo distribuyó entre los potenciales oferentes que participarán de la instancia vinculante. En ese escenario, emergen al menos dos jugadores con interés firme: un consorcio liderado por la familia Neuss con socios internacionales, y Central Puerto, la principal generadora eléctrica del país.
Metrogas no es cualquier activo. Cuenta con 2,5 millones de clientes, cerca del 28% del total nacional. Es la distribuidora más grande de Argentina.
Pelea por Metrogas: Neuss Capital arma un consorcio con Abu Dabi y España
Uno de los grupos que ya se posicionó es el encabezado por la familia Neuss. Los hermanos Germán, Patricio y Juan Neuss —cercanos al asesor presidencial Santiago Caputo— participan a través de Neuss Capital en un consorcio que suma socios internacionales de peso: Mubadala Capital y SIA Capital.
El armado no es menor. Mubadala Capital es el brazo inversor del fondo soberano de Abu Dabi. Administra activos por unos u$s330.000 millones y tiene presencia en más de 50 países. Sus inversiones abarcan desde energía e infraestructura hasta tecnología e inteligencia artificial.
En paralelo, la española SIA Capital —liderada por Javier López Madrid— aporta experiencia industrial global. Su vínculo con el grupo Villar Mir y su rol en Ferroglobe, compañía listada en Nasdaq y referente mundial en silicio metálico, le dan espalda.
Desde el plano local, Neuss Capital suma conocimiento del mercado argentino. El grupo ya participó en adquisiciones de activos energéticos en los últimos dos años: las distribuidoras eléctricas EDET (Tucumán) y Ejesa (Jujuy), la transportista Litsa y las centrales hidroeléctricas Potrerillos, Alicurá y Cerros Colorados. Ahora presentó también una oferta para quedarse con Transener.
En todas esas operaciones se presentó bajo el paraguas de Edison Energía. Lo hizo junto a los socios del fondo Inverlat (Carlos Giovanelli, Damián Pozzoli, Guillermo Stanley y Federico Salvai), propietario de compañías como Havanna y Aspro. También se sumaron los empresarios Rubén Cherñajovsky y Luis Galli, del Grupo Newsan.
Sin embargo, en esta ocasión, Neuss Capital se asoció directamente con los dos jugadores internacionales. "Creemos que el sector energético en la Argentina será muy próspero, especialmente petróleo y gas. Si el país tiene una moneda estable, es una buena oportunidad", dijeron fuentes cercanas a Neuss Capital.
Central Puerto también va por todo: diversificación y apetito por activos energéticos
El segundo interesado confirmado es Central Puerto. Controlada por accionistas como Guillermo Reca, la familia Miguens-Bemberg y el banquero Eduardo Escasany, la compañía atraviesa un proceso agresivo de diversificación.
Central Puerto también avanzó en su ingreso a Vaca Muerta. Exploró proyectos mineros de litio, oro y plata en el norte del país. Proyecta la construcción de un megaserradero en Corrientes.
A la par, desarrolla iniciativas en almacenamiento energético: baterías por 210 MW dentro del programa AlmaGBA. Evalúa nuevas ofertas en el esquema AlmaSADI. En ese contexto, la compra de Metrogas encaja en su estrategia de expansión hacia toda la cadena energética.
La reciente oferta para quedarse con Transener refuerza esa lectura. Central Puerto busca controlar nodos clave del sistema eléctrico y ahora mira el gas.
Por qué la prórroga de la licencia es clave para los compradores
Más allá del interés empresario, la operación está atada a definiciones regulatorias clave. Metrogas tiene su licencia de distribución vigente hasta diciembre de 2027, tras 35 años de concesión.
La extensión de ese permiso es uno de los puntos críticos. La normativa original contemplaba una prórroga de 10 años, pero la ley de Bases amplió ese plazo a 20. Aunque en mayo de 2025 se realizó la audiencia pública para discutir la extensión, la definición aún no llegó.
El Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) ya elevó su recomendación al Poder Ejecutivo. Ahora el gobierno debe decidir si otorga la prórroga. Para los potenciales compradores, esa resolución es central: impacta directamente en la previsibilidad de ingresos del negocio.
Sin prórroga confirmada, cualquier comprador asume un riesgo mayor. Con prórroga de 20 años, la valuación cobra sentido.
YPF: qué pasa con las tarifas y el esquema regulatorio del gas
Con relación al esquema tarifario, desde 2025 el Enargas implementó una fórmula de actualización mensual. La fórmula combina inflación mayorista y minorista, buscando evitar el atraso de ingresos en un contexto de alta nominalidad.
Ese mecanismo da previsibilidad a los ingresos futuros de Metrogas. También reduce el riesgo de licuación tarifaria, un fantasma recurrente en el sector energético argentino.
YPF, por su parte, tiene margen temporal para concretar la venta: puede hacerlo hasta diciembre de 2028, cuando vencen los contratos del Plan Gas. A partir de 2029, el mercado prevé una mayor liberalización en la negociación de precios entre productoras y distribuidoras. Eso refuerza la conveniencia de separar ambos segmentos.
Hoy, además del 70% en manos de YPF, el capital de Metrogas se distribuye entre Integra —vinculada a José Luis Manzano— con un 9%, la Anses con un 8% y un 13% que cotiza en la Bolsa.
La definición del futuro controlante, en ese tablero, será una de las operaciones más relevantes del sector energético en los próximos meses. Los interesados ya están en carrera. La prórroga de la licencia, en manos del gobierno, puede acelerar o frenar todo.