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Argentina suma una línea aérea: se llama Anchoíta Aviación y su dueño es Enrique Piñeyro

Piñeyro eligió para la nueva sociedad una marca que ya tenía camino hecho: "Anchoíta" es su restaurante que fue reconocido por la Guía Michelin
28/04/2026 - 16:30hs
Argentina suma una línea aérea: se llama Anchoíta Aviación y su dueño es Enrique Piñeyro

Enrique Piñeyro sumó una nueva sociedad al sector aéreo. Se llama Anchoíta Aviación y utilizará la misma marca con la que ganó notoriedad en gastronomía con su restaurante de Chacarita. La firma quedó constituida con un capital inicial de $10 millones y tendrá al empresario como principal socio, con el 98% de participación.

El 2% restante quedó en manos de Fernando Dubois, contador que además fue designado gerente. Según explicó Piñeyro a iProfesional, no se trata de una iniciativa nueva: la empresa ya venía operando desde 2018 y en esta etapa se formalizó la inscripción societaria.

"Por el momento, la compañía seguirá enfocada en vuelos humanitarios y operaciones de asistencia", remarcó el cineasta. De acuerdo con lo que detalló, trabaja vinculada a Solidaire, la organización que impulsa para traslado de refugiados, migrantes y ayuda en zonas de conflicto.

"El año pasado hicimos 15 vuelos. Este año todavía no hubo ninguno", señaló. Buena parte de las operaciones recientes estuvieron vinculadas a África, especialmente en el marco de la crisis humanitaria en Sudán.

La sociedad quedó habilitada para las siguientes actividades:

  • Transporte aéreo regular y no regular de pasajeros, carga y correo
  • Vuelos charter, taxi aéreo y servicios sanitarios
  • Trabajos aéreos, mantenimiento de aeronaves, hangaraje y leasing
  • Compra y venta de aeronaves y repuestos, importación y exportación de equipamiento aeronáutico
  • Consultoría especializada y actividades turísticas vinculadas a la aviación

La marca que nació en Chacarita y conquistó Buenos Aires

Piñeyro eligió para la nueva sociedad una marca que ya tenía camino hecho. "Anchoíta" es el restaurante que abrió en noviembre de 2018 en una casona reciclada de la calle Fraga, en Chacarita, y que en poco tiempo logró posicionarse entre los más buscados de Buenos Aires.

Desde su apertura, Anchoíta se apoyó en una carta basada en producto argentino, cocina de estación, charcutería propia y panes elaborados en el lugar. Con el correr de los meses empezó a aparecer en rankings gastronómicos, recomendaciones internacionales y redes sociales.

Hoy, comer ahí cuesta entre $65.000 y $80.000 para dos personas sin bebidas, mientras que con vino o tragos la cuenta puede superar los $120.000.

Con el tiempo, el proyecto creció con nuevas unidades bajo la misma marca. Sumó panadería, cava y otros formatos vinculados al universo Anchoíta. La llegada de la Guía Michelin a la Argentina terminó de darle mayor exposición internacional. El restaurante recibió el año pasado una Estrella Verde, reconocimiento enfocado en sustentabilidad y trabajo con productores.

Nuevos movimientos en el mercado aéreo argentino

Esta aparición se da en un momento en el que el sector volvió a moverse, después de varios años sin nuevos jugadores. La desregulación impulsada por el Gobierno desde el inicio del mandato del presidente Javier Milei abrió espacio para empresas que buscan entrar en rutas con poca oferta o donde las tarifas siguen altas.

El caso más reciente es JOY Airline, una nueva aerolínea argentina que busca comenzar a operar este año en el mercado de cabotaje. El proyecto está encabezado por Juan José Maggio, ex presidente de Southern Winds, y prevé iniciar operaciones con dos aeronaves Bombardier CRJ-200 con capacidad para 50 pasajeros cada una.

La primera ruta operativa unirá Aeroparque con Jujuy, bajo un esquema de acuerdo con el gobierno provincial que garantiza la sostenibilidad económica del tramo. En este modelo, el gobierno provincial o municipal -según corresponda- compensa la diferencia entre la ocupación real de los vuelos y el piso de rentabilidad exigido por la aerolínea para mantener la frecuencia.

Tras este lanzamiento, la compañía proyecta sumar destinos como Villa Mercedes, Merlo, Córdoba, Iguazú y Bariloche, según detalló Maggio a iProfesional.

La compañía no buscará competir en el segmento low cost. Su estrategia estará orientada a pasajeros corporativos y viajeros que necesitan comprar con pocos días de anticipación.

"Hoy un pasaje comprado tres días antes puede costar $700.000. Nosotros lo vamos a hacer por la mitad", aseguró Maggio.

El modelo de negocio estará apoyado en aeronaves más chicas, con menores costos operativos y mayor flexibilidad para abrir rutas donde hoy no alcanza la demanda para aviones de mayor porte. Según explicó el empresario, con menos de 40 pasajeros ya puede cubrirse el costo de un vuelo.

"Hay muchísimas rutas que se volaban y hoy no existen más. Eso genera una demanda insatisfecha muy grande", sostuvo.

Humming y Domus: otros proyectos que apuestan a la desregulación

Otro de los proyectos que apareció en los últimos meses es Humming Airways, una línea regional que apunta a ciudades medianas del interior y trayectos que hoy no cuentan con conexión aérea directa. La empresa fue la primera en despegar tras la desregulación y la habilitación del Gobierno a operar con aeronaves con capacidad para 19 pasajeros.

A fines de 2025 concretó la compra de su primer avión propio por alrededor de u$s1,4 millones. Hasta ese momento trabajaba con una aeronave alquilada, esquema habitual en la etapa inicial de varias compañías chicas.

Después de una temporada de verano en la que redujo su operación por cuestiones estacionales -tiene una demanda corporativa en su mayoría-, este año reordenó su red y sumó nuevos destinos en la provincia de Buenos Aires.

El nuevo esquema contempla los trayectos Buenos Aires-Olavarría-Coronel Suárez y Buenos Aires-Tandil-Tres Arroyos, ambos desde Aeroparque.

Según los valores publicados por la empresa, un vuelo a Villa Gesell arranca desde u$s93, mientras que Paraná parte de u$s115 y Concordia desde u$s135.

También apareció Domus Airways, una compañía que en el segundo trimestre de 2025 consiguió la autorización para operar vuelos de cabotaje e internacionales de pasajeros y carga. La empresa venía buscando ese permiso desde 2018. Está encabezada por Damián Toscano, uno de los impulsores de Alas del Sur, el proyecto que durante el gobierno de Mauricio Macri obtuvo habilitaciones para volar, pero que luego terminó vendido a JetSMART.

Domus plantea un esquema alejado del low cost. Según explicó Toscano en su momento a otros medios de comunicación, la idea es operar con aviones Airbus A220-100 configurados para menos de 60 pasajeros, con cabinas business y premium economy.

El plan es comenzar a volar una vez completados los pasos pendientes ante la ANAC para conseguir el Certificado de Explotador de Servicios Aéreos. Entre las rutas presentadas figuran:

  • Buenos Aires-Córdoba, Mendoza y Neuquén
  • Destinos regionales: San Pablo, Río de Janeiro, Lima y Montevideo
  • Destinos internacionales: Miami, Houston y Punta del Este