HISTORIAS QUE INSPIRAN

La increíble historia de Dante Chooi, el creador de Peabody que vivió indocumentado en Fuerte Apache antes de triunfar

Llegó desde Corea del Sur escapando de la guerra, atravesó quiebras y tragedias personales, y construyó una de las marcas más reconocidas del país
Por Clara Silles
NEGOCIOS - 17 de Julio, 2026

La historia de Dante Chooi parece sacada de una película. Vivió durante años en la clandestinidad, atravesó múltiples quiebras, perdió fábricas, empresas y sufrió duros golpes personales. Sin embargo, terminó convirtiéndose en el hombre detrás de una de las marcas de electrodomésticos más reconocidas de la Argentina: Peabody.

Su recorrido comenzó mucho antes de llegar al mundo de los negocios. Chooi nació en Corea del Sur y arribó a la Argentina en 1977, cuando tenía apenas 12 años. Su familia escapaba de una historia marcada por la guerra, la persecución y la pobreza.

Su padre había combatido en la Guerra de Corea. Durante aquellos años fue esclavo de guerra, estuvo encarcelado en un campo de concentración y pasó tres años trabajando en una mina sin ver la luz del sol. Además, la reforma agraria le quitó todos sus bienes.

Con la esperanza de empezar una nueva vida, decidió emigrar junto a su familia. Sin embargo, el comienzo en Argentina estuvo lejos de ser sencillo. Durante seis años vivieron indocumentados en el complejo habitacional Ejército de los Andes, popularmente conocido como Fuerte Apache.

La precariedad, el miedo y la incertidumbre formaron parte de la infancia de Chooi. Aun así, logró construir un camino de ascenso basado en el estudio y el trabajo. Con el tiempo cursó la carrera de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires y comenzó a desarrollar una carrera profesional en la empresa coreana Daewoo. Allí trabajó durante 15 años como traductor y gerente comercial.

Cómo Dante Chooi transformó a Peabody en una marca líder de electrodomésticos

En 1998 Daewoo quebró y Chooi perdió el trabajo que había construido durante años. Lejos de resignarse, intentó reinventarse como representante comercial de la marca, pero llegó la crisis de 2001 y volvió a fundirse.

Para muchos empresarios ese hubiera sido el final de la historia pero para él, fue apenas el comienzo. "Cuando uno creía que se terminaba el mundo, Argentina empezó a recomponerse a partir de 2003. Mi empresa es consecuencia de la crisis", explicó años después en una entrevista.

En 2004 tomó una decisión que cambiaría su vida y compró la histórica marca Peabody, conocida durante décadas por sus heladeras y que había pertenecido a Philco.  La adquisición no estuvo respaldada por grandes recursos financieros ni por una estructura industrial consolidada. De hecho, Chooi sabía que competir contra gigantes del sector era prácticamente imposible.

En lugar de pelear por precio o volumen, apostó por el diseño, la innovación y la diferenciación. Su estrategia consistió en transformar productos cotidianos en objetos aspiracionales. Las tradicionales pavas eléctricas, cafeteras y pequeños electrodomésticos dejaron de ser simples artefactos funcionales para convertirse en productos asociados al diseño y la estética.

Con el paso de los años, Peabody logró posicionarse entre las marcas más reconocidas del mercado argentino y expandió su catálogo con nuevas líneas de productos.

Sin embargo, el crecimiento no estuvo exento de nuevos golpes. Chooi suele decir que se fundió cuatro veces o más a lo largo de su vida.

Uno de los momentos más difíciles ocurrió en 2014. Para entonces había montado una planta industrial en Luján, después de haber iniciado años antes un proceso de fabricación local que incluso incluyó una experiencia industrial en Tierra del Fuego. Pero una inundación destruyó por completo la fábrica.

La mercadería quedó arruinada, la empresa tenía 60 empleados, 35 de ellos operarios, y la aseguradora no le pagó ninguna indemnización. El motivo fue tan simple como doloroso y es que no había leído correctamente la letra chica de la póliza.

"Me quedé con toda la mercadería arruinada y la compañía de seguros no me pagó nada", recordó tiempo después.

La inundación se sumó a una larga lista de crisis que incluyeron la caída de Daewoo, el colapso económico de 2001, la crisis financiera internacional de 2008 y las dificultades económicas de 2018 y 2019. Estos últimos años también tuvieron un fuerte impacto en su vida personal.

Según contó el propio empresario, aquella etapa terminó afectando profundamente a su familia y derivó en la ruptura de su matrimonio. A pesar de todo, nunca abandonó el proyecto.

El niño que llegó desde Corea del Sur y pasó seis años viviendo como indocumentado en Fuerte Apache terminó construyendo una de las marcas más reconocidas del mercado argentino.

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