Crearon el "Laverap para perros" y ya está en Argentina: cuánto cuesta cada máquina y cómo funciona
Cualquiera que haya intentado bañar a un perro en casa sabe cómo termina la historia, el animal detecta el agua antes de llegar al baño y empieza el circo. Corre, se esconde, se sacude en el peor momento y, cuando todo termina, el tutor está más empapado que la mascota. En la peluquería canina tradicional la dinámica no es muy distinta, requiere manos, tiempo, energía y, sobre todo, paciencia. Una tecnología española llegó a Buenos Aires con la promesa de cambiar esa ecuación de raíz. Se llama Lavakan, opera desde una cabina de baño de acero inoxidable, y el perro entra solo, tranquilo, sin forcejeos ni secadores que asustan. Lo que sale del otro lado es un animal limpio, seco y sin estrés. El modelo combina automatización, bienestar animal y una propuesta de negocio escalable para emprendedores.
Argentina ostenta el primer puesto en el ranking mundial de mascotas por persona, más del 80% de las familias convive con al menos un animal de compañía, por encima de países tradicionalmente fuertes como Estados Unidos o Brasil. A ese dato se suma que el 94% de los propietarios argentinos considera a su mascota un miembro pleno de la familia, y la misma proporción asegura estar dispuesto a invertir dinero en su salud y bienestar. El resultado es un mercado de servicios que en América Latina proyecta pasar de u$s11.380 millones en 2024 a u$s18.880 millones para 2033.
En esa intersección entre demanda creciente y consumidores cada vez más exigentes es donde se para Lavakan. La empresa tiene sede en España y presencia en 17 países, entre ellos Italia, Alemania, Suiza, Francia, Brasil, México, Colombia, Chile, Estados Unidos y Canadá, con más de 200.000 clientes acumulados. Su propuesta en Argentina arrancó este año con una base operativa en el barrio de Palermo, sobre la Avenida Raúl Scalabrini Ortiz 3173, donde ya hay tres cabinas funcionando.
Detrás de la empresa están Stephanie Watson y Robert Watson, los fundadores de la operación local, quienes accedieron a hablar en exclusiva con iProfesional. La cabina, explican, no es una adaptación de maquinaria industrial ni una improvisación tecnológica sino que fue diseñada desde cero por un equipo de peluqueros caninos, veterinarios e ingenieros, con el objetivo explícito de mejorar la experiencia del baño para el animal.
"Esta convergencia de conocimientos garantiza que la tecnología no solo optimice los procesos del negocio, sino que prioriza el confort y la seguridad del animal, reconociendo que cada perro posee una personalidad y características genéticas únicas.", explica Stephanie Watson.
Fabricadas íntegramente en acero inoxidable, las cabinas operan con componentes de proveedores de primer nivel como Schneider Electric y STMicroelectronics, sobre un sistema basado en Debian. No hay plásticos ni superficies con bordes peligrosos. El sistema de secado utiliza doble turbina silenciosa, diseñada específicamente para reducir los decibeles y evitar el estrés auditivo que generan los secadores tradicionales en los animales. Para perros con fobia al baño, mascotas rescatadas, animales gerontes con problemas de piel, esa diferencia, afirman desde la empresa, es concreta y observable.
El proceso puede durar entre 30 minutos y una hora dependiendo del tamaño, el tipo de pelo y el comportamiento de cada perro. El sistema admite tres modalidades de operación: autoservicio completo, donde el propio dueño de la mascota gestiona todo el proceso; un esquema mixto con asistencia del operador; o bien un uso completamente manual cuando la situación lo requiere.
"El tiempo no es una limitante, sino una consecuencia de hacer las cosas bien. Es decir, respetar los tiempos del animal, su comodidad y garantizar una experiencia segura, tranquila y realmente efectiva.", explican los Watson.
Otro diferencial es la incorporación de ozonoterapia, una terapia natural que combina ozono y oxígeno, ofreciendo efectos antioxidantes, bactericidas y cicatrizantes, y está especialmente indicada para mascotas con seborrea, dermatitis atópica, descamaciones o piodermias. Al combinar ese tratamiento con shampoos 100% veganos, formulados según el tipo y largo de pelo de cada animal, Lavakan apunta a elevar su propuesta de un baño estándar a una experiencia de "Pet Spa" integral.
El negocio: cuánto cuesta, qué deja y cómo se recupera la inversión
La pregunta que más interesa a quienes piensan en sumar una cabina Lavakan a su pet shop, clínica veterinaria o peluquería canina es, lógicamente, la económica y los Watson revelaron los números en esta entrevista.
La inversión total por cabina, incluyendo el equipo, la instalación y la adecuación del local, se ubica entre u$s55.000 y u$s75.000. El tiempo estimado de recupero es de tres años, y la empresa asegura que el equipo puede amortizarse con tan solo un baño diario.
El ticket promedio que paga el consumidor final varía según el tamaño de la mascota, pero ronda los $45.000 por baño.
Para quien quiera ingresar al negocio, Lavakan ofrece modelos de licencia y franquicia. Las primeras cabinas del país fueron importadas directamente desde España, pero a partir de 2027 está previsto el comienzo del ensamblaje local, lo que podría reducir costos y acelerar los tiempos de entrega, que hoy la empresa describe como "inmediatos".
La gestión del negocio está apoyada en una app propia que permite a los operadores monitorear en tiempo real la cantidad de baños realizados, el tipo de pelo y tamaño de cada mascota atendida, la facturación acumulada, el historial de clientes y el tipo de servicio prestado a cada uno. La plataforma también cuenta con conexión a un gestor de comunidad para el envío de mensajes automatizados a los clientes, y genera una ficha técnica por mascota que puede consultarse en cada visita.
En cuanto a la operación, la empresa requiere una capacitación inicial tanto teórica como práctica, brindada directamente por Lavakan España. Esa formación cubre el funcionamiento técnico de las cabinas, los protocolos de uso, el mantenimiento y las buenas prácticas en la atención de mascotas. El mantenimiento periódico es trimestral.
"El objetivo es que cada operador pueda manejar el sistema con total autonomía y criterio, entendiendo no solo cómo funciona, sino cómo adaptarlo a cada situación concreta", explica Stephanie.
La proyección de Lavakan Argentina para 2026 y 2027 es alcanzar tres locales propios en el país. Un objetivo es garantizar la calidad del servicio y construir una base sólida antes de escalar. En un mercado donde la oferta de servicios caninos todavía funciona en gran medida bajo esquemas artesanales y sin tecnología de soporte, la vara no parece difícil de superar.
La diferencia concreta frente a otras soluciones que ya existen en el mercado local, según los propios fundadores, pasa por cuatro ejes: la posibilidad de usar la cabina en modo automático y manual simultáneamente; el sistema de secado de baja emisión sonora; el consumo reducido de agua respecto a un baño tradicional; y la integración de ozonoterapia como tratamiento diferencial. Todos estos atributos responden a problemas reales que enfrentan los negocios y los animales en el día a día, aseguran desde la empresa.
Para un país que lidera el mundo en mascota por habitante y donde la disposición a pagar por su bienestar es estadísticamente alta, Lavakan llega a redefinir lo que puede ser una peluquería canina. Para emprendedores que buscan un negocio escalable, las cabinas de baño como emprendimiento tienen todos los ingredientes; mercado en crecimiento, ticket validado, modelo de franquicia disponible y una tecnología que funciona en 17 países.