Expropiación de Aerolíneas Argentinas: un fondo busca embargar activos argentinos en EE.UU.
El litigio internacional por la expropiación de Aerolíneas Argentinas suma un nuevo capítulo con impacto potencial sobre las finanzas públicas. El fondo estadounidense Titan Consortium avanzó con pedidos judiciales en Estados Unidos para embargar activos soberanos argentinos por más de u$s390 millones, en el marco de un laudo favorable emitido por el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi).
La ofensiva del fondo apunta a ejecutar ese fallo arbitral en tribunales norteamericanos, luego de que, según trascendió, Argentina no haya realizado pagos vinculados a esta sentencia en los últimos 16 meses. En ese contexto, Titan intensificó su estrategia legal para intentar garantizar el cobro de la indemnización.
Uno de los puntos más sensibles de la maniobra es el intento de avanzar sobre activos financieros en Estados Unidos. De acuerdo con especialistas del mercado, el fondo buscaría establecer prioridad sobre los colaterales de los Bonos Brady que el país mantiene depositados en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York. Esta jugada incluso podría entrar en tensión con acuerdos recientes que la Argentina alcanzó con otros acreedores, como Attestor y Bainbridge, también beneficiarios de laudos internacionales.
Expropiación de Aerolíneas Argentinas un conflicto que se arrastra desde 2008
El origen del caso se remonta a 2008, cuando el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner dispuso la reestatización de Aerolíneas Argentinas, entonces controlada por el grupo español Marsans. La medida derivó en una extensa disputa judicial en el ámbito internacional.
En 2017, el Ciadi determinó que el Estado argentino debía pagar una compensación de u$s320 millones, más intereses. Con el paso del tiempo, los derechos de litigio fueron cambiando de manos: primero pasaron al fondo Burford Capital —conocido también por su rol en el juicio por YPF— y luego fueron adquiridos por Titan Consortium, que ahora impulsa la ejecución del fallo.
Durante la gestión de Marsans, la compañía acumuló pasivos cercanos a u$s890 millones y se desprendió de activos clave, como oficinas en distintas ciudades del mundo, simuladores de vuelo y rutas internacionales. Estas decisiones deterioraron la estructura operativa de la aerolínea y su posicionamiento global.
Al momento de la expropiación, las valuaciones de la empresa fueron contradictorias: mientras el banco Crédit Suisse estimó un valor de entre u$s250 y u$s450 millones, el Tribunal de Tasación de la Nación fijó un valor negativo superior a u$s760 millones, cifra que finalmente fue convalidada en el Congreso.
Aerolíneas Argentinas: números positivos tras años de déficit
En paralelo al frente judicial, la situación económica de Aerolíneas Argentinas muestra una mejora significativa en los últimos años. La compañía cerró 2025 con un resultado operativo positivo de u$s112,7 millones, casi el doble que en 2024, cuando había registrado una ganancia de u$s56,6 millones.
Se trata del segundo año consecutivo con números en verde, luego de más de una década con balances deficitarios. La empresa alcanzó ingresos por encima de los u$s2.200 millones y, por primera vez desde su reestatización, no requirió aportes del Tesoro Nacional.
Entre 2008 y 2023, la aerolínea había registrado un déficit operativo promedio de u$s400 millones anuales y demandado más de u$s8.000 millones en transferencias estatales. En contraste, en 2025 logró sostener un factor de ocupación del 83%, con unos 300 vuelos diarios y más de 12,7 millones de pasajeros transportados en el año.
Además, redujo su deuda financiera en un 41%, al pasar de u$s341,9 millones en 2023 a u$s207,4 millones en 2025, como parte de un proceso de saneamiento de sus cuentas.
Privatización en análisis
En este contexto, dentro del Gobierno vuelve a tomar fuerza la posibilidad de avanzar con una privatización de la compañía. La iniciativa podría incorporarse a una eventual Ley Bases 2, luego de haber quedado afuera del primer proyecto por falta de consenso político.
En despachos oficiales aseguran que existen interesados en adquirir la empresa, especialmente tras haber alcanzado resultados operativos positivos. Sin embargo, el avance de litigios internacionales como el impulsado por Titan Consortium agrega presión e incertidumbre sobre el futuro de la aerolínea y sobre los activos argentinos en el exterior.