Mítica empresa argentina de agendas cierra para siempre tras 80 años: liquidan todos sus activos
La quiebra de Russ SRL, la empresa detrás de las tradicionales agendas Citanova, ingresó en su etapa final. A poco más de un año de que el Juzgado Comercial N°24 decretara la quiebra, en mayo de 2025, el expediente avanza ahora hacia su cierre definitivo con la presentación del informe final y el proyecto de distribución de fondos elaborado por la sindicatura.
La declaración de quiebra puso fin a la actividad de una firma que había ingresado en concurso preventivo de acreedores en 2019 y que durante años intentó sostener sus operaciones mediante una reestructuración financiera. El cierre de la fábrica el año pasado implicó además la desvinculación de los 38 trabajadores que permanecían en la empresa al momento de la cesación definitiva de actividades.
Durante el último año, la Justicia avanzó con la liquidación de la totalidad de los activos de la compañía. La venta incluyó la histórica marca Citanova, maquinaria industrial, vehículos, mobiliario y miles de productos e insumos que permanecían en stock. También se ordenó la restitución del inmueble ubicado sobre la avenida Entre Ríos donde funcionaba la planta y las oficinas de la empresa.
Con esos pasos prácticamente completados, la quiebra entra ahora en su tramo final y deja atrás la historia de una compañía fundada en 1946 que llegó a convertirse en uno de los nombres más reconocidos del mercado argentino de agendas, cuadernos y artículos de organización personal.
Una crisis que comenzó antes de la pandemia
La crisis de Russ SRL no es reciente. La compañía se presentó en concurso preventivo en junio de 2019, en medio de un deterioro que ya venía afectando a su actividad principal.
Según los datos aportados en el expediente concursal, las ventas de agendas habían sufrido un fuerte retroceso en los años previos. Mientras que en 2013 comercializaba alrededor de 800.000 unidades, en 2018 las ventas se habían reducido a aproximadamente 315.500 agendas, lo que representó una caída cercana al 60%.
La empresa explicó entonces que la reducción de la demanda obligó a disminuir la producción en torno al 50%, aunque los costos fijos y la estructura operativa no pudieron ajustarse en la misma proporción.
La firma atribuía el deterioro a una combinación de factores que incluía la caída del consumo, el ingreso de productos importados, la posterior devaluación que encareció las compras externas y los cambios tecnológicos que comenzaron a desplazar el uso de agendas tradicionales.
Para ese momento, Citanova seguía siendo una marca de peso en el mercado. La compañía afirmaba producir cerca de 5 millones de unidades por año y contar con un catálogo superior a 1.500 modelos, entre agendas, organizadores, cuadernos, carpetas y artículos de escritorio.
Del concurso a la quiebra
Pese a la apertura del concurso preventivo y a los intentos de reorganización financiera, la situación de la empresa continuó deteriorándose. En la presentación mediante la cual solicitó su propia quiebra, Russ SRL sostuvo que la pandemia profundizó una crisis que ya estaba en marcha, ya que la paralización de actividades durante varios meses impactó directamente sobre un negocio vinculado al funcionamiento de oficinas, empresas y establecimientos educativos.
La firma señaló además que intentó reconvertirse incorporando nuevas líneas de producción, entre ellas carpetas y cuadernos, aunque esos esfuerzos no alcanzaron para revertir la caída de la actividad.
Finalmente, la empresa solicitó la quiebra y el proceso fue decretado por la Justicia en mayo de 2025. Con esa decisión quedó sellado el cierre definitivo de la planta y la interrupción de una actividad industrial que llevaba décadas en funcionamiento.
Qué activos tenía la empresa y cuánto se obtuvo por la venta
La liquidación judicial permitió conocer en detalle los bienes que aún conservaba la compañía.
Cuando atravesaba el concurso preventivo, Russ SRL informaba un activo total cercano a $35 millones. La mayor parte correspondía a mercadería e insumos, que representaban más de $27,6 millones, además de disponibilidades, créditos y bienes de uso.
En el proceso de quiebra salieron a la venta la maquinaria industrial, los vehículos, los muebles y la totalidad del stock. Entre los bienes inventariados figuraban:
- Impresoras industriales, guillotinas, perforadoras, dobladoras, equipos de encuadernación y maquinaria especializada para la fabricación de agendas y cuadernos
- Más de 49.000 agendas terminadas
- Unas 11.000 agendas sin terminar
- Alrededor de 12.000 tapas para agendas
- Más de 52.000 anillos para interiores
- Cerca de 180.000 separadores plásticos, además de cuero, telas y otros insumos productivos
La venta fue adjudicada en bloque a Papiens SRL, que adquirió el conjunto de activos por aproximadamente $41,3 millones. Dentro de la operación también quedó incluida la marca Citanova, uno de los activos más emblemáticos de la compañía. Incluso durante el proceso apareció un interesado dispuesto a ofrecer $7 millones únicamente por la marca, aunque la propuesta fue rechazada porque la Justicia había dispuesto la venta integral de todos los bienes.
Los fondos no alcanzan para cubrir las deudas laborales
La etapa final del expediente dejó en evidencia la magnitud del pasivo acumulado por la empresa. Según el informe final presentado por la sindicatura, la liquidación permitió reunir recursos por algo más de $46 millones. Sin embargo, una vez descontados honorarios, gastos judiciales, publicaciones, tasas y demás costos vinculados al proceso falencial, la suma disponible para distribuir quedó reducida a aproximadamente $27,9 millones.
Ese dinero será destinado prioritariamente a atender créditos laborales, pero los créditos reconocidos por sueldos, salarios y remuneraciones ascienden a $106,1 millones, por lo que los fondos disponibles alcanzan para cubrir apenas el 26,3% de esas acreencias.
En consecuencia, ni siquiera los trabajadores, que cuentan con prioridad de cobro dentro del esquema legal de la quiebra, lograrán recuperar la totalidad de los montos adeudados.
Con la marca vendida, la maquinaria retirada, el stock liquidado y el inmueble en proceso de restitución, la quiebra de Russ SRL entra ahora en su etapa final. Para Citanova, una de las marcas históricas de la industria papelera argentina, el expediente marca el cierre definitivo de una historia empresarial que se extendió durante casi ocho décadas.