Son argentinas y en el "chat de mamis" encontraron la idea para crear un Amazon de libros usados
Dicen que los libros nunca mueren del todo. Descansan en estantes, esperan en cajas, sobreviven mudanzas y aniversarios. Tubuc, una plataforma argentina de compra y venta de libros usados y autopublicados nació precisamente para que sigan circulando y continúen siendo leídos. El emprendimiento fue fundado a principios de 2025 por tres mujeres —Noel y Julieta Castagnaro, hermanas, junto a Patricia Mac Culloch— y desde diciembre de ese año opera manera oficial combinando un marketplace con una red de puntos de retiro gratuito en cafés de todo el Gran Buenos Aires.
La idea surgió tras detectar que conseguir los libros escolares es un problema cada año para los padres. "Estaba todo muy fragmentado y los usados eran difícil de conseguirlos si no se resolvía en el chat de mamis. ", recuerda Noel en diálogo con iProfesional. Pero fue en una charla de café entre las tres socias cuando el proyecto se amplió. Mac Culloch, con experiencia en negocios digitales e innovación tecnológica, les dijo algo que cambió el rumbo: "Esto no puede ser solo libros escolares." Así nació Tubuc.
Antes de lanzarse, las fundadoras hicieron su tarea. Consultaron la Encuesta Nacional de Cultura y hasta visitaron el Ministerio de Educación para entender el mercado escolar. Los números las sorprendieron: según los datos relevados hasta 2023, los argentinos leen un promedio de tres a cuatro libros por año, y una persona en Capital puede llegar a tener hasta 60 libros en su casa y el 50% de los lectores siguen prefiriendo el papel, aunque el Kindle ganaba terreno. "Fuimos viendo un poco el mercado que había, a ver cuánto podíamos agarrar de eso", resume.
Vender, comprar y circular: cómo funciona la plataforma
El modelo es sencillo. Cualquier persona puede registrarse, subir sus libros con fotos y una descripción —el sistema está conectado a Google Libros para facilitar la carga—, fijar su precio y elegir el punto de retiro donde dejará el ejemplar.
La plataforma recomienda que los libros usados se vendan a la mitad de su valor original. "Si lo vendés a $7.000 y el correo te sale lo mismo, no tiene sentido", explica Noel.
La comisión que cobra Tubuc es del 15% sobre el precio de venta, tanto para particulares como para autores independientes. "Las tiendas online de las editoriales o las librerías les cobran alrededor del 40% a los autores; acá es el 15", señala Julieta. El pago se procesa a través de Mercado Pago, que retiene los fondos hasta completar la transacción, y los compradores no pagan comisión adicional, solo el envío cuando corresponde.
Uno de los pilares del proyecto son los bares aliados. Hoy Tubuc cuenta con 18 puntos de retiro, 15 de los cuales son cafés. La red se extiende desde Pilar hasta Avellaneda, pasando por Tigre, Pacheco, Olivos, Núñez, Palermo, Belgrano y Barracas. "El café y el libro van más de la mano", dicen las hermanas Castagnaro. El funcionamiento no tiene complicaciones, el vendedor lleva su libro al café más cercano, y el comprador lo retira ahí sin costo de envío. "El 80% de las transacciones son con puntos de retiro gratuitos", estiman las fundadoras. Los vendedores tienen un plazo de cinco días para despachar el libro, ya sea en el punto de retiro o por OCA, y el equipo monitorea activamente cada transacción.
Dentro de los cafés, Tubuc también montó lo que llaman "Tubuc Spot": pequeñas bibliotecas con libros de autores independientes que los clientes pueden hojear mientras toman un café. "Nos ha pasado que la gente agarra un libro, empieza a leer una página y lo compra", cuenta Julieta. Ya se vendieron tres o cuatro títulos por esa vía.
El catálogo hoy roza los 2.000 libros y crece día a día. "Además se da que el 50% de los libros está en estado usado como nuevo. Los leyeron una vez y nunca más los volvieron a tocar."
Pero el catálogo de Tubuc no es solo libros clásicos, de moda o best sellers rebajados. "Si querés leer los primeros libros de Paul Auster, por ejemplo, puede que no los consigas porque no están reeditados", dice Julieta. Esas joyitas inhallables son, para las fundadoras, uno de los valores más genuinos de la plataforma. De hecho, Julieta compró en Tubuc una edición de los años 70 de Doña Flor y sus dos maridos, toda amarillenta, hermosa.
La plataforma también tiene una sección dedicada a autores independientes que, de otro modo, deberían vender sus ejemplares por Instagram o en la última estantería de una librería. "Queríamos darles una vidriera especial", dice Julieta, quien además tiene una editorial independiente y conoce bien esa realidad. Tenemos autores de poesía, autoayuda, biografía, ficción y hasta libros objeto de fotógrafos amateurs, agrega.
Tubuc también se sigue ampliando y además de convertirse en un canal de comercialización para los autores independientes, también están incorporando librerías de usados —algunas de las históricas de calle Corrientes y del Parque Lezama— a la plataforma. "Ellos tienen la vidriera física, pero les estamos dando otra visibilidad a través de la plataforma", explica Noel. "Y está bueno para los dos lados."
"De Tubuc nos gusta mucho también el tema de la economía circular y el seguir teniendo acceso a los libros", dice Julieta. Vender lo leído y con la plata ganada comprar el siguiente libro. Pero además, en tiempos de bolsillos ajustados, el modelo también tiene una dimensión económica: "Resulta una ayuda para quien necesita un ingreso adicional y quizás tiene libros en casa que ya leyó o tiene repetidos."
La inversión inicial fue de u$s7.500 entre las tres socias, destinados principalmente al desarrollo de la plataforma. Hoy facturan entre $120.000 y $140.000 mensuales, con alrededor de 30 a 40 ventas por mes. Son números modestos, pero las fundadoras los leen con perspectiva: "Estamos en un momento incipiente, haciendo un crecimiento muy controlado."
Sus objetivos para fin de año son llegar a los 10.000 libros publicados, triplicar la base de usuarios —hoy en torno a 1.000— y alcanzar el punto de equilibrio. También están en conversaciones con el Correo Argentino y ya reciben pedidos desde Santa Fe, Córdoba, Viedma y Mar del Plata, señales de que la demanda excede ampliamente los límites del AMBA.
Tubuc no quiere competir con las grandes librerías. Su apuesta es ser el lugar donde los libros usados y autopublicados encuentren lectores. Donde vender un libro sirva para comprar otro, y donde una plataforma digital tenga también la calidez de un café con biblioteca. "Lo que queremos es seguir generando comunidad", resume Noel. Y a juzgar por los mensajes que llegan al WhatsApp del emprendimiento —"Fui a retirar el libro y estuvo buenísimo", "¿Pueden conseguir un punto en La Plata?"— esa comunidad ya está tomando forma.