Con dinero de AFA, Faroni armó un holding inmobiliario y compró propiedades por casi u$s12 millones
Bajo el impulso económico que generó el éxito reciente de la Selección argentina, encabezada por la Asociación del Fútbol Argentino, el empresario Javier Faroni y su esposa, Erica Gillette, avanzaron en la construcción de un entramado societario en Estados Unidos que derivó en la compra de propiedades de alto valor en Miami.
De acuerdo con documentación pública y registros comerciales, la operatoria se habría canalizado a través de la firma TourProdEnter LLC, que actuó como agente de cobro internacional de la AFA y llegó a manejar ingresos por cientos de millones de dólares vinculados a presentaciones del seleccionado y contratos en el exterior.
Javier Faroni armó una red de empresas con plata de AFA
Según informó Clarín, antes de asumir ese rol, Faroni y Gillette constituyeron en Florida dos sociedades clave: RentalTourEnter LLC y TourProdEnter LLC. Esta última fue la que concentró la mayor parte de los ingresos, con cifras que rondarían los u$s400 millones.
A partir de 2022, el matrimonio amplió su estructura con múltiples firmas adicionales —entre ellas Dilnay LLC, Xilux Corp, Xulix II Corp y Only Five One LLC— que comparten características típicas de sociedades sin actividad operativa visible: no registran empleados, clientes verificables ni operaciones comerciales declaradas.
Según surge de los registros, estas compañías fueron utilizadas principalmente como vehículos para adquirir activos inmobiliarios, una práctica habitual en estructuras que buscan separar la titularidad formal de los bienes de las personas físicas.
Compras millonarias en zonas premium de Miami
En total, las adquisiciones identificadas ascienden a unos u$s11,7 millones e incluyen al menos cuatro propiedades en complejos de lujo ubicados en zonas exclusivas del condado de Miami-Dade.
Entre ellas se destaca un departamento en Acqualina Ocean Residences, adquirido por unos u$s3,3 millones a través de Xilux Corp. El complejo ofrece servicios de alta gama, como spa frente al mar, piscinas, restaurantes y seguridad permanente.
Poco tiempo después, otra de las sociedades, Xulix II Corp, fue utilizada para comprar una unidad en The Mansions at Acqualina por casi u$s7 millones. Se trata de un departamento de gran superficie, con múltiples dormitorios y amenities premium.
A estas operaciones se suma una propiedad en The Harbour Condominium, adquirida por u$s570.000 mediante otra sociedad del grupo.
Un rasgo que se repite en todas las transacciones es la rapidez: las empresas eran creadas y, en cuestión de días o meses, concretaban compras millonarias sin financiamiento bancario visible, lo que sugiere el aporte de fondos externos a la actividad formal de esas firmas.
El rol de las sociedades como "pantalla"
El esquema presenta un patrón consistente: cada propiedad queda registrada a nombre de una empresa distinta, lo que otorga un nivel adicional de privacidad. De esta manera, los inmuebles no figuran directamente bajo titularidad de Faroni o Gillette en los registros públicos.
Además, varias de estas sociedades fueron constituidas con estructuras mínimas —por ejemplo, 100 acciones—, un formato frecuente en compañías creadas para fines específicos, como la tenencia de activos.
Incluso algunas unidades adquiridas ya habrían sido ofrecidas en alquiler en el mercado estadounidense, con valores que superan los u$s20.000 mensuales, lo que evidencia una estrategia orientada también a generar renta.
Manejo de fondos y operatoria bancaria
TourProdEnter LLC habría canalizado los ingresos provenientes de la AFA a través de múltiples cuentas bancarias en Estados Unidos. Según los datos relevados, los fondos no se habrían segregado de manera clara entre comisiones y montos correspondientes a la entidad deportiva.
Las transferencias incluyeron pagos a diversas firmas inmobiliarias y de servicios vinculadas a las operaciones de compra, lo que permitió concretar las adquisiciones en efectivo.
Un dato relevante es que varias de estas cuentas estarían a nombre de Erica Gillette, quien figura en documentación oficial como responsable de las operaciones, pese a no registrar actividad empresarial pública acorde al volumen de fondos manejados.
Falta de registro en balances oficiales
Según reconstruyó Clarín, los balances presentados por la AFA ante la Inspección General de Justicia (IGJ) no reflejan la incorporación de estas propiedades ni registran estas operaciones dentro de su estructura contable.
Esto abre interrogantes sobre los mecanismos de control y transparencia en la administración de los recursos generados por el seleccionado nacional en el exterior, así como sobre el rol de los intermediarios en la gestión de esos fondos.
La información disponible sugiere la existencia de un circuito financiero complejo, en el que sociedades de papel y operaciones inmobiliarias se combinan para canalizar montos millonarios vinculados al negocio del fútbol internacional.