Gigantes en acción: Arcor y Danone crean una nueva sociedad para inversiones clave
La alianza entre dos de los pesos pesados de la industria de consumo masivo, Arcor y Danone, acaba de dar un nuevo paso estratégico.
Los gigantes del sector alimenticio han constituido una nueva empresa denominada "La Serenísima S.A.", que llega un mes después de que ambos grupos se quedaron con el control total de Mastellone Hnos., la dueña inicial de esta histórica marca de leche.
En un informe enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), este jueves 28 de enero, el gigante cordobés de la familia Pagani explicó que el objeto social de esta nueva compañía será el de "la realización de operaciones financieras y de inversión, a cuyo fin podrá adquirir participaciones en empresas y sociedades constituidas y a constituirse, cualquiera fuera su objeto".
Se agrega que el capital social inicial de La Serenísima S.A. será de $30 millones, que serán aportados en partes iguales por Arcor y por el grupo francés a través de Gervais Danone.
En el mercado se sostiene que se trata de un vehículo societario diseñado para potenciar la capacidad de maniobra de los dos conglomerados en el mercado financiero y para ampliar sus despliegues corporativos en Argentina.
"El objetivo detrás de esta movida es claro: ganar agilidad para realizar operaciones financieras, gestionar inversiones de diverso tipo y —punto central para el mercado— contar con la estructura necesaria para la compra de empresas o participaciones accionariales", sostuvo un analista del sector ante la consulta de iProfesional.
El músculo financiero detrás de la nueva sociedad
En este sentido, la creación de "La Serenísima S.A." no es casual en un contexto donde los grandes grupos buscan optimizar sus carteras de negocios.
En el sector financiero entienden que la sociedad permitirá a ambos grupos tener agilidad financiera; estrategia para encarar proceso de compra de empresas y sinergia de capitales.
En el primer caso, será importante para poder centralizar las operaciones de inversión bajo un mismo paraguas, facilitando la toma de decisiones rápidas ante oportunidades del mercado.
En el caso de las fusiones y adquisiciones, la denominación de la sociedad y su objeto social sugieren que el vehículo está preparado para la adquisición de otros actores del mercado, ya sea para integrar nuevas marcas o consolidar posiciones en sectores estratégicos.
En cuanto a la sinergia de capitales se entiende que, al combinar la espalda financiera de Arcor, liderada por la familia Pagani, y el músculo internacional de Danone, la nueva sociedad se posiciona como un jugador de peso para futuras transacciones.
Pero también se marca otro objetivo, en función de las actividades comerciales de ambos grupos empresarios y que se vincula con la necesidad de conformar un negocio plenamente integrado ya que, hasta ahora, las operaciones estaban divididas.
La integración que elimina las barreras operativas
Mastellone concentraba la producción de leche, quesos y manteca, mientras que Danone manejaba categorías como yogures y postres.
La nueva estructura busca formalizar el viejo anhelo de "La Serenísima unida", para eliminar la segmentación operativa; gestionar toda la cadena de valor bajo una única conducción y aprovechar la escala, capilaridad comercial y la experiencia de ambos gigantes para optimizar costos, procesos y logística.
Además, al constituirse como una sociedad específica para inversiones, el vehículo permite potenciar las mejores prácticas de Arcor y Danone para acelerar el crecimiento ante un mercado interno complejo, marcado por la caída del consumo y la presión de costos.
Ante la competencia de segundas marcas y un mercado más exigente, la integración total busca reposicionar a La Serenísima como el actor central indiscutido en la mesa de los argentinos, asegurando la continuidad y calidad de sus marcas (como Ser, Danonino, Actimel, entre otras).
En definitiva, la sociedad nace para resolver una estructura de negocios histórica, modernizar la gestión de la láctea más importante del país y dotar a los accionistas de una herramienta flexible para realizar nuevas inversiones y adquisiciones en el sector.
Si bien las compañías mantienen un perfil hermético sobre los próximos pasos, el movimiento confirma una tendencia en el sector.
Qué viene ahora para el mercado alimenticio argentino
Las empresas de primera línea están volcando recursos en estructuras financieras autónomas que les permitan diversificar sus negocios lejos de la producción industrial tradicional.
Los analistas esperan ver en los próximos meses si la nueva sociedad se dedicará a la compra de activos en el sector de la alimentación o si el horizonte de inversiones de Arcor y Danone se expandirá hacia otros nichos económicos.
Además, sostienen que la consolidación de La Serenísima S.A. como vehículo de inversión marca una tendencia clara para el resto del año, marcando un cambio de paradigma.
A diferencia de años anteriores, donde las transacciones eran mayormente oportunistas o distressed (empresas en crisis), este acuerdo demuestra que los grandes jugadores están moviéndose hacia una integración vertical para ganar eficiencia.
La creación de una sociedad con capacidad financiera para adquirir otros activos (comprar empresas) valida que el mercado local ya no solo busca "ordenar" balances, sino ganar escala frente a un mercado más competitivo y exigente.
También genera presión sobre el resto de la industria alimenticia, si se tiene en cuenta que la competencia de Arcor y Danone (tanto locales como internacionales) deberán revisar sus propias estructuras.
La consolidación de una cadena de valor más eficiente y con mayor espalda financiera obliga a otros jugadores a buscar sus propias alianzas o profundizar su especialización para no perder cuota de mercado.
Es que, al tener ahora un vehículo societario diseñado para adquisiciones, el tándem Arcor/Danone se convierte en un comprador activo.
Esto podría acelerar el ritmo de M&A en segmentos como logística de frío, marcas de alimentos saludables o startups de tecnología alimentaria (foodtech), que busquen integrarse a su nueva plataforma.
Es decir, la creación de "La Serenísima S.A." no es un hecho aislado, sino el inicio de una etapa de mayor concentración y profesionalización.
El sector alimenticio está entrando en una fase de "depuración" donde la capacidad de comprar, integrar y optimizar se vuelve tan importante como la capacidad de producir.
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