De la Confitería El Águila al Túnel del Libertador: la empresa que busca expandirse en Palermo
La transformación de espacios públicos en polos gastronómicos y culturales se convirtió en una de las principales apuestas del Gobierno porteño para revitalizar áreas estratégicas de la Ciudad.
En ese escenario, una empresa que hasta hace pocos años era prácticamente desconocida aparece cada vez con más fuerza en algunas de las concesiones más atractivas en el barrio porteño de Palermo.
Se trata de Concesiones Sustentables S.A., la firma que actualmente explota la histórica Confitería El Águila dentro del Ecoparque (ex zoo de Buenos Aires), y que ahora quedó a un paso de sumar un nuevo activo de alto valor urbano: el denominado Túnel del Libertador.
Fue una de las dos únicas firmas que lograron superar la etapa de evaluación técnica y administrativa de la licitación impulsada por la Dirección General de Concesiones y Permisos de la Ciudad.
La comisión evaluadora de este proyecto desestimó las ofertas presentadas por Servicios Xantar S.A.; Tucson Administradora y Orovia S.A. por no cumplir con los requisitos mínimos necesarios.
Pero, tras la apertura de los sobres económicos el pasado 27 de mayo se optó por preseleccionar a Concesiones Sustentables debido a que ofreció un canon de $15 millones que fue más alto que su competidora que prometía pagar $9 millones.
Viejo conocido
La empresa ganadora de esta etapa fue constituida en junio de 2019 y desde su nacimiento mostró una orientación específica hacia la explotación de espacios públicos, emprendimientos gastronómicos, actividades recreativas y proyectos vinculados con parques, jardines y áreas de interés turístico.
Entre sus fundadores aparecen el productor televisivo Alberto Oscar Brufman y Sergio Federovisky, biólogo, periodista especializado en temas ambientales y ex funcionario nacional que años después ocuparía cargos relevantes durante la administración de Alberto Fernández.
Su primer gran desembarco en la Ciudad llegó en 2020, cuando resultó adjudicataria de la concesión de uso y explotación de la histórica Confitería El Águila, ubicada dentro del Ecoparque porteño.
El contrato fue otorgado por un plazo de 15 años y convirtió a la empresa en una de las protagonistas del proceso de reconversión del antiguo Zoológico de Buenos Aires.
Ahora busca sumar una nueva pieza dentro del mismo corredor urbano, teniendo en cuenta que se podría desarrollar un corredor gastronómico frente al Ecoparque.
Por eso, la ubicación del Túnel del Libertador explica gran parte del interés que despertó la licitación.
Nuevo punto de atracción
El inmueble se encuentra sobre Avenida del Libertador 3270/3271, frente al Ecoparque, a pocos metros de Plaza Italia, del Jardín Botánico Carlos Thays, del predio de La Rural y del corazón gastronómico de Palermo.
Para el gobierno porteño, el objetivo es convertir un espacio históricamente subutilizado en un nuevo punto de atracción para vecinos y turistas.
La estrategia se enmarca en una política más amplia de recuperación de inmuebles públicos mediante esquemas de concesión privada que permitan financiar obras, mantenimiento y actividades permanentes sin depender exclusivamente de recursos presupuestarios.
En caso de quedarse con la nueva concesión, Concesiones Sustentables pasaría a controlar dos espacios estratégicos separados por apenas unos metros: la Confitería El Águila dentro del Ecoparque y el futuro polo gastronómico del Túnel del Libertador.
El proyecto oficial excede ampliamente la instalación de un restaurante.
Espacio gastronómico
La concesión comprende aproximadamente 705 metros cuadrados e incluye el histórico paso subterráneo de unos 50 metros de extensión junto con los accesos peatonales sobre Avenida del Libertador.
Según los pliegos licitatorios, el futuro concesionario deberá ejecutar obras de adecuación integral, restauración patrimonial, impermeabilización, renovación de instalaciones y mejoras generales de infraestructura.
Además, tendrá que garantizar el mantenimiento permanente del inmueble durante toda la vigencia del contrato.
La intención oficial es preservar el valor arquitectónico del lugar y, al mismo tiempo, dotarlo de una actividad económica capaz de asegurar su sustentabilidad a largo plazo.
La propuesta habilita una combinación de actividades gastronómicas, culturales y turísticas.
Entre las alternativas previstas figuran restaurantes, cafeterías, degustaciones, muestras artísticas, exposiciones, eventos culturales y acciones de promoción vinculadas al turismo.
Potencial comercial
La idea es que el túnel funcione como una extensión de la oferta recreativa que hoy concentra el corredor Plaza Italia-Ecoparque-Palermo, una de las áreas con mayor circulación de visitantes de toda la Ciudad.
Los funcionarios porteños consideran que el flujo turístico de la zona permite desarrollar emprendimientos rentables aun cuando deban afrontar inversiones iniciales importantes para la recuperación del inmueble.
Más allá del canon mensual que deberá pagar el adjudicatario, la principal variable económica del proyecto está vinculada con el potencial comercial de la ubicación.
La combinación de turistas, vecinos, visitantes del Ecoparque, asistentes a eventos en La Rural y usuarios del sistema de transporte público convierte a la zona en uno de los corredores peatonales más dinámicos de Buenos Aires.
Por esa razón, dentro del sector gastronómico y de entretenimiento existe interés por los espacios disponibles en el entorno de Plaza Italia, donde la oferta comercial continúa expandiéndose impulsada por el crecimiento turístico de Palermo.
Para Concesiones Sustentables, además, el resultado podría significar algo más que una nueva concesión: la consolidación de una presencia cada vez más relevante dentro del esquema de recuperación y explotación de algunos de los inmuebles públicos más codiciados de la Ciudad de Buenos Aires.