CAPEX

El Banco Mundial vende sus acciones en dos áreas claves dentro de Vaca Muerta

A través de la Coporación Financiera Internacional, cedió el 15% que poseía en dos concesiones convencionales ubicados en lcuenca de hidrocarburos
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 20 de Abril, 2026

En un movimiento estratégico que redefine el mapa de activos en la Cuenca Neuquina, la energética Capex anunció la adquisición del 15% de participación que la Corporación Financiera Internacional (CFI) -brazo del Banco Mundial- poseía en las áreas petroleras de Loma Negra y La Yesera.

Con esta operación, la compañía controlada por la familia Götz refuerza su apuesta por el convencional y los desarrollos de gas y petróleo en una zona clave para el abastecimiento interno y la exportación.

Ambas áreas poseen un historial sólido de producción en lo que corresponde a la formación Vaca Muerta.

El acuerdo fue informado por Capex a la Comisión Nacional de Valores (CNV), por medio de una nota en la cual se aclara que ambas concesiones se encuentran ubicadas en la provincia de Río Negro y que el precio acordado para la adquisición es de u$s1,6 millones para Loma Negra y otros u$s1,9 millones para La Yesera.

De todos modos, en el comunicado se aclara que "la efectiva adquisición de esos porcentajes y de todos los derechos y obligaciones derivados de la misma, se encuentra sujeta al cumplimiento de determinadas condiciones, entre ellas, que, en el plazo de 12 meses contados desde la firma del acuerdo de cesión, la provincia de Río Negro apruebe la cesión de los porcentajes de participación indicados".

Modelo vertical

En la actualidad, Capex S.A. es considerada como una de las principales compañías de capitales argentinos integradas en el sector energético.

Fundada en 1988, se distingue por un modelo de negocio vertical que abarca desde la extracción de hidrocarburos hasta la generación de energía eléctrica y renovable.

Bajo el control de la familia Götz, su estructura accionaria se organiza con un controlante principal que es Compañías Asociadas Petroleras S.A. (CAPSA), que posee aproximadamente el 75% del capital social de Capex pero que tiene a Wild S.A. como la holding definitiva del grupo.

En el mercado aseguran que el diferencial de Capex es su capacidad de autoabastecimiento al poder utilizar el gas que extrae de sus propios yacimientos para alimentar su central térmica, optimizando costos y márgenes.

En exploración y producción (Upstream), opera yacimientos en Neuquén, Río Negro y Chubut y se especializa en la revitalización de áreas maduras mediante técnicas de recuperación secundaria y terciaria.

En generación eléctrica, posee la Central Térmica Agua del Cajón (Neuquén), con una capacidad instalada superior a los 670 MW, aunque también participa en el área de energías renovables operando el Parque Eólico Diadema en Chubut.

Además, cuenta con una planta de separación de líquidos de gas natural (LPG) para la producción de propano, butano y gasolina natural.

Ahora y a partir de la reciente adquisición del 15% de la CFI en Loma Negra y La Yesera, Capex consolida su hegemonía en la provincia de Río Negro.

La empresa ya operaba en estas áreas, pero este incremento en su paquete accionario le otorga un mayor control operativo y financiero sobre los proyectos de inversión en curso.

Ciclo de desinversión

En el caso de la CFI, que suele ingresar en proyectos energéticos como socio financiero de largo plazo para fomentar el desarrollo, funciona como el brazo financiero del Banco Mundial.

En esta venta, el organismo internacional está cumpliendo su ciclo de desinversión previsto y que se fundamenta en un cambio de manos estratégico hacia un operador local y en la naturaleza misma del rol de la CFI como organismo de fomento. El brazo financiero del Banco Mundial suele ingresar en proyectos para actuar como catalizador de inversiones en etapas críticas o de desarrollo.

Una vez que el activo está maduro y estabilizado, tiende a desinvertir para rotar su capital hacia nuevos proyectos de impacto.

Su salida no implica un riesgo para la continuidad de los bloques sino que, por el contrario, simplifica la estructura de toma de decisiones.

En el caso de Loma Negra, Capex opera en sociedad con YPF y Metro Holding, mientras que en La Yesera, la operación refuerza la posición de la compañía en un bloque que aporta cerca del 2% del petróleo provincial.

El deal también demuestra que, mientras gran parte de la inversión se desplaza hacia el no convencional (Vaca Muerta), un actor local con experiencia en la Cuenca Neuquina maximiza la eficiencia de estos yacimientos que aún representan un engranaje vital para la producción de gas y crudo de la provincia.

Salir del negocio

Con esta venta, la presencia directa de la CFI en concesiones petroleras en Argentina se ha reducido drásticamente, siguiendo su política global de descarbonización.

Actualmente, su exposición al sector de hidrocarburos no es a través de la titularidad de áreas de explotación, sino principalmente mediante el financiamiento de empresas del sector que están diversificando su matriz hacia la energía limpia o la eficiencia para alinearse con los objetivos del Acuerdo de París.

Por eso, en lugar de poseer acciones en concesiones, la CFI actúa como acreedor de grandes operadores locales con Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR), a la que le aportó un crédito de u$s110 millones para sus proyectos de energía renovable (Parque Eólico Olavarría) y transmisión eléctrica, no a la perforación de pozos.

También tiene fuertes lazos con petroleras como Pan American Energy (PAE) y Vista, a las cuales le ha cedido capital, pero siempre con un enfoque creciente en estándares de sostenibilidad y reducción de emisiones de metano en sus operaciones actuales.

En el mismo sentido, se pueden enumerar varias líneas otorgadas a empresas productoras de minerales necesarios para la transición energética en Argentina:

  • El reciente acuerdo de financiamiento de u$s775 millones para el proyecto de litio Rincón de Rio Tinto en Salta
  • Los acuerdos con Central Puerto para desarrollar líneas de alta tensión que abastezcan a la minería en el NOA, alejándose de la inversión directa en bocas de pozo

Mejorar la caja

Para los analistas del sector, esta operación le permite a Capex sostener su agresiva política de adquisición de activos marginales y maduros que está llevando a cabo la empresa para optimizar su rendimiento mediante tecnología de recuperación y eficiencia operativa.

Sumando ese 15% adicional, Capex gana reservas, al sumar barriles equivalentes de petróleo y metros cúbicos de gas a su balance consolidado. Además, al ser ya operador de las áreas, la integración de la participación de la CFI simplifica la toma de decisiones y mejora el flujo de caja proveniente de la venta de hidrocarburos.

Del mismo modo, la operación le permite un mejor posicionamiento en la Cuenca, al reafirmar su rol como uno de los jugadores locales más activos frente a las grandes multinacionales.

Contexto del sector

La salida de organismos internacionales como la CFI de proyectos específicos de hidrocarburos convencionales es una tendencia global vinculada a la reorientación de carteras hacia energías renovables.

Sin embargo, para empresas locales como Capex, estos activos representan una oportunidad de flujo de fondos inmediato para financiar sus propios planes de transición energética y expansión en el mercado eléctrico.

"Esta adquisición ratifica nuestra visión sobre el potencial de la Cuenca Neuquina y nuestro compromiso de seguir invirtiendo en el país para garantizar el autoabastecimiento energético", señalaron fuentes allegadas a la operación.

Con este cierre, Capex se prepara para un 2026 con mayor volumen de producción, mientras el mercado espera ver si esta consolidación vendrá acompañada de nuevos planes de perforación en los horizontes más profundos de las concesiones adquiridas.

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