Impuestos cero por 10 años: El plan de la ciudad del carnaval para atraer capitales
Mientras provincias y municipios buscan fórmulas para captar inversiones privadas en un contexto de fuerte competencia por el capital productivo, Gualeguaychú decidió avanzar con una de las propuestas fiscales más agresivas de los últimos años.
El intendente Mauricio Davico anunció la creación del Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones en Gualeguaychú (RINIG), una herramienta municipal que complementará el Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones (RINI) impulsado por la provincia de Entre Ríos.
La iniciativa fue presentada durante una Jornada de Transformación Digital y ahora deberá ser tratada por el Concejo Deliberante local.
El objetivo es promover la radicación de nuevas empresas y acompañar la ampliación de industrias ya instaladas mediante un esquema de alivio tributario de largo plazo.
"Sigo convencido de que reducir impuestos es clave para el desarrollo. Sigamos trabajando juntos, con reglas claras y apoyando a los empresarios", sostuvo Davico durante el anuncio.
Los beneficios que cambian las reglas del juego
El aspecto más atractivo del proyecto es el paquete de beneficios tributarios previsto para quienes realicen nuevas inversiones dentro del ejido municipal.
Según la propuesta, las compañías que se radiquen en la ciudad podrán acceder durante un plazo de hasta 10 años a:
- Exención total de la Tasa por Actuaciones Administrativas
- Exención total de los derechos de edificación
- Exención de hasta el 100% de la Tasa por Inspección Sanitaria, Higiene, Profilaxis y Seguridad
"Las nuevas empresas que se instalen van a pagar cero en todo concepto durante una década", afirmó el jefe comunal al explicar el alcance de la iniciativa.
El jefe comunal aclaró además que el régimen no estará limitado únicamente a nuevos emprendimientos: también podrán acceder a beneficios las industrias y empresas ya instaladas que decidan ampliar sus operaciones, incorporar nuevas líneas productivas o realizar inversiones de expansión.
En esos casos, el incentivo alcanzará exclusivamente a la nueva inversión realizada, evitando que el crecimiento de la actividad genere una mayor carga tributaria.
La guerra silenciosa por atraer fábricas y tecnología
La decisión de crear un régimen local de promoción de inversiones se inscribe en una tendencia que comienza a ganar terreno en distintas ciudades del país: competir por proyectos productivos mediante la reducción de impuestos y tasas municipales.
Si bien no se trata del primer municipio argentino en implementar incentivos de este tipo, la iniciativa aparece entre las más ambiciosas por el nivel de beneficios y por el plazo de vigencia previsto, que puede extenderse hasta una década.
La medida también refleja el cambio de paradigma impulsado por el gobierno de Javier Milei, donde la baja de impuestos, la desregulación y la búsqueda de un mayor protagonismo del sector privado aparecen como pilares de la estrategia económica.
En ese escenario, los municipios comenzaron a transformarse en actores cada vez más relevantes en la competencia por atraer industrias, empresas tecnológicas, desarrollos logísticos, inversiones turísticas y proyectos vinculados a la economía del conocimiento.
Qué significa para las empresas que evalúan dónde instalarse
Para una compañía que evalúa instalar una planta industrial, abrir un centro logístico, desarrollar un complejo turístico o desembarcar con una operación tecnológica, la carga tributaria local constituye un factor clave dentro de la ecuación económica.
La eliminación de tasas municipales durante 10 años implica una reducción directa de costos operativos y de inversión.
En proyectos intensivos en capital, la exención de derechos de construcción, habilitación y tasas de funcionamiento puede representar ahorros significativos durante los primeros años de actividad.
Además, el beneficio mejora los plazos de recupero de la inversión, una variable central para los directorios empresariales al momento de definir dónde localizar una nueva operación.
Otro elemento valorado por los inversores es la previsibilidad.
La posibilidad de contar con un esquema de beneficios garantizado por un período prolongado permite proyectar costos y rentabilidad con mayor certidumbre.
Para las empresas ya instaladas, el régimen también representa una señal positiva.
La ampliación de plantas, la incorporación de tecnología o el aumento de capacidad productiva podrán realizarse sin que la inversión incremental quede penalizada con una mayor carga tributaria.
El atractivo de combinar beneficios provinciales y municipales
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que los incentivos municipales podrán complementarse con los beneficios previstos por el RINI provincial.
Esto significa que una empresa podría acceder simultáneamente a ventajas fiscales otorgadas por la Provincia y por el municipio, generando un esquema de promoción más amplio que el disponible en otras jurisdicciones.
Para acceder a los beneficios, las empresas deberán presentar su solicitud ante la Dirección de Rentas municipal y cumplir una serie de requisitos vinculados con la inversión comprometida, la generación de empleo, el impacto ambiental y el cumplimiento de las obligaciones tributarias y laborales.
En el caso de las firmas que ya hayan obtenido la aprobación del RINI provincial, deberán presentar la resolución correspondiente emitida por el Ministerio de Desarrollo Económico de Entre Ríos.
Apuesta por el empleo privado como motor del desarrollo
Davico defendió la iniciativa como una herramienta para fortalecer el crecimiento económico local y generar nuevas oportunidades laborales.
"El sector privado es el único y el que verdaderamente genera riqueza", sostuvo el intendente, al remarcar la importancia de generar condiciones favorables para quienes invierten.
Además de la magnitud de los incentivos fiscales, el municipio busca posicionarse como un destino atractivo para nuevas radicaciones gracias a su ubicación estratégica sobre la Autovía del Mercosur, su cercanía con Uruguay, la presencia del Parque Industrial Gualeguaychú y una matriz productiva diversificada.
"Sigamos adelante trabajando entre sector público y sector privado. Es la única forma: todos juntos, con reglas claras y facilitándole la vida a los empresarios, que son los que generan recursos genuinos", concluyó Davico.