Golpe a la industria nacional: reconocida marca de botines de fútbol abandona la producción local y hay despidos
La crisis que atraviesa el sector manufacturero argentino sumó un nuevo episodio con la paralización total de la planta que el Grupo Dabra operaba en Valle Viejo, provincia de Catamarca. La compañía, propietaria de cadenas deportivas como Dexter y Netshoes, resolvió detener las actividades operativas de la fábrica dedicada principalmente al ensamblado y confección de botines de Lotto, una marca con presencia histórica en el fútbol argentino.
La decisión implica el cese de la producción local de la marca y el reemplazo de la fabricación nacional por importaciones directas desde Brasil. Como consecuencia, los trabajadores de la planta, representados por la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina, quedaron desvinculados de sus puestos laborales.
El cierre de la fábrica se produjo en un contexto marcado por la caída del consumo interno, la reducción de la actividad industrial y el aumento de la competencia de productos importados. Fuentes vinculadas al sector indicaron que los siguientes fueron factores determinantes para la decisión empresarial:
- Los costos de producción local resultaban insostenibles
- Las dificultades para mantener niveles de competitividad frente al calzado proveniente de Brasil
- La retracción general del mercado deportivo argentino
Fin de una era: Lotto deja de fabricarse en Argentina
La planta ubicada en Valle Viejo estaba enfocada principalmente en la fabricación de botines de Lotto para el mercado argentino. Durante décadas, la marca tuvo presencia en el fútbol profesional local a través de acuerdos con clubes y futbolistas, especialmente durante las décadas de 1990 y 2000.
Con la paralización de las operaciones en Catamarca, la marca dejará de producirse en el país y pasará a comercializar productos importados. El cambio se enmarca en una tendencia que ya alcanzó a otras compañías de indumentaria y calzado deportivo, que optaron por reducir o discontinuar procesos fabriles locales para abastecerse desde países de la región o mercados asiáticos.
El Grupo Dabra es uno de los principales actores del comercio deportivo en Argentina. Además de operar cadenas minoristas, la empresa mantiene vínculos con distintas marcas internacionales vinculadas al rubro deportivo y del calzado. La decisión de cerrar la producción en Catamarca modifica el esquema de abastecimiento que la firma mantenía hasta el momento para parte de sus productos.
La tormenta perfecta que golpea a la industria del calzado
Representantes del sector del calzado vienen advirtiendo desde hace meses sobre las dificultades que enfrenta la actividad industrial vinculada a la producción nacional. La retracción del consumo, la caída de ventas y la disminución del poder adquisitivo impactaron de manera directa sobre la demanda de productos deportivos e indumentaria.
A esto se suman los costos asociados a la producción local, entre ellos salarios, cargas impositivas, logística y materias primas. En paralelo, la apertura de importaciones generó un escenario de mayor competencia para las plantas argentinas, especialmente frente al ingreso de productos elaborados en Brasil, donde parte de la industria cuenta con escalas de producción más amplias y estructuras de costos diferentes.
En ese contexto, distintas empresas comenzaron a revisar sus esquemas de producción y abastecimiento. Algunas redujeron turnos y personal, mientras que otras avanzaron con suspensiones o cierres de plantas.
La situación del sector del calzado también refleja el desempeño general de la industria manufacturera, que registró retrocesos en varios rubros durante los últimos meses. El impacto se observa especialmente en economías regionales donde determinadas fábricas representan una de las principales fuentes de empleo privado formal.
Catamarca pierde una fuente clave de empleo industrial
El cierre de la planta de Valle Viejo generó preocupación entre los trabajadores y autoridades locales debido al impacto económico y social que implica para la zona. La totalidad de los operarios perdió su fuente laboral, lo que afecta de manera directa a decenas de familias catamarqueñas.
En localidades del interior, la reducción de empleo industrial suele tener consecuencias amplificadas debido a la menor disponibilidad de puestos formales en el sector privado. En muchos casos, las plantas fabriles representan uno de los principales motores económicos de la región.
Tras conocerse la decisión empresaria, trabajadores y representantes gremiales iniciaron reclamos vinculados a las condiciones de desvinculación y al pago de indemnizaciones. Desde UTICRA denunciaron irregularidades en las liquidaciones finales y reclamaron la intervención de las autoridades laborales provinciales.
El conflicto derivó en protestas y movilizaciones de trabajadores frente a la planta y en organismos oficiales. Posteriormente, se abrió una instancia de negociación en el ámbito del Ministerio de Trabajo de Catamarca con el objetivo de abordar las condiciones de pago y los reclamos pendientes.
La paralización de la planta de Catamarca se suma a una serie de cierres, suspensiones y reestructuraciones que afectaron al sector industrial en distintos puntos del país. En particular, la industria textil, del calzado y de indumentaria registró cambios en los esquemas de producción a partir de la caída de ventas y el aumento de la competencia importada.
En los últimos años, varias compañías redujeron producción local o trasladaron parte de sus operaciones a otros países para abastecer el mercado argentino mediante importaciones. Las empresas argumentan dificultades para sostener costos operativos y márgenes de rentabilidad en el contexto económico actual.
Por su parte, sindicatos y cámaras industriales vienen alertando sobre el impacto que estos procesos generan sobre el empleo formal y las cadenas productivas regionales. El cierre de fábricas no solo afecta a trabajadores directos, sino también a proveedores, transportistas y comercios vinculados a la actividad industrial.
En Catamarca, la salida del Grupo Dabra de la producción local deja además interrogantes sobre el futuro del predio industrial y sobre la posibilidad de reactivar actividades manufactureras en la zona.
La decisión de dejar de fabricar botines Lotto en el país también refleja transformaciones dentro del mercado deportivo argentino. En los últimos años, el sector experimentó modificaciones en hábitos de consumo, estrategias comerciales y modelos de abastecimiento.
El crecimiento de plataformas de venta online, la expansión de cadenas deportivas y el avance de productos importados modificaron parte de la dinámica comercial del rubro. Empresas vinculadas al sector comenzaron a priorizar esquemas de distribución y comercialización por sobre estructuras fabriles locales.
En paralelo, varias marcas internacionales consolidaron modelos de negocios basados en producción regionalizada o tercerizada fuera de Argentina. Brasil y países asiáticos concentran gran parte de la fabricación de indumentaria y calzado deportivo que luego se comercializa en el mercado local.
Con el cierre de la planta de Valle Viejo, Lotto deja de integrar el grupo de marcas deportivas producidas en Argentina. La medida marca el final de una etapa para una marca históricamente asociada al fútbol argentino y profundiza el proceso de reducción de producción nacional dentro del sector del calzado deportivo.