Apuestas online: los clubes que se pueden quedar sin sponsor si avanza la ley oficial
La relación entre el fútbol argentino y la industria de las apuestas online es un vínculo financiero de alta tensión.
El proyecto de ley que impulsa el Gobierno para combatir la ludopatía y frenar el avance del juego virtual entre los menores de edad puede poner sobre la mesa un escenario de "reordenamiento forzoso" que, de aprobarse la norma en el Parlamento en los términos con los que se presentó en la Cámara de Diputados, obligaría a una gran cantidad de clubes del fútbol profesional a buscar fuentes de ingresos alternativas en un tiempo récord.
En especial, los de Primera División que encuentran en las casas de apuestas a uno de sus socios más rentables a partir de millonarios contratos de sponsoreo de camisetas.
Alcance de la norma
En el capítulo redactado para explicar los alcances de la norma en el ámbito de la publicidad se detallan una serie de prohibiciones y condiciones de publicidad, promoción y patrocinio de Juegos de Azar en línea.
Por caso, se prohíbe la visualización de juegos de azar en línea no autorizados y su difusión, en forma directa o indirecta, a través de cualquier medio de difusión o comunicación. También se prohíben los actos de exhibición, reproducción, repetición y/o difusión de dicha publicidad, ya sea en redes sociales, canales de televisión, radios, internet, plataformas digitales, telefonía celular, vía pública o en otro medio técnico o tipo de soporte publicitario.
Se aclara además que este tipo de promociones tanto para casas de apuestas ilegales como las autorizadas no podrán ser dirigidas ni protagonizadas por menores de edad; no podrán utilizarse contenidos que vinculen la participación en apuestas online con el éxito personal, laboral o social, o sugieran que tal participación conlleva aceptación social.
Tampoco podrán transmitir la idea de que cualquier eventual ganancia de juego acarreará soluciones financieras; ni promover el consumo de alcohol o de tabaco durante la participación en los juegos de azar.
Ecosistema en riesgo
Actualmente, alrededor de 10 equipos de la Liga Profesional de la AFA tienen patrocinios directos de operadores de juego, y en algunos casos, los contratos alcanzan los u$s2 millones anuales por temporada en los clubes más grandes.
Se trata de un ecosistema de patrocinios en la Liga Profesional de Fútbol (LPF) de Argentina que, durante la temporada 2026 que acaba de finalizar con la consagración de Belgrano de Córdoba, muestra una fuerte presencia de empresas de apuestas online y juegos de azar, a pesar del debate legislativo actual.
Es más, aproximadamente una tercera parte de los clubes de la primera división argentina tienen vínculos directos con el sector de apuestas y juegos de azar.
Entre esas instituciones se encuentran:
- River Plate (Betano, que también es sponsor oficial de la Selección Argentina)
- Boca Juniors (Betsson)
- Racing Club (Betsson)
- San Lorenzo (Casino Club Online)
- Newell's Old Boys (CityCenter Online)
- Rosario Central (CityCenter Online)
- Independiente (Sportsbet)
- Independiente Rivadavia (Sportsbet)
- Argentinos Juniors (Mr. Bet)
- Huracán (Mr. Bet)
Estos acuerdos suelen canalizarse a través de organismos estatales o casinos con sede física en la provincia del club como el caso de Unión de Santa Fe con Lotería de Santa Fe; o de Instituto de Córdoba, con Lotería de Córdoba, y Atlético Tucumán con Casino Parque (San Miguel de Tucumán).
El "efecto" Scaloneta
A este escenario se le suma el reciente acuerdo de Betano con la Selección Argentina para el Mundial 2026, que ha consolidado a esta marca como uno de los actores con mayor visibilidad en el fútbol local, incluso por encima de los acuerdos a nivel de clubes.
Este ejemplo demuestra cómo tanto para la AFA como para muchas instituciones deportivas, los contratos con casas de apuestas online representan una porción significativa del presupuesto anual.
Con ese dinero se financia desde los planteles profesionales hasta el mantenimiento de la infraestructura y las divisiones inferiores.
Desde la AFA, la postura ha sido de extrema cautela.
Dirigentes del sector advierten que una prohibición "total y absoluta" de la publicidad en camisetas y estadios generaría un desfinanciamiento del fútbol profesional.
También sostienen que este escenario pondría en riesgo la función social que cumplen los clubes, que a menudo dependen de estos ingresos para mantenerse a flote.
La alianza entre la AFA y Betano es un claro ejemplo de esta contradicción si se tiene en cuenta que el convenio busca capitalizar la pasión mundialista, lo cual contrasta con el espíritu del proyecto de ley oficial, que pretende precisamente limitar la exposición de estas marcas.
Esta contradicción pone de manifiesto la dificultad de aplicar una prohibición que alcance tanto a los clubes locales como a los símbolos nacionales, que operan en un mercado global donde el betting es, hoy, el principal patrocinador deportivo.
Escenarios probables
Si la ley avanza con la redacción original que es muy dura en cuanto a las publicidades, los clubes deberán adaptarse a un ecosistema restrictivo.
Muchos tendrían que renegociar sus cláusulas para eliminar la publicidad de apuestas de sus camisetas y redes sociales.
Esto les haría perder un flujo de divisas que es difícil de reemplazar por otros sectores (como el retail o automotriz, que tienen presupuestos de sponsoreo más volátiles).
El temor expresado por especialistas y dirigentes es que, si se prohíbe la publicidad de los operadores legales (aquellos que pagan impuestos y tienen licencias), el usuario quiera migrar masivamente a sitios offshore e informales, que no solo no tributan, sino que no ofrecen ninguna garantía de protección al jugador ni de control de edad.
El espejo europeo
La experiencia de países como España o Italia, donde se restringió drásticamente la publicidad, ha demostrado que el mercado no desaparece, sino que se desplaza hacia plataformas sin licencia, lo que suele complicar el trabajo de prevención de la ludopatía en lugar de facilitarlo.
En el mismo sentido, el gobierno argentino sostiene que el beneficio de la salud pública —especialmente la protección de los adolescentes endeudados por el juego online— supera al perjuicio económico.
El desafío tanto para el Poder Ejecutivo como para los legisladores será analizar si se puede encontrar un punto medio como el de permitir el sponsoreo bajo estrictas condiciones como, por ejemplo, prohibir la imagen de jugadores en piezas publicitarias o restringir horarios, en lugar de una prohibición total que deje a los clubes frente a una crisis financiera de escala.