Gigante de la venta de electrodomésticos sigue cerrando sucursales y acentúa la crisis de ese sector
La caída que evidencia la comercialización física de electrodomésticos y la avalancha de productos importados que ingresan a la Argentina siguen acrecentando la crisis que atraviesan las principales cadenas de retail locales. El cierre de sucursales, los planes de ajuste, los concursos de acreedores y, en casos extremos, las quiebras, se multiplican en un sector que históricamente supo crecer apalancado en el financiamiento al consumo y en la expansión del retail físico. Frávega y Garbarino, por mencionar dos nombres, se ubican entre las firmas que más se han visto golpeadas por el actual contexto comercial. Pero en días recientes otro retail de peso se sumó al pelotón de las compañías que, por efecto de las bajas ventas, comenzó a desactivar puntos de ventas: la cadena Pardo.
Así, y como expuso iProfesional recientemente, sólo en Córdoba y en apenas días la firma bajó las persianas en Río Cuarto y General Deheza, y ya el año pasado aplicó ajustes en algunos de sus locales en la provincia de Buenos Aires.
Pardo cerró su sucursal en Rafaela
A esa decisión Pardo le sumó, durante la última semana, el cierre de su punto de ventas en Rafaela, en la provincia de Santa Fe.
"La novedad se conoció a partir de un cartel colocado en la puerta del local, donde se informa el ‘cierre total de la sucursal’ y se brindan detalles para que los clientes puedan continuar abonando sus cuotas", indicaron medios locales.
"Según se indica, los pagos deberán realizarse mediante transferencia bancaria al Banco Macro, a nombre de Pardo S.A., con posterior envío del comprobante a un número de WhatsApp habilitado para tal fin", añadieron.
Se añadió que dicho comercio había abierto sus puertas en esa ciudad hacía apenas 4 años. Y que "formaba parte de la oferta de electrodomésticos en una de las zonas más transitadas de Rafaela".
Fuentes del ámbito de las cadenas de retail detallaron que, por efecto de las menores ventas y luego la expansión de la compra online, en apenas un puñado de años la cadena pasó de contar con 74 puntos de venta activos a un total de 62. A eso hay que añadir que Pardo continúa operando un centro de logística.
En la provincia mediterránea, la cadena disparó la sorpresa con una baja de persianas por demás súbita. Así lo reconocieron en ese distrito desde fuentes comerciales hasta representantes de la Asociación Gremial de Empleados de Comercio de Córdoba (AGEC).
"Pardo cierra porque no hay ventas en todo el país, todo se ha caído a pedazos y cada vez hay más cierres en todas las cadenas", declaró esta semana José Luis Oberto, secretario general de ese sindicato.
Pardo bajó persianas en Río Cuarto
En Río Cuarto, se indicó, Pardo mantuvo su presencia durante el lapso de 5 años. "La cadena había abierto a fines de 2021 en la ciudad y en los últimos meses se fue achicando. Finalmente, quedaron sólo cuatro empleados", precisaron medios locales.
Según portavoces de AGEC, los empleados de la cadena se enteraron del cierre en el inicio de abril, en momentos en que arribaron a la sucursal y se encontraron con que el local nunca levantó sus persianas. Al parecer, la firma rápidamente ofreció indemnizaciones pero con cifras que sus ahora exempleados rechazaron de plano.
"El cierre es consecuencia de la caída del poder adquisitivo. No es la única empresa que está en esa situación", dijo Oberto.
"Este tipo de situaciones nos genera preocupación porque no se trata de una complicación puntual que tiene una empresa. Hay una situación que se extiende a toda la cadena comercial. Nosotros estuvimos hablando con los directivos del CECIS (Centro Empresario Comercial, Industrial y de Servicios de Río Cuarto) y son muy pocos los rubros que no están peor. Incluso los supermercados venden menos y también las casas de comidas. Es alarmante", manifestó, en dichos al medio Puntal.
La misma fuente señala que en la página oficial de Pardo las sucursales de Río Cuarto y General Deheza ya no están, aunque 12 sucursales en toda la provincia de Córdoba siguen apareciendo como operativas.
Sin embargo, en AGEC afirman que la cadena ya desactivó o avanzó con la fusión de locales en determinadas plazas comerciales. Expusieron como ejemplo el caso de Bragado, en la provincia de Buenos Aires, donde la firma concentró actividades en un único punto comercial desde septiembre del año pasado.
El contexto comercial golpea a las grandes cadenas
Hoy por hoy, el modelo tradicional de venta física en el retail muestra signos evidentes de agotamiento. El punto de partida de la crisis es la fuerte caída de la demanda. En un escenario de pérdida sostenida del poder adquisitivo, los electrodomésticos —bienes durables por definición— se convierten en uno de los primeros gastos que los hogares postergan.
A la espera de los últimos datos, el sector viene de sufrir una caída del 18,6% interanual en las ventas en el último trimestre de 2025, con retrocesos generalizados en todas las categorías, desde línea blanca hasta pequeños electrodomésticos y tecnología.
Pero lo más llamativo del fenómeno es que el desplome del consumo se da incluso en un contexto de baja de precios relativos. A contramano de lo que ocurre en la mayoría de los rubros de la economía argentina, los electrodomésticos mostraron una caída promedio del 6,6%, mientras la inflación general superó el 30 por ciento.
El dato refleja un cambio profundo: el problema dejó de ser el precio y pasó a ser el ingreso disponible. En otras palabras, aunque los productos sean relativamente más baratos, los consumidores no tienen margen para financiar compras de ese tipo.