Efecto importaciones: a un paso de cerrar el único fabricante de calzado para Adidas y Nike en Argentina
La decisión del Gobierno de promover una apertura indiscriminada de las importaciones sigue complicando la supervivencia de las compañías que producen calzados e indumentaria en la Argentina. A la situación crítica que atraviesan firmas como Textilana, dueña de la marca Mauro Sergio y proveedora de Kosiuko, y su controlada Hilamar, y Eseka, la compañía produce las marcas Cocot y Dufour, en días recientes se añadió la posibilidad concreta de que Dass, la única fabricante de calzado para Adidas y Nike en la Argentina, cierra de forma definitiva su planta en Eldorado, en la provincia de Misiones. De origen brasileño, la firma viene de recortar otros 45 puestos de trabajo y en 2025 bajó la persiana de sus instalaciones productivas en Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires.
En territorio misionero, la pregunta que prevalece es por cuánto tiempo más permanecerá abierta la planta de la compañía en cuestión. En los años recientes, Dass —un auténtico gigante en Brasil, con más de 36.000 empleados— redujo la dotación de personal en Eldorado de 1.500 a los actuales 220 operarios.
Dass, a un paso de cerrar en Misiones
Al mismo tiempo, la firma pasó de mantener en operación unas 60 líneas de producción de manera simultánea a un presente de apenas 15 en estado de funcionamiento. En torno al personal de la compañía señalan que la fabricación en Misiones fue mutando rápidamente a una actividad de "ensamblado" de calzado para, luego, sufrir el efecto de los importados.
En ese sentido, fuentes misioneras señalan que marcas como Adidas y Nike vienen optando por ingresar a la Argentina calzado terminado proveniente de China y Asia en general, lo cual les permite bajar de manera contundente los costos de producción.
Ante esta situación, que los operarios de Dass asumen como el paso previo al cierre definitivo de la planta de Eldorado, y en tanto la compañía es observada como la única fabricante de calzado para las marcas en cuestión, representantes de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA) elevaron un pedido de audiencia con la cúpula de la empresa en el país para saber cuál es el plan a futuro.
"Es despertarte todos los días sin saber qué va a pasar, si vas a tener trabajo o no. No queremos que nos vengan a mentir ni a generar falsas ilusiones. Lo único que queremos saber es la verdad: cuánto tiempo nos queda, si hay posibilidades o no. Que sean claros y contundentes", declaró al respecto Gustavo Melgarejo, delegado gremial de UTICRA, a medios locales.
Melgarejo expuso que los casi 45 despidos ocurridos en los últimos días redundaron en la pérdida de una línea de producción completa y una merma en la fabricación del orden de los 1.000 pares diarios. "Una de las grandes marcas suspendió la producción local para pasar a importar productos terminados", dijo. Además de Adidas y Nike, Dass elabora calzado para Umbro, Asics y Fila.
La importación complica el empleo en Dass
De acuerdo al representante de UTICRA, tan sólo en los primeros meses de 2025 una marca clave como Adidas importó alrededor de 12 millones de pares de zapatillas terminados mientras que, en contrapartida, las instalaciones de Eldorado elaboraron cerca de 700.000.
En línea con eso, Melgarejo sostuvo que, en su mejor momento, las instalaciones de Dass producían el calzado de manera completa y con una integración de insumos nacionales cercana al 30 por ciento. En la actualidad, elementos como las suelas llegan, también, a través de la importación.
Con relación a la posición de la compañía, el año pasado y en el contexto de cierre de su planta en Coronel Suárez, Dass puso a circular un comunicado explicando que su decisión respondía a "un plan estratégico diseñado para optimizar procesos y fortalecer su posición en el mercado, garantizando una gestión de excelencia".
Argumentó que bajar las persianas en la provincia de Buenos Aires y poner la mira en Misiones respondía a una "necesidad de adaptar las operaciones a la nueva dinámica del mercado en Argentina, caracterizada por un cambio de ciclo económico y nuevas condiciones comerciales".
Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), la capacidad instalada de la industria textil y del calzado en calidad de inactiva ya supera el 40%, y en los últimos dos años el sector perdió cerca de 16.000 puestos de trabajo.