Lluvia de dólares: el campo exportó casi u$s22.000 millones en apenas cinco meses
La agroindustria argentina volvió a demostrar por qué sigue siendo el principal motor de generación de divisas del país.
Mientras por el lado de los hidrocarburos Vaca Muerta acelera inversiones multimillonarias, la minería del litio proyecta un fuerte crecimiento y la economía del conocimiento gana participación en las ventas externas, el campo continúa siendo el gran sostén de la balanza comercial argentina.
Por lo menos así surge de analizar las cifras de comercio exterior entre enero y mayo pasados cuando las cadenas agroindustriales exportaron productos por un total de u$s21.995 millones.
La cifra representa un crecimiento interanual del 17,1% y un ingreso adicional de u$s3.207 millones respecto del mismo período del año pasado.
Los datos surgen del último Informe Mensual de Exportaciones por Complejos elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires para el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA).
Se trata de la entidad que reúne a más de 60 cámaras empresarias, bolsas, asociaciones sectoriales y cadenas de valor vinculadas a la producción agropecuaria, la industria de alimentos y el comercio exterior.
La cifra que deja el documento adquiere una importancia estratégica para el gobierno del presidente Javier Milei porque llega en momentos en que la economía necesita fortalecer el ingreso de dólares genuinos para consolidar reservas, sostener la normalización cambiaria y acompañar la recuperación de la actividad.
En este sentido, sólo durante mayo, las exportaciones agroindustriales alcanzaron los u$s5.156 millones, un 19,3% más que en igual mes de 2025.
En términos concretos, ingresaron u$s834 millones adicionales respecto del año anterior.
El campo, la principal fábrica de dólares
La magnitud del aporte exportador del campo vuelve a poner de manifiesto el peso que mantiene la agroindustria dentro de la economía argentina.
Históricamente, las cadenas agroindustriales explican entre seis y siete de cada u$s10 que ingresan por exportaciones de bienes.
A pesar del crecimiento de otros sectores, la realidad muestra que ningún otro complejo productivo posee hoy la capacidad de generación de divisas que mantiene el agro.
De hecho, los casi u$s22.000 millones exportados en apenas cinco meses representan una cifra superior al producto bruto anual de varias provincias argentinas y muestran la capacidad de generación de riqueza de un sector que sigue siendo clave para la macroeconomía nacional.
El dato cobra todavía más relevancia si se considera que el incremento de u$s3.207 millones se produjo en un contexto internacional caracterizado por alta volatilidad en los mercados de commodities, tensiones geopolíticas y desaceleración económica en varios países.
La soja sigue liderando
El informe muestra además una transformación interesante dentro de la matriz exportadora agroindustrial argentina.
En este sentido, la soja continúa siendo el principal complejo exportador del país ya que, entre enero y mayo generó ventas externas por u$s6.752 millones, equivalentes al 30,7% de todas las exportaciones agroindustriales.
Sin embargo, el crecimiento del complejo fue de apenas 0,7%, muy por debajo de otras cadenas productivas que se transformaron en las verdaderas protagonistas de 2026.
En realidad, la mayor parte de los ingresos generados por la soja continúa proviniendo de la industrialización.
En tanto, la harina y los pellets derivados de la extracción de aceite representan cerca de la mitad del valor exportado por el complejo, mientras que el aceite y los porotos sin procesar completan la mayor parte de las ventas externas.
El dato vuelve a confirmar la importancia estratégica que tiene para Argentina la industrialización de la producción agrícola y el complejo aceitero radicado principalmente en la zona del Gran Rosario.
La gran estrella exportadora
Pero si hay un ganador indiscutido en el comercio exterior argentino durante este año es el girasol.
Las exportaciones de la cadena alcanzaron los u$s1.674 millones y registraron un crecimiento interanual del 126%, el más elevado entre los principales complejos agroindustriales.
Según el informe, la mejora estuvo impulsada por el fuerte crecimiento de las exportaciones de aceite de girasol, semillas y subproductos industriales.
Particularmente llamativo resulta además el desempeño de las ventas externas de semillas, que mostraron un salto superior al 1.100% respecto del año anterior.
Gracias a ese desempeño, el trabajo asegura que el girasol se convirtió en el complejo que más aportó al crecimiento global de las exportaciones agroindustriales argentinas durante los primeros cinco meses del año.
Para los analistas del sector, el fenómeno refleja una combinación de mayor producción local, buenos rindes agrícolas y una demanda internacional sostenida por aceites vegetales.
El trigo recupera protagonismo
Otro de los grandes motores del crecimiento exportador fue el trigo, de acuerdo a los datos que surgen también del informe y que revelan que cadena exportó u$s2.305 millones entre enero y mayo, con una expansión interanual del 47%.
La recuperación se produce luego de campañas afectadas por la sequía que habían reducido significativamente los saldos exportables.
En concreto, la mejora productiva permitió incrementar los embarques y devolver al trigo un rol central dentro de la generación de divisas del agro argentino.
Según el informe, el complejo aportó casi u$s741 millones adicionales respecto del mismo período de 2025, ubicándose entre los principales responsables del aumento de las exportaciones.
Más del 95% del valor exportado corresponde a ventas de grano, aunque también participan harina y otros productos industrializados.
La carne vacuna gana terreno
La recuperación de la ganadería también aparece reflejada en los números del comercio exterior del documento.
En ese sentido, se asegura que las exportaciones de carne y cuero vacuno alcanzaron los u$s1.990 millones durante los primeros cinco meses del año, con una expansión del 42%.
También se sostiene que la cadena aportó cerca de u$s593 millones adicionales respecto de igual período de 2025.
El principal producto exportado continúa siendo la carne bovina congelada deshuesada, seguida por los cortes refrigerados y otros derivados de origen animal.
El crecimiento refleja una mejora tanto en los volúmenes embarcados como en los precios internacionales obtenidos por los exportadores argentinos.
El maíz mantiene su peso
En el caso del maíz, el documento señala que continúa siendo el segundo complejo agrícola más importante de la Argentina detrás de la soja.
Los datos reflejan que, entre enero y mayo el sector exportó por u$s3.523 millones, con una mejora del 8%.
La mayor parte de los ingresos proviene de las ventas de maíz en grano, aunque también participan productos con mayor grado de elaboración como aceites, almidones y derivados industriales.
Junto con la soja, ambos complejos explican cerca de la mitad de todas las exportaciones agroindustriales del país.
Las economías regionales se recuperan
Más allá de los grandes cultivos extensivos, el informe deja una señal positiva para las economías regionales al sostener que los complejos que registraron las mayores tasas de crecimiento fueron Porcinos, Legumbres y Apícola.
Las exportaciones porcinas crecieron 143%, las de legumbres aumentaron 119% y las del sector apícola avanzaron 89%.
También se observaron mejoras importantes en actividades vinculadas al limón, algodón, alfalfa y maíz pisingallo.
Para muchas provincias del interior, estos sectores tienen un impacto directo sobre el empleo, las inversiones y el desarrollo de cadenas de valor locales.
Sectores frenados
Sin embargo, no todos los complejos acompañaron la tendencia positiva, tal como se desprende de analizar el documento.
De hecho, se identifica a las cadenas Avícola, Arrocera y Manisera como las principales responsables de amortiguar una expansión aún mayor de las exportaciones.
En este sentido, el paper muestra que las ventas externas del complejo avícola retrocedieron 34%, mientras que las del sector arrocero disminuyeron 19% y las vinculadas al maní cayeron 3%.
También se registraron bajas en algunas actividades forestales, yerbateras y citrícolas.
Advertencia sobre el dólar
Más allá de los buenos números exportadores, el trabajo incorpora una señal de alerta que sigue generando preocupación dentro del sector.
Según la Bolsa de Cereales, el llamado Tipo de Cambio Real Multilateral se mantuvo prácticamente sin cambios respecto del mes anterior, pero se ubicó 1% por debajo del promedio de 2025.
En otras palabras, la competitividad cambiaria continúa deteriorándose frente a varios de los principales socios comerciales de la Argentina.
Las pérdidas de competitividad son particularmente visibles frente a mercados como Brasil, China, India, Estados Unidos y la Eurozona.
La situación reaviva una discusión histórica del sector agroexportador vinculada a la necesidad de mejorar las condiciones de competitividad para sostener el crecimiento de las ventas externas.
El desafío que viene
Los números difundidos por el Consejo Agroindustrial Argentino vuelven a colocar en el centro del debate cuestiones como los derechos de exportación, la infraestructura logística, los costos internos y el tipo de cambio.
Las entidades que integran el CAA sostienen desde hace años que una reducción gradual de las retenciones y una mejora en la competitividad sistémica permitirían acelerar aún más el crecimiento de las exportaciones.
Por ahora, los números muestran que el sector continúa generando dólares a un ritmo creciente.
Los casi u$s22.000 millones exportados en apenas cinco meses convierten al campo en el principal proveedor de divisas de la economía argentina.
Mientras Vaca Muerta, el litio y otros sectores avanzan en sus propios planes de expansión, el agro sigue ocupando un lugar que nadie ha logrado disputarle: el de gran fábrica de dólares de la Argentina.