• 13/6/2026
ALERTA

Una histórica marca de dulce de leche argentina a punto de pasar a manos mexicanas

Se trata de San Ignacio, una firma que nació en Rosario hace casi un siglo y en los próximos días sería adquirido por el grupo mexicano MIYM
13/06/2026 - 20:26hs
Una histórica marca de dulce de leche argentina a punto de pasar a manos mexicanas

El mapa de la industria láctea argentina se encuentra a las puertas de una reconfiguración de gran magnitud que involucra a una de las insignias gastronómicas más queridas y tradicionales del país. El grupo mexicano MIYM (Mexicana de Industrias y Marcas) quedó a un solo paso de concretar la adquisición total de San Ignacio, la marca santafesina que no solo es un emblema indiscutido en la producción de dulce de leche, sino que además lidera el mercado local en la elaboración y exportación de quesos azules. Según trascendió en los pasillos corporativos, las negociaciones ingresaron en su etapa final y el acuerdo definitivo podría sellarse formalmente entre el martes y el miércoles de la próxima semana.

La información sobre el avanzado estado de las tratativas fue confirmada por Alejandro Reca, uno de los actuales propietarios de la firma argentina. El desembarco del holding centroamericano se produce en medio de un escenario sumamente desafiante para las empresas medianas del sector lácteo nacional, las cuales vienen lidiando con serias dificultades para sostener sus niveles de exportación debido al atraso cambiario, severas restricciones para acceder al financiamiento bancario y una retracción sostenida en la demanda del consumo interno, fuertemente afectada por la pérdida del poder adquisitivo de los hogares.

San Ignacio atesora una rica historia que comenzó en la ciudad de Rosario en el año 1939, cuando fue fundada por Ignacio Rodríguez Soto. A lo largo de casi un siglo de trayectoria, la emblemática compañía atravesó por diversos cambios de manos institucionales. Tras permanecer bajo la gestión de un grupo de origen francés, en el año 2013 la empresa fue recuperada por los inversores argentinos Alejandro Bertin, Alejandro Reca y Diego Temperley, quienes lideraron un profundo proceso de expansión comercial, ampliaron de forma notable la red de distribución en el mercado doméstico y consolidaron un perfil exportador sin precedentes para la marca.

San Ignacio, un gigante del dulce de leche con presencia en los cinco continentes

En la actualidad, la compañía santafesina elabora un completo porfolio que incluye leche fluida, crema y variedades de quesos, logrando introducir sus productos premium en un total de 18 países. La firma destina aproximadamente el 15% de su producción global de dulce de leche a abastecer las góndolas de mercados altamente exigentes como Japón, Nueva Zelanda, Israel, Canadá, Estados Unidos, España, Italia, Francia, Chile, Brasil, Uruguay y Bolivia. Asimismo, el desempeño de la pyme nacional es todavía más agresivo en el segmento de los quesos azules, una categoría de alta especialización donde San Ignacio exporta el 85% de lo que produce en sus plantas, posicionándose con comodidad en el segundo lugar del ranking de exportadores de ese rubro a nivel país.

Por el lado del comprador, la operación representa el tercer paso firme dentro de una ambiciosa estrategia de expansión regional delineada por el grupo MIYM para el Cono Sur. La corporación mexicana, fundada en el año 2007 en el estado de Puebla, ya había dado muestras de su fuerte interés por la lechería argentina al adquirir recientemente la firma Lácteos Karina en la provincia de Santa Fe, un movimiento que complementó semanas atrás al tomar el control de Lácteos Aurora, una planta de relevancia institucional ubicada en la localidad bonaerense de 9 de Julio. Con la inminente incorporación de San Ignacio, el holding azteca busca consolidar una robusta plataforma comercial de alcance internacional.

Concentración y desembarco de capitales extranjeros en las cuencas locales

La firma Mexicana de Industrias y Marcas figura actualmente entre las principales productoras, procesadoras y envasadoras de leche y derivados en su país de origen, sustentando su crecimiento en la incorporación de tecnología industrial de última generación y en el posicionamiento de etiquetas masivas en el mercado norteamericano, tales como Delité (leches y derivados), Tivoli (fórmulas lácteas combinadas) y las tradicionales marcas de bebidas lácteas La Flor de Xalapa y La Flor de México. Para los directivos del grupo, el principal atractivo para hundir capitales en el territorio nacional radica en el extraordinario potencial de la cuenca lechera argentina, catalogada de forma unánime como una de las más competitivas y eficientes de todo el planeta.

Al mismo tiempo, la adquisición le permitirá a MIYM consolidar una base operativa estratégica dentro del Mercosur para abastecer de manera fluida a Chile y Colombia, aprovechando la complementariedad natural que existe entre los ciclos estacionales de producción de México y la Argentina para garantizar stock durante todo el año. Este desembarco se inscribe, además, en un proceso más amplio de concentración empresarial y extranjerización que experimenta el sector, el cual sumó recientemente la compra de Saputo Argentina por parte del poderoso Grupo Gloria de Perú -operación que incluyó marcas de la talla de La Paulina y Molfino-. Mientras firmas históricas como la cooperativa SanCor atraviesan severas crisis financieras, los grandes conglomerados internacionales continúan moviendo sus fichas para quedarse con las joyas de la lechería argentina.

Temas relacionados