EMPRENDER

Renunció a las multinacionales para apostar por su idea y hoy factura u$s1 millón con su negocio

Un ingeniero ambiental que pasó por Quilmes, Shell y Coca-Cola creó Pomona Foods y Panthera con tecnología de liofilización y ya proyecta exportar este año
Por Laura Andahazi Kasnya
NEGOCIOS - 23 de Junio, 2026

En Argentina se pierden o desperdician por año 16 millones de toneladas de alimentos, según datos de la FAO recopilados por Banco de Alimentos; el volumen equivale a casi un kilo por habitante por día. Esa problemática fue el punto de partida para que Mateo de la Rúa, un emprendedor marplatense formado como ingeniero ambiental, creara Pomona Foods, una empresa que utiliza tecnología de liofilización para extender la vida útil de frutas y verduras y transformarlas en productos de mayor valor agregado.

Cuatro años después de su nacimiento, la compañía proyecta alcanzar una facturación anual cercana al millón de dólares y sumó una segunda marca, Panthera, enfocada en snacks naturales para perros y gatos.

Antes de emprender, De la Rúa había construido su carrera dentro de grandes compañías como Quilmes, Shell y The Coca-Cola Company. Sin embargo, la idea de crear un proyecto propio estuvo presente desde sus primeros años laborales. "Siempre quise emprender, toda mi familia es emprendedora, entonces un poco está mi ADN, pero no sabía bien qué hacer", explica a iProfesional.

Pero tenía una condición, no podía ser cualquier cosa; tenía que emprender en algo que, como él mismo dice, "aportara su grano de arena para dejar el mundo un poco mejor." En esa búsqueda comenzó a analizar distintas problemáticas ambientales y encontró una que lo convenció a decidirse. "Me hice una lista de 10 o 15 que había en el mundo y en Argentina en particular, y me encontré con el desperdicio de alimentos, principalmente el desperdicio de frutas y verduras", relata.

La solución apareció al combinar ese problema con una tecnología que todavía tenía poco desarrollo local: la liofilización. A diferencia de los métodos tradicionales de deshidratado, este proceso permite conservar frutas, verduras y otros alimentos manteniendo su estructura, sabor, aroma y buena parte de sus propiedades originales. La técnica consiste en congelar primero el producto, extraer el agua mediante vacío y secarlo a baja temperatura, logrando que el agua pase directamente del estado sólido al gaseoso sin atravesar el líquido. De esta manera, el alimento pierde humedad, pero no se degrada ni pierde sus características principales; así, la vida útil puede extenderse hasta dos años sin necesidad de refrigeración.

"Me encontré con esta problemática de que había un montón de alimento que se desperdiciaba y por otro lado me encontré con esta tecnología que lo que hace es alargar la vida útil y evitar de esta forma su desperdicio", explica de la Rúa quien finalmente en 2021 fundó Pomona Foods.

Pero antes de invertir un peso en el emprendimiento, de la Rúa validó su idea. "Tenía que saber si a la gente le iba a gustar y si había una necesidad real," recuerda. Para eso, buscó quién lo ayudara a procesar, aunque le costó encontrar quién manejara esa tecnología en el país, finalmente los encontró en un pueblo de Misiones donde una familia tenía equipos pequeños. Le abrieron las puertas de su casa, lo escucharon y aceptaron hacer los primeros lotes para Pomona.

Solo cuando confirmó que el mercado respondía, se animó a dar el salto e invirtió sus ahorros más dinero de familia y amigos, unos u$s 25.000 en total, y compró dos máquinas liofilizadoras. Alquiló 50 m² dentro de la planta de un tercero y arrancó.

"Como todo emprendedor que empecé solo y haciendo todo. Cortaba la fruta, la metía en los equipos, sacaba, fraccionaba, iba a vender", cuenta. Con el tiempo el equipo creció hasta alcanzar los 11 empleados actuales y en 2024 se sumó Mateo del Carril como socio para liderar las áreas comercial y logística.

La liofilización extiende la vida útil de frutas y verduras hasta dos años sin necesidad de frío

De proveedor gastronómico a marca de consumo masivo

Hoy Pomona Foods cuenta con una planta de 300 metros cuadrados ubicada en un parque industrial de Vicente López (Provincia de Buenos Aires), desde donde abastece a clientes de todo el país. La capacidad productiva alcanza los 1.000 kilos de producto liofilizado por mes, equivalentes a unas 10 toneladas de materia prima fresca procesada. El crecimiento de la demanda llevó a la empresa a operar actualmente al límite de su capacidad, por lo que analiza nuevas inversiones en equipamiento para continuar expandiéndose.

El crecimiento estuvo acompañado por un cambio estratégico en el modelo de negocio. En sus inicios, De la Rúa pensó en la venta directa al consumidor, pero rápidamente detectó que la mayor oportunidad estaba en el canal B2B.

"Empecé vendiéndolo como un snack y me di cuenta de que todo lo que me compraban eran gastronómicos.", explica.

A partir de ese aprendizaje, la compañía puso el foco en abastecer a pastelerías, chocolaterías e industrias gastronómicas que buscaban ingredientes naturales con mayor duración. Actualmente, entre sus clientes se encuentran marcas como Lucciano’s, Rapanui, Del Turista, Betular y cadenas hoteleras como Hilton y Four Seasons.

Lucciano's, Rapanui, Del Turista, Betular y el Hilton son algunos de los clientes de Pomona Foods

"Somos el número uno del país en lo que es ese mercado de liofilizados", afirma De la Rúa. Según detalla, aproximadamente el 70% de las ventas todavía proviene del negocio gastronómico, aunque la compañía avanza en el segmento de consumo final.

Durante el último año amplió su propuesta con nuevos formatos pero para llegar a un público más amplio, como las frutillas liofilizadas bañadas en chocolate, disponibles en versión blanco, con leche y semiamargo. Sus productos ya están presentes en más de 100 dietéticas y también se comercializan mediante canales digitales y distribuidores especializados. "Somos los únicos que hacemos este producto en toda Sudamérica," afirma De la Rúa. "Es como un Fananui, pero sin frío."

De la Rúa asegura que desde su lanzamiento las ventas aumentan entre dos y tres veces por año y proyecta cerrar el ejercicio con una facturación cercana a u$s1.100.000. "Del año pasado a este tenemos proyectado crecer por 3,5 respecto al año anterior; en 2025 crecimos por 2,8 y el año anterior por 2,5. Constantemente venimos creciendo prácticamente por tres", detalla.

La segunda apuesta: snacks liofilizados para perros y gatos

En paralelo, el emprendedor avanzó con Panthera, una marca creada en 2025 que aplica la misma tecnología de liofilización, pero orientada al mercado de mascotas. "Crecí rodeado de perros y gatos. Convivo con un gato desde hace siete años y la verdad es que siempre quise hacer algo que le pueda mejorar la vida a los animales", explica.

En 2025 lanzó Panthera, una línea de snacks de carne liofilizada para perros y gatos sin aditivos

Panthera ofrece snacks elaborados con carne de pollo, cordero, hígado y otros cortes, sin agregados, con el objetivo de ofrecer una alternativa basada en un único ingrediente. "En un momento de premio le estás dando carne de verdad y devolviendo un poco su alimentación natural", sostiene.

El lanzamiento implicó nuevas inversiones y adaptaciones productivas, incluyendo equipamiento específico para el corte de carne y habilitaciones ante Senasa. La inversión inicial destinada a desarrollar la marca fue de aproximadamente u$s30.000.

La adaptación productiva requirió inversiones en maquinaria para cortar la carne en tamaños adecuados, nuevos equipos de etiquetado y, sobre todo, la habilitación de la planta ante el SENASA. "Fue una tarea complicada, pero pudimos," dice. La marca ya se distribuye a través de cadenas especializadas como Puppis y la línea sigue creciendo; antes de fin de año, de la Rúa planea lanzar condimentos en polvo de carne para sumar a la alimentación cotidiana de las mascotas.

Entre ambas marcas suman más de 2.500 clientes en cartera y una hoja de ruta que apunta a la expansión. Para Pomona, el pipeline incluye caramelos liofilizados, la versión unitaria de los chocolates para kioscos y el ingreso a grandes cadenas de supermercados. Para Panthera, la ampliación de la línea. Y para ambas, las exportaciones. "El producto nos lo piden un montón. Tenemos consultas de Uruguay, Chile, Brasil, Ecuador y Estados Unidos. El objetivo es para fin de este año poder hacer alguna exportación", anticipa.

Con la mirada puesta en nuevos mercados, de la Rúa sabe que el próximo desafío será escalar sin perder el diferencial que dio origen al proyecto. "El objetivo nuestro es seguir invirtiendo, seguir aumentando capacidad productiva y no quedarnos solamente con lo que tenemos hoy, sino seguir lanzando productos nuevos y entrando en otras categorías", afirma. En ese camino, Pomona Foods busca consolidar la liofilización como una tecnología con nuevas aplicaciones, mientras Panthera avanza con la misma lógica en el segmento de mascotas.

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