Los Pérez Companc llevan a Molinos a un nuevo negocio alimenticio
La industria alimenticia argentina acaba de registrar una de las operaciones corporativas más relevantes del año.
Molinos Río de la Plata, la empresa de consumo masivo controlada por la familia Pérez Companc, acordó la adquisición del negocio de NotCo Foods en Argentina y Uruguay.
Se trata de una apuesta estratégica que le permitirá ingresar a segmentos donde hasta ahora no competía y ampliar su presencia en algunas de las categorías con mayor potencial de crecimiento del mercado.
La operación representa mucho más que la incorporación de una nueva marca.
Para Molinos implica desembarcar en el negocio de los alimentos de origen vegetal, bebidas funcionales y productos vinculados con nuevas tendencias de consumo que ganan terreno entre consumidores jóvenes y urbanos.
"La incorporación de NotCo Foods representa una oportunidad para seguir fortaleciendo nuestra capacidad de innovación y acompañar la evolución de las preferencias de los consumidores. Valoramos la capacidad que ha tenido NotCo para construir una marca relevante, cercana a nuevas generaciones y asociada a nuevas formas de alimentación", sostuvo Agustín Llanos, CEO de Molinos Río de la Plata.
Por su parte, Matías Muchnick, fundador de NotCo, aseguró que el acuerdo representa "una enorme validación del camino que NotCo viene construyendo desde su inicio" y destacó que la marca encontrará una nueva plataforma para acelerar su crecimiento y expansión.
La transacción también fortalecerá la posición de Molinos en el negocio de congelados.
Es una categoría en la que NotCo logró ganar participación mediante el lanzamiento de productos innovadores y la apertura de nuevos espacios de consumo.
Segmento desconocido
El dato estratégico detrás de la operación es que Molinos accede a un negocio completamente nuevo para su portafolio.
La compañía es líder en categorías tradicionales como pastas, harinas, aceites, congelados, vinos, postres y alimentos secos.
Pero no contaba con una propuesta relevante dentro del universo plant-based, uno de los segmentos más dinámicos de la industria alimenticia global.
A través de la compra incorpora marcas como NotMilk, NotBurger, NotChicken, NotMayo, NotIceCream y NotProteinBar, productos desarrollados a partir de ingredientes vegetales y diseñados para replicar la experiencia de consumo de alimentos tradicionales.
La adquisición también le permite ganar presencia en segmentos vinculados con bebidas funcionales y nuevas formas de nutrición, categorías que vienen creciendo en los principales mercados del mundo impulsadas por consumidores cada vez más preocupados por la salud y el bienestar.
La nueva competencia
La apuesta tiene además una lógica de posicionamiento frente a los cambios que atraviesa la industria.
Mientras las principales compañías alimenticias del mundo avanzan sobre categorías vinculadas a proteínas alternativas, bebidas funcionales y nutrición personalizada, Molinos carecía de una marca propia en esos segmentos.
Con NotCo incorpora una plataforma ya desarrollada, una marca instalada y una cartera de productos que le permitirá competir en un negocio donde participan desde startups especializadas hasta gigantes internacionales como Nestlé, Unilever y PepsiCo.
También deberá enfrentar a empresas que desarrollaron propuestas de proteínas vegetales, hamburguesas plant-based, bebidas alternativas a los lácteos y alimentos congelados orientados a consumidores que buscan reducir el consumo de productos de origen animal.
Ademas, la operación se produce en un contexto de transformación global del sector alimenticio.
Las grandes compañías buscan responder a consumidores cada vez más preocupados por cuestiones vinculadas con la salud, la sustentabilidad, el bienestar animal y la calidad nutricional de los productos.
Aunque el boom de los alimentos plant-based se moderó respecto de los niveles observados durante la pandemia, continúa siendo uno de los mercados con mayor capacidad de innovación y desarrollo dentro de la industria.
Los clientes "heredados"
Para Molinos, además, la adquisición incorpora capacidades tecnológicas que exceden a las marcas.
NotCo se convirtió en una de las startups más reconocidas de América Latina gracias al uso de inteligencia artificial para desarrollar alimentos capaces de reproducir sabor, textura y experiencia de productos tradicionales utilizando únicamente ingredientes vegetales.
Fundada en Chile en 2015 por Matías Muchnick, la compañía construyó una plataforma tecnológica propia que despertó el interés de algunos de los mayores jugadores de la industria alimenticia mundial.
Entre sus socios y clientes se encuentran Kraft Heinz, con la que creó una empresa conjunta denominada The Kraft Heinz Not Company para desarrollar nuevas líneas de alimentos.
Tambien aparece PepsiCo, para proyectos vinculados a snacks y bebidas; y la cadena de restaurantes Wendy's, que incorporó productos desarrollados con tecnología de la startup en algunos de sus mercados.
Ese posicionamiento permitió a NotCo transformarse en uno de los casos más exitosos del ecosistema emprendedor latinoamericano y captar inversiones de fondos internacionales atraídos por el potencial de la inteligencia artificial aplicada a la alimentación.
Las razones detras del deal
NotCo nació con la idea de revolucionar la industria alimenticia a partir de la inteligencia artificial.
Su propuesta consistió en desarrollar alternativas vegetales capaces de replicar productos tradicionales mediante combinaciones de ingredientes diseñadas por algoritmos propios.
La compañía logró expandirse por varios mercados de América Latina y Estados Unidos, construyendo una marca de fuerte identificación con consumidores jóvenes, urbanos y preocupados por nuevas tendencias de alimentación.
Ese posicionamiento convirtió a NotCo en una de las foodtech más valiosas de la región y en un caso de estudio para la industria global de alimentos.
El desafío de crecer
La adquisición de NotCo también debe leerse en el contexto que atraviesa el mercado argentino de consumo masivo.
Molinos es una de las empresas más expuestas a la evolución del poder adquisitivo de los hogares y durante los últimos dos años debió enfrentar un escenario marcado por la caída de las ventas en supermercados y autoservicios, producto del ajuste económico y la pérdida de capacidad de compra de amplios sectores de la población.
La compañía, controlada por la familia Pérez Companc, es una de las mayores productoras de alimentos del país.
Opera un portafolio que incluye marcas líderes como Matarazzo, Lucchetti, Granja del Sol, Gallo, Don Vicente, La Salteña, Sibarita, Cocinero, Blancaflor, Preferido, Cruz de Malta, Nobleza Gaucha, Nieto Senetiner y Ruca Malen, entre otras.
Con más de 120 años de historia, Molinos ocupa posiciones relevantes en categorías que van desde pastas secas y frescas hasta congelados, harinas, aceites, vinos, yerba mate y productos de almacén.
Sin embargo, gran parte de esos negocios están directamente vinculados al consumo cotidiano de los hogares argentinos, uno de los sectores más golpeados por la retracción de la demanda registrada durante los últimos meses.
En ese escenario, las grandes empresas alimenticias comenzaron a buscar nuevas fuentes de crecimiento más allá de las categorías tradicionales.
La compra de NotCo encaja dentro de esa estrategia.
Le permite a Molinos diversificar su oferta, ganar presencia en segmentos de mayor valor agregado y acercarse a consumidores que priorizan atributos como salud, nutrición, sustentabilidad e innovación.
Además, le aporta una marca con fuerte llegada a públicos jóvenes y urbanos, un segmento donde las compañías tradicionales suelen encontrar mayores dificultades para crecer.
Representa ademas una apuesta de largo plazo en un contexto complejo para el consumo masivo local.
Mientras el mercado tradicional continúa mostrando señales de debilidad, la compañía busca posicionarse en categorías que, aunque todavía representan una porción menor del negocio alimenticio, exhiben tasas de crecimiento superiores al promedio de la industria.
Ademas, concentran buena parte de las inversiones globales en innovación alimentaria.