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La nieta del fundador de Freddo sale a vender franquicias del exitoso negocio que montó en Miami

Llegó a EE.UU.i para emprender con recetas familiares. Una década después, Tatore se expande con franquicias y proyecta su llegada a la Argentina
12/06/2026 - 20:33hs
La nieta del fundador de Freddo que montó el restaurante favorito de los argentinos en Miami y ahora sale a vender franquicias

Agustina D'Apolito llegó a Estados Unidos en 2016 con 27 años, una visa de inversora, u$s150.000 y algo que pocas personas tienen, las recetas originales de su abuelo, Salvatore Guarracino, uno de los fundadores de la cadena de heladerías Freddo. Con ese capital, económico y simbólico, montó Tatore, un restaurante de cocina italo argentina que hoy factura 3 millones de dólares anuales, el 80% de su público son argentinos que visitan o viven en Miami y está listo para dar su gran salto con franquicias.

La historia arrancó lejos del glamour de Brickell. El primer local de Tatore estaba al lado de un lavadero de autos. "Ni la locación era premium", recuerda Agustina en diálogo por videollamada con iProfesional. Sin embargo, encontró rápidamente un nicho. En una ciudad que todavía no tenía la enorme oferta argentina actual, Tatore comenzó a convertirse en un refugio para quienes extrañaban los sabores de Buenos Aires.

Economista de formación, con pasos por multinacionales como Coca-Cola y maestrías en marketing y finanzas, en un momento sintió que el camino corporativo ya no alcanzaba para satisfacer su espíritu emprendedor. Se anotó en la carrera de chef pastelera y entendió que, como su familia, su destino pasaba por la gastronomía.

Después de haber soñado durante años con vivir en Estados Unidos, encontró en la cocina la puerta de entrada para concretar ese proyecto. La visa de inversora le permitió instalarse en Miami y adquirir un pequeño fondo de comercio que se convertiría en el punto de partida de Tatore.

Desde el primer día, Tatore apostó por lo casero en una ciudad donde, según cuenta Agustina, "todo es prefabricado".

Pasta hecha en el local, salsas de tomate de verdad, helados artesanales con recetas que su abuelo perfeccionó durante décadas —con almendras de Alemania, dulce de leche importado de Argentina, Sambayón con el alcohol original traído de Italia— y una carta que incluye milanesa napolitana, polenta, fainá y ñoquis del 29. "Lo que queremos replicar es lo que te cocinaría tu abuela en tu casa", resume.

Pero el éxito no llegó únicamente por el producto. D'Apolito sostiene que el diferencial estuvo siempre en la experiencia. "Más que vender comida, buscamos generar comunidad. La gente viene a encontrarse, a sentirse en familia, a recordar sabores y momentos", afirma.

Y la comunidad argentina respondió. El restaurante se convirtió en punto de encuentro, en un lugar donde todos se saludan, donde la mamá de Agustina, Teresa, es una estrella de rock para los clientes, y donde las celebridades que pasan por Miami suelen hacer una parada obligada.

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Tatore es el restaurante favorito de los argentinos y celebridades que visitan Miami

Esa cercanía ayudó a consolidar una clientela fiel compuesta principalmente por argentinos, aunque con una creciente participación de otros públicos latinoamericanos y estadounidenses.

El plan para conquistar Estados Unidos

El nombre del restaurante surge del apodo de su abuelo, Salvatore Guarracino, conocido como "Tatore", una de las figuras clave detrás de la creación de Freddo. De él heredó no solo recetas y conocimientos técnicos, sino también una forma de entender el negocio gastronómico. "De chicos nos enseñaron a trabajar. Estábamos en la fábrica aprendiendo y viendo cómo se hacían las cosas. Esa cultura del esfuerzo siempre estuvo presente", explica.

El crecimiento sostenido comenzó a generar la pregunta sobre cómo escalar un modelo cuyo principal valor estaba justamente en la cercanía con los clientes.

Durante años, D'Apolito rechazó propuestas de expansión porque consideraba que todavía no estaban dadas las condiciones para replicar la experiencia que había construido. Sin embargo, el interés creciente de inversores y emprendedores terminó impulsando una nueva etapa.

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Su abuelo cofundó Freddo. Ella tomó sus recetas y construyó un negocio millonario en Miami

"Queríamos crecer, pero sin perder nuestra esencia. Por eso tardamos tanto en decidirnos", explica.

La respuesta llegó a través de un modelo de franquicias boutique diseñado para mantener una relación estrecha con cada operador.

A diferencia de los formatos masivos, la estrategia de Tatore busca seleccionar franquiciados que compartan los valores de la marca y participen activamente en la gestión diaria del negocio. "Tienen que saber que uno viene a trabajar y no a la playa", advierte Agustina con franqueza.

La primera franquicia abrirá sus puertas la próxima semana en Miami Beach, en el 7141 Collins Avenue. La segunda ya está en marcha y se inaugurará en Hollywood dentro de aproximadamente dos meses.

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Tatore busca franquiciados que quieran trabajar el negocio, no solo inversores en busca de caja

Además, la compañía analiza nuevas ubicaciones dentro del sur de Florida y recibe consultas de otros estados con fuerte presencia argentina, como Colorado.

El costo de la franquicia arranca en u$s150.000

En cuanto a los números, la inversión inicial arranca en los u$s150.000 para un formato de heladería y café, y puede llegar a los u$s500.000 para un restaurante completo. La recuperación estimada ronda el año y medio en los locales más chicos y los dos años en los más grandes. La facturación mensual puede ir de los u$s50.000 a los 250.000 dólares dependiendo del tamaño, con una dotación mínima de tres personas para el formato heladería, ya que toda la producción de helados corre por cuenta de la casa central.

La marca también cuenta con la ventaja adicional de que muchos potenciales franquiciados son argentinos interesados en radicarse legalmente en Estados Unidos mediante una visa de inversor. "Nosotros pasamos por ese proceso y entendemos perfectamente lo que implica. Queremos acompañarlos también desde ese lugar", asegura.

¿Y la Argentina?

A pesar de que el foco inmediato seguirá puesto en Florida, el sueño de regresar al mercado argentino ya forma parte de la hoja de ruta. "Yo calculo que primero abro cuatro o cinco acá en Miami, uno o dos estados más, y después el próximo desembarco ya creo que va a ser en Argentina", anticipa Agustina. El objetivo es estar en el país en un plazo de uno a dos años.

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Tras conquistar Miami, la marca proyecta desembarcar en Argentina en los próximos años

Las consultas desde Argentina ya existen y, según revela, hay interesados que siguen de cerca el desarrollo de la marca para convertirse en futuros operadores.

Mientras tanto, D'Apolito continúa involucrada personalmente en cada aspecto del negocio. Desde la cocina y la elaboración de productos hasta la atención al cliente y el desarrollo de nuevos proyectos, como Dapo, su unidad de eventos y catering para celebridades y familias de alto perfil.

A diez años de haber llegado a Miami con una visa de inversora, un puñado de ahorros y las recetas de Freddo bajo el brazo, D'Apolito está a punto de transformar aquel restaurante nacido junto a un lavadero de autos en una cadena internacional con franquicias. El desafío ahora es replicar en nuevas ciudades la misma fórmula que convirtió a Tatore en un pequeño pedazo de Argentina en el sur de Florida.