BAJO LA LUPA DEL BCRA

Abren investigación contra un importante banco boutique de la City porteña

Por orden de la autoridad monetaria argentina, se inició un sumario para determinar una serie de irregularidades que habría cometido el Banco CMF
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 18 de Mayo, 2026

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) inició un sumario financiero contra el Banco CMF S.A. por presuntas infracciones a las normativas vigentes, que regulan la actividad bancaria en el país.

La medida quedó formalizada bajo el expediente EX-2025-00247607-gdebcra-gsev#bcra, según confirmaron fuentes oficiales a iProfesional y tal como la propia entidad bancaria admitió en una comunicación enviada a la Comisión Nacional de Valores (CNV).

Fundado en 1978 como una sociedad anónima de capitales íntegramente nacionales, el Banco CMF S.A. (sigla que remite a sus orígenes como Corporación de Inversiones y Mercado de Futuros) se consolidó en el sistema financiero argentino bajo un modelo de banca corporativa y de nicho.

A diferencia de las entidades comerciales masivas, opera bajo la modalidad de casa única, con una sede central que se encuentra en el barrio porteño de Puerto Madero, más precisamente en Macacha Güemes 150. Es decir, no posee una red de sucursales minoristas y su estrategia comercial está orientada casi con exclusividad a brindar asistencia financiera de alto valor agregado a una base acotada de clientes de escala mediana y grande (segmento corporativo e institucional).

La entidad explícitamente no otorga préstamos personales ni productos de consumo masivo ya que sus principales líneas de negocio incluyen:

  • Financiamiento comercial
  • Prefinanciación de exportaciones
  • Cartas de crédito
  • Operaciones de tesorería y mercado de capitales (como la estructuración de fideicomisos financieros)

Su base de depósitos está altamente concentrada y proviene, de manera principal, de inversores institucionales y grandes corporaciones que buscan colocaciones a corto plazo o cuentas remuneradas.

Negocios diversificados

Además de esa pata crediticia empresarial, el banco es un actor reconocido en el segmento de asesoramiento financiero, protección de activos y administración de portafolios de inversión para personas físicas de alto patrimonio.

En ese sentido, consolida sus estados contables y potencia su oferta de soluciones de mercado mediante un entramado de empresas subsidiarias entre las que se encuentra CMF Asset Management S.A.U.

Se trata de una sociedad gerente encargada de administrar su propia familia de Fondos Comunes de Inversión (FCI) que es "hermana" de Metrocorp Valores S.A, el brazo bursátil del banco, registrado ante la CNV como Agente de Liquidación y Compensación (ALyC) y Agente de Negociación Integral, con fuerte presencia operativa en BYMA, MAE y Matba Rofex.

El círculo de empresas vinculadas incluye al Eurobanco Bank Ltd, entidad a través de la cual canaliza operaciones internacionales y financiamiento estructurado en Latinoamérica.

También a QORP, una unidad de negocios enfocada en desarrollar e integrar infraestructura fintech corporativa para empresas que operan a gran escala y buscan soluciones tecnológicas aplicadas a la rentabilidad de su tesorería.

Según los últimos informes de agencias calificadoras de riesgo (como FIX SCR), los indicadores financieros de Banco CMF muestran dos caras de una misma moneda.

Por un lado, su lado positivo en donde registra históricamente niveles muy bajos de cartera irregular (mora) en comparación con el promedio de la banca privada local, respaldado por una estructura operativa liviana, niveles de liquidez inmediata holgados y ratios de capitalización (Tier 1) robustos.

Por otro, el factor de riesgo estructural ya que, debido a su propio modelo de nicho, presenta una elevada concentración de cartera, donde sus principales clientes representan un porcentaje muy significativo tanto del total de préstamos otorgados como de los depósitos captados, un elemento que el mercado monitorea de cerca ante la volatilidad macroeconómica.

Detalles de la denuncia

En cuanto al proceso administrativo puesto en marcha por la autoridad monetaria, apunta a determinar la responsabilidad de la entidad y de sus directivos en el incumplimiento de disposiciones de cumplimiento obligatorio.

Si bien los detalles específicos de las operaciones bajo la lupa se mantienen bajo estricto secreto de sumario, este tipo de expedientes —tramitados por la Gerencia de Asuntos Contenciosos en lo Cambiario y Financiero— suelen estar vinculados a inconsistencias en los regímenes de información obligatorios, inobservancia de las normas sobre exigencias de capitales mínimos o encajes y desvíos en las normativas relativas a la gestión de riesgos o lineamientos de Gobierno Corporativo.

Además, pueden observarse controles vinculados a las normativas de prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo.

"El Banco se encuentra analizando el contenido del sumario financiero y preparando su respuesta y se mantendrá debidamente informado al mercado respecto de cualquier novedad relevante que pudiera surgir", señala el directorio del CMF a modo de respuesta ante la CNV.

Historial de sumarios

No se trata del primer sumario que enfrenta el banco por parte del Central ya que cuenta con antecedentes de actuaciones administrativas por parte de la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias (SEFyC).

El antecedente directo más relevante data de abril de 2021.

En ese momento, el Directorio del Banco Central resolvió el Sumario Financiero N° 1566 (Expediente N° 388/121/2019), en donde se imputó al CMF por "Incumplimiento a las normas sobre Veracidad de las Registraciones Contables".

La inspección había detectado que, entre abril y mayo de 2019, la entidad registró una serie de operaciones de "pase pasivo" bajo la figura contable de "operaciones de contado a liquidar".

Según el criterio del Central, esta maniobra afectaba el cálculo de las exigencias de efectivo mínimo (encajes) que el banco debía mantener inmovilizados.

En su descargo de aquel entonces, el banco argumentó cuestiones de interpretación técnica y de realidad económica de los contratos, remarcando además que carecía de historial sumarial financiero previo hasta esa inspección.

Por lo tanto, este nuevo expediente (EX-2025-00247607-gdebcra-gsev#bcra) se suma al historial del banco como un nuevo proceso de investigación administrativa por supuestos desvíos normativos, rompiendo con la estabilidad regulatoria que la entidad intentó defender en los últimos años.

Posibles sanciones y procedimiento

El inicio de esta investigación abre una etapa de alegatos y defensa donde Banco CMF deberá presentar los descargos correspondientes y aportar las pruebas que justifiquen su accionar ante el regulador.

De confirmarse las irregularidades imputadas en el expediente, la Ley de Entidades Financieras prevé un abanico de penalidades aplicables tanto a la institución jurídica como a los miembros de su directorio y consejo de vigilancia.

La apertura de este tipo de sumario financiero y cambiario es la herramienta estándar, cotidiana y formal que utiliza el Banco Central para ejercer su rol de superintendencia y control sobre el mercado.

Lo hace a través de la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias (SEFyC), que realiza inspecciones permanentes (tanto de manera remota como presencial) en todos los bancos, mesas de cambio, ALyCs y, más recientemente, proveedores de servicios de pago (fintech).

Cuando los inspectores detectan un desvío —sea una falta técnica menor o una inconsistencia grave—, la normativa no permite aplicar una sanción directa de forma arbitraria.

El BCRA está obligado a abrir un sumario (bajo el Artículo 41 de la Ley de Entidades Financieras) para garantizar el derecho a defensa de la entidad.

Por ende, el inicio de un sumario es simplemente la apertura de un canal administrativo de investigación, no una condena de por sí.

De hecho, el Central procesa y resuelve decenas de sumarios al año cuya enorme mayoría no trascienden a la opinión pública masiva porque responden a fallas operativas de carácter netamente técnico.

Un dato clave de la coyuntura regulatoria actual es la implementación y el ajuste del Régimen de Acuerdo de Cumplimiento (AC) voluntario por parte del BCRA.

Este mecanismo permite que, tanto en la etapa presumarial como una vez abierto el sumario, los bancos reconozcan la falta objetiva observada por el supervisor y paguen una multa estandarizada de forma inmediata.

A cambio, la entidad evita un proceso legal que puede arrastrarse por años y, fundamentalmente, evita que sus directivos reciban antecedentes penales-financieros o inhabilitaciones en sus legajos personales.

Otros casos y contexto regulatorio

En lo que va del año, el Central dictó decenas de resoluciones finales sobre sumarios que venían tramitándose desde años anteriores.

Las más recientes e importantes del último mes incluyen la del pasado 15 de abril cuando se resolvió un sumario histórico contra la casa de cambio ARS Cambios SAS, aplicando una multa multimillonaria superior a los $54.000 millones e inhabilitación para sus directivos (la medida fue apelada y figura como "No Firme").

Una semana después, se dictó la revocación definitiva de la autorización para funcionar de esa misma entidad cambiaria.

En el plano de las aperturas como la misma instancia administrativa en la que está ingresando el Banco CMF, la Gerencia de Asuntos Contenciosos del BCRA sigue notificando expedientes de forma diaria.

Un dato fundamental para contextualizar estos procesos es recordar que el BCRA arrancó el año modificando el tablero de juego. El 9 de enero pasado, emitió la Comunicación "A" 8384, mediante la cual readecuó de punta a punta el Régimen Disciplinario y la Tramitación de Sumarios Cambiarios y Financieros. Esta reforma buscó agilizar los tiempos procesales, endurecer los controles digitales y aceitar los mecanismos de "Acuerdos de Cumplimiento", explicando por qué en estos meses se ve una aceleración notable tanto en las nuevas imputaciones como en el cierre de expedientes viejos.

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